Mi amada escolta

Capítulo 11. Car racing

Veli Rine

Luego de llegar, solo he querido dormir por lo cansada que estaba, y más porque no dormí nada por quedarme hablando toda la noche con Min. Nos quedamos toda la noche despiertos, pero ahora pude entender mejor la razón de su disgusto al verla.

Me siento a su lado, al llegar a la sala.

-¿Dormiste bien?

Asiento, rodeando su cuello.
-Tienes los ojos muy hinchados.

-Me di cuenta al despertar -junto nuestras frentes, chocando nuestros alientos-. Dormí mucho.

Asiente y rodea mi cintura con suavidad, acariciando mi espalda.

Beso su cuello antes de dejar mi rostro ahí. Su aliento choca en mi cuello con suavidad e intensidad.

Quito mi rostro al escuchar vibrar mi teléfono. Pero lo ignoro al ver que es un número desconocido.

Plasmo un beso en sus labios. Son tan embriagantes que me encanta probarlos en cada oportunidad que tengo.

Sus ojos verdes me observan fijamente, con una pequeña y dulce sonrisa.

-Señor -Han Ní se acerca-, el señor está en camino y la cena ya está lista.

Asiente y ella se retira.

-Mi tío llega hoy a China.

-Eso escuché en la oficina la otra vez -observo como estoy-. Debería cambiarme.

-Voy contigo.

Subimos a mi habitación. Él se queda en la cama en lo que yo rebusco algo en el armario.

Sus ojos no se despegan de mí en ningún momento, y eso siempre me pone nerviosa por la forma en que me observa.

Elijo una blusa y una falda, casi del mismo color. No quiero ponerme vestido, y más ahora, así que lo veo como una buena opción para esta noche.

-Me voy a cambiar.

Asiente y voy al baño, después de agarrar la ropa del armario.

Me lo pongo sin mucho esfuerzo. Aprovecho y me miro al espejo.

Ya lista, salgo y me encuentro con sus ojos fijos en la puerta.

No deja de mirarme mientras peino mi cabello, y eso hace que una sonrisa aparezca en mis labios antes de colocarme las sandalias.

-Estás hermosa... -se acerca, y roza mis labios-. Vamos.

Asiento y salimos de la habitación hacia el patio, donde yacen todos los demás esperando.

Nos colocamos al lado de Lan, y Min Do le dice algo que no llego a escuchar, lo que me hace mantener la mirada al frente.

Veo cómo Han Ní revisa su reloj con ansias, y en ese mismo instante, el gran portón se abre, dando entrada a dos autos que se estacionan frente a nosotros. Del primer auto sale un señor fornido, con un carácter dominante, al igual que Min Do, y detrás de él salen los demás.

Le doy una ojeada a Min Do al ver salir a Ninxiao, quien cuelga del brazo del hombre que se acerca a saludar a cada uno de sus sobrinos y a Han Ní.

Hago una leve venia al tenerlo frente a mí, y él entra a la casa luego de corresponder con una sonrisa. Entramos después de los demás, que ya se encuentran en la mesa.

-Ven, hijo -llama a Min Do. Suelto su mano y él se acerca-. Siéntate aquí, a mi lado.

Min Do se sienta donde le indica su tío. Me acomodo junto a Han Ní, al otro lado de la mesa, quien me regala una sonrisa amable.

Todos charlan con el hombre, mientras que yo no me molesto en prestar atención a la conversación. Nunca me ha gustado meterme en conversaciones ajenas, y menos cuando no me invitan. Pero eso no significa que no esté pendiente de la cercanía de esa niñita con Min Do... y él trata de ignorarla con evidente disimulo.

Al encontrarme con sus ojos, le sonrío.

Bebo de un solo trago lo que hay en mi copa, sin importar lo fuerte que es la bebida, sintiendo cómo quema mi garganta al pasar. No me sirvo comida; solo bebo jugo o agua.

-Veli -volteo a ver al que me ha llamado. Dibujo una pequeña sonrisa, acomodándome en mi asiento--. Así que tú eres quien sea robado el corazón de mi sobrino

Todos soltamos una pequeña carcajada y no puedo evitar encontrarme con su mirada.

-Mi corazón siempre a sido suyo, tío.

-Me alegro de que ustedes estén saliendo -comenta con sinceridad.

Agradezco con una sonrisa.

Mis ojos viajan a los platos de todos. El mío es el único que está limpio.

Llevo una hebra de cabello detrás de mi oreja y me levanto de la mesa con tranquilidad.

-Con su permiso.

Al recibir su aprobación, salgo de la casa.

Voy al jardín y me encuentro con los de seguridad. Me siento en un lugar mirando las estrellas por unos largos minutos, hasta que mi teléfono suena y es Min Do.

Le aviso que estoy en el jardín para que venga, el frío de la noche se siente muy bien.

Lo veo aparecer en la entrada, con Ninxiao, pisándole los talones. Los observo y puedo notar como Min parece impaciente.

Observo la escena frente a mi y espero hasta que la despida y se acerca a mi, pasando una mano por su rostro.

-Ella me persiguió, ¿De acuerdo? Y yo le pedí quedé fuera y dejará de perseguirme como si fuera mi escolta.

Río por dentro al notar que se justifica antes de que siquiera le reclame algo.

-Bueno, te creo. Pero debes aprender a ponerle un alto a ella.

-De acuerdo, linda. Prometo ponerle un alto.

Le doy un asentimiento, invitándolo a sentarse a mi lado.

-Siempre te daré tu lugar -murmura antes de besarme la frente.

Lo abrazo y él corresponde de la misma manera, deslizando sus dedos por la raíz de mi cabello.

-Te amo mucho, no voy a permitir que otra persona te falte el respeto -confiesa lleno de sinceridad.

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Zhao Min Do

Nunca imaginé que llegaría el día en que tendría mi última carrera. Siempre ha sido uno de mis sueños competir en eventos internacionales, pero hoy, finalmente, será mi despedida.

Estoy siguiendo los pasos de Lan, a pesar de haberle dicho que no lo haría. Él se retiró a los veintiocho años, y ahora, a mis veintinueve, hago lo mismo sin excepciones. Sé que mis fanáticos no estarán contentos con mi decisión, pero confío en que la respetarán.



#6123 en Otros

En el texto hay: romace, trianguloamoroso, guardaespaldas

Editado: 22.06.2026

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