Mi Ceo es un narcisista

Capítulo 24

¿Qué me paso?

¿ donde estoy?

¡Ay Dios mío! no fue un sueño la joven se encontraba en un cuarto de paredes blancas y acolchonadas.

—Estoy en el sanatorio o lo algunos llaman vulgarmente el manicomio esa basura de Anthony me la supo hacer pero yo tengo que ser más inteligente que él si colaboro y los doctores ven que estoy sana tal vez pueda salir de aquí lo más pronto posible. Pensó Isabela mientras vio que una joven enfermera entraba a su habitación  cerró los ojos se hizo la dormida,la  mujer la vio anotó algo en una carpeta y salió de la habitación .

—si me muestro dócil y buena ellos pensarán que estoy bien sino logró dar esa impresión entonces tendré que ganarme su confianza en cuanto pueda me digo aquí. Siguió maquinando Isabela quien sentó a ganas de gritar y salir corriendo de allí  pero se contuvo porque eso sólo empeoraria su situación.

¿Cómo  está la paciente del habitación  ocho?

—Doctor Spencer está muy tranquila duerme todavía . Respondió la joven enfermera.

—No es normal el primer día los 
Pacientes gritan, lloran , se desahogan y  luego se resignan a que permanecerán aquí hasta que completen el tratamiento.

—Cierto me pareció extraño.

—No la descuide vigila su comportamiento  veremos como evolucionado tal ves mi requiera ser medicada con varias terapias la joven peterson estará bien y pista regresar con su familia lo más pronto posible.

—Si doctor no le quitaré los ojos de encima estaré pendiente de la chica todo el tiempo.

—Cualquier cambio o reacción que veas en ella me lo informas.

—Si lo haré no se preocupe que le mantendré al tanto de todo lo que suceda con ella ; tengo entendido que su familia es muy adinerada.

—Si es hija de mi buen amigo Damien Peterson.

—Pobre chica tan joven y  bonita lo tiene todo para ser feliz y en cambio esta aquí internada ojala pronto recuperé la cordura.

—Sí ese es nuestro trabajo ayudarla a mejorarse y que pueda integrarse a la sociedad de nuevo.

Mientras que en su cuarto Isabela pensaba.
¿Quién diantres le dijo a mi padre que yo intenté suicidarme?

—Michael no fue él es muy reservado.

—Tengo que estar tranquila y relajada me está matando el aburrimiento no quiero estar ni un minuto más aquí su al menos hubiera un televisor para distraerme. La joven hablaba en voz alta; vio girar la manecilla de la puerta alguien entró  a su habitación.

—Señorita  ¿sabe donde esta? Le pregunta la enfermera.

—Sí estoy en un sanatorio.

¿En qué año estamos?

—dos mil veintidós hoy es primero de octubre.

—Muy bien ¿ y recuerda su nombre?

—Isabela Peterson ese es mi nombre.

—Muy bien ¿como se siente?

Aburrida y con un poco que claustrofobia ¿será que al menos pueden pasarme para un cuarto que tenga televisor se que no estoy en un hotel cinco estrellas pero es inhumano que me tengan encerrada en estas condiciones esto no va a contribuir en nada a mi sanación por favor póngase en mi lugar paredes blancas por todos lados sólo me queda mirar al techo y quedarme dormida.

—Entiendo ¿está consciente usted de él motivo por el cual fue internada.

—Por comerme a mi primo. Balbuceo la joven entre dientes .

¿Cómo dijo que no la escuché?

—Que estoy aquí porque quise llamar la atención no tenía intención de saltar reconozco que fue una estupidez de mi parte; no me imaginé que terminaria en el loquero.

—Veré que puedo hacer para cambiarla a una habitación más comida con respecto al televisor hay uno en la sala de recreación si se porta bien puede salir a verlo; también tenemos un jardín para que se distraiga y no se sienta encerrada al mismo tiempo tiene derecho de recibir visitas.

—Vamos a ver si mis amigas se acuerdan de visitarme.

—Hablaré con el doctor para que autorice el cambio de habitación  muchacha.

¿Gracias como es tu nombre ?

—Angelina yo estaré aquí para lo que se te ofrezca.  

—Gracias de verdad me alivia saber que me escuchaste mis incomodidades.

La cuidadora salió de la habitación de Isabela y su directo a la oficina del doctor Spencer.

Nick Spencer estaba sentado escribiendo mientras tomaba una tasa de café negro de tanto lidiar con sus pacientes a simple vista podía determinar que tan grave era su trastorno  pero le gustaba evaluar los bien para estar seguro que tratamiento aplicar a decir verdad era muy profesional; reviso la historia médica de Isabela rasco su barba y achicó  los ojos para leer los detalles del mismo.

—Toc, toc. Llamaron a la puerta.

—Adelante pase.

—Doctor la joven peterson se ve tranquila no ha perdido la compostura ni una sola vez. Estuve platicando con ella y pude notar que cordina perfecto.

—Ok en ese caso pasala a otra habitación para que este más comoda y que se integre al grupo de  pacientes mañana comienzan sus sesiones.

—Si doctor con su permiso. Se retiro la joven enfermera.
La puerta de la habitación se abrió y la linda enfermera pasó.

—Vengo a sacarte de acá.

—Eso suena como que me vas a ayudar a salir de aquí.
¿Sí verdad? quise decir que te llevaré a una linda habitación vamos para que la conozcan.
Pasaron dos hora y la misma chica fue a buscar a Bela a su habitación.

—Vamos a la sala de recreación se ve televisión de cinco de la tarde a siete de la noche; luego se sirve la cena y los pacientes se retiran a descanzar hasta las ocho de la mañana.
La joven estaba algo asustada hay varias personas mal de la cabeza hombres y mujeres.

—Mira mi bebé ¿ verdad que es lindo mi chiquito? Decía una mujer de unos treinta años que sujetaba a un muñeco como si fuera un niño de verdad.

¡Ellos vienen a matarme! gritó un joven mientras entraba en estado de histeria. Los enfermeros acudieron de inmediato.

—Sueltenme asesino soy hoy del general .

—Vamos Daniel tienes que descanzar . Decía uno de ellos mientras le inyectaba un calmante en el brazo.




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