La tarde comenzaba a desaparecer.
Los últimos rayos del sol entraban por la ventana de la habitación de T/N, tiñendo las paredes de un tono anaranjado.
Después de cambiarse de ropa, se dejó caer sobre la silla de su escritorio. Encendió una pequeña lámpara y comenzó a hojear un cuaderno donde solía escribir cualquier cosa que se le ocurriera.
La casa estaba completamente en silencio.
Su madre seguía trabajando en la oficina, al otro extremo de la casa.
T/N suspiró.
Aquel lugar era tranquilo...
Demasiado tranquilo.
Entonces...
Una voz apenas audible rompió el silencio.
—...T/N...
La adolescente levantó lentamente la cabeza.
Su corazón dio un pequeño vuelco.
Había escuchado esa voz.
Otra vez.
No era la primera vez.
Desde el día en que abandonó aquella casa siendo una niña, esa voz aparecía de vez en cuando. Nunca era clara. Siempre era un simple susurro, como si alguien pronunciara su nombre desde muy lejos.
Cerró los ojos con fuerza.
—No... otra vez no...
Intentó convencerse de que era producto de su imaginación.
De que estaba cansada.
De que el cambio de casa le estaba jugando una mala pasada.
Respiró hondo.
—Ignórala...
Guardó silencio unos segundos.
El susurro no volvió.
Aun así, una sensación de inquietud permanecía en su pecho.
Sin pensarlo demasiado, salió de la habitación.
Necesitaba despejar su mente.
Cruzó el pasillo, atravesó la cocina y abrió la puerta trasera de la casa.
El aire fresco la recibió de inmediato.
Detrás del patio se extendía un pequeño bosque que recordaba vagamente de su infancia.
Cuando era niña, siempre le había parecido enorme.
Ahora seguía siendo un lugar tranquilo, lleno de árboles altos y senderos cubiertos de hojas.
T/N comenzó a caminar.
El sonido de sus pasos se mezclaba con el canto lejano de algunos pájaros.
Después de unos minutos encontró un viejo árbol de tronco grueso.
Sonrió con nostalgia.
—Creo que aún sigues aquí...
Se sentó junto al tronco, apoyó la espalda en la corteza y abrazó sus rodillas.
Cerró los ojos.
El viento movía suavemente las ramas sobre su cabeza.
Poco a poco, su respiración volvió a ser tranquila.
—Solo necesito calmarme... —susurró para sí.
Abrió los ojos y observó el cielo entre las hojas.
Era un lugar donde, por alguna razón, se sentía segura.
Como si el bosque la conociera desde hacía mucho tiempo.
Entonces una hoja seca cayó lentamente frente a ella.
Después otra.
Y otra más.
No había viento suficiente para moverlas de esa forma.
T/N frunció ligeramente el ceño.
Levantó la vista.
Por un instante creyó ver una figura entre los árboles.
Alta.
Inmóvil.
La luz del atardecer apenas dejaba distinguir su silueta.
Parpadeó.
La figura ya no estaba.
—Qué raro...
Miró unos segundos más.
Solo había árboles.
Nada más.
Se convenció de que había sido una ilusión y dejó escapar una pequeña risa nerviosa.
—Me estoy asustando sola...
Sin saberlo, detrás de otro árbol, unos metros más lejos, alguien observaba en silencio.
No dio un solo paso.
No hizo ningún ruido.
Solo permaneció allí.
Como si hubiera esperado durante diez años el momento en que T/N regresara.
Y, por primera vez desde su regreso, una leve sonrisa apareció en la oscuridad del bosque.
Hola chicos como estan?, perdonen todo este mes de ausencia, si me tarde en subirles varios capitulos, ya se les debo varios capitulos, pero ya en serio me pondre al corriente para publicarles los demas capitulos, pero tenganme paciencia porque necesito ponerme creativa con los capitulos que van a salir proximamente, pero bueno eso es todo lo que les tenia que decir bueno byeeeee :3