El auto se mueve lentamente por las calles, aunque hay demasiado tráfico.
Autos y mas autos alineados todos en tres líneas, esperamos a que el semáforo se vuelva verde. Un enorme camión de mudanza nos sigue, El semáforo por fin se puso de color verde, todos los autos avanzaron y nosotros también avanzamos.
Quien diría, yo, una Mins, aquí apunto de abandonar la mitad de mi vida...
Siempre me costó integrarme con las personas, suelo odiar constantemente el contacto con las personas.
Solo miro por la ventana del auto, respirando tranquilamente; odio todo esto no quiero estar de nuevo, en ese maldito pueblo...
Donde lastimosamente pase gran parte de mi infancia.
Yo no quería volver aquí pero, mis padres no querían ni podían dejarme sola en Nueva York; Por ser una menor de edad.
Me coloco los audífonos por las orejas, para empezar a escuchar un poco de música, solo para distraerme un momento.
Ya que el viaje será bien largo...
Agarró un cuaderno grande con mis dibujos, e intento lograr unos trazos; Para lograr dibujar un bosque con una enorme casa entre los grandes árboles.
Aunque fue complicado lograrlo por el constante movimiento del auto, mi paciencia es totalmente limitada. Guarde de nuevo mi cuaderno en la mochila de Chenson color negro...
Cierro la mochila y suspiro dramáticamente, me acomodo mejor en el asiento; mi cabeza contra la ventana, sigo mirando los grandes edificios. Pero mis ojos lentamente por el cansancio, se empienzan a cerrar y caigo en un profundo sueño.
–––––★–––––
Abrí lentamente mis ojos al escuchar que una voz me llamaba varias veces, observó todo borroso por el choque de colores.
—Allison, por fin despiertas—El tono de voz de mi madre, era totalmente de desaprobación.
—Ya voy madre— Respondí mientras me incorporaba, me dolía ligeramente el cuello; por la incómoda posición en la que me dormí.
Al incorporarme observé alrededor por la ventana. El auto estaba estacionado en el patio, la casa era totalmente decente y estaba pintada de un color rosa claro con blanco. Era totalmente el gusto de mi madre.
Quisiera ir a vomitar todo lo que comí...
Ya no me gusta para nada esto.
En ningún momento me gustó....
Mi cara de contrajo en un gesto de asco,pero luego solo intente hacerme la normal cuando. No me duele gustar el rosa, por el concepto que se le tiene a ese color.
Tampoco las Barbies ya que la gente piensa, que todas las mujeres queremos ser así; cuando en realidad todas tenemos gustos diferentes.
Me baje del auto tranquilamente, mamá me miraba con odio puro. Papá en cambio estaba bajando algunas cajas del auto.
¡Que aburrido!
—Allison, ayuda a tu padre a llevar los paquetes— Me dijo mi madre mientras ella abria la puerta de ella casa
De seguro iría y se sentaría en la sala, mientras nosotros trabajábamos como burros; no puedo dejar que haga eso. Debe ayudarnos en algo, y no estar como una invitada en su propia casa.
–Madre deberías mover el culo y ayudarnos– Murmuré entre dientes; respondiendole sin ningúna emoción aparente , mientras agarro una caja grande que contenía mis cosas. Mi padre me coloco otra caja encima de la mía para terminar más rápido.
Las cajas eran pesadas, no recuerdo muy bien lo que contenían..
Mi madre giró sobre sus pies y me miró a la cara y dijo señalandome con el dedo, obviamente estaba con la cara roja de la furia.
—No me vuelvas a hablar con ese tono, Allison.— Sus palabras me dieron un leve dolor de cabeza, pero decidí ignorarlo por un rato.
—Chicas, no se peleen yo puedo hacerlo solo. No se preocupen y váyanse a sentarse en la sala.–Dijo amablemente para calmar el asunto.
Yo nege con la cabeza y camine con las cajas hasta que levante la vista al sentir que me quitaban las cajas de los brazos, el chico que me ayudaba era Castaño de ojos color negro, morenito y totalmente atractivo.
Era alto como de 1,76 lo considero alto; porque no soy muy alta...
Me tiré sobre el.
Es mi mejor amigo y único amigos de verdad que tengo.Lo conoci después de que Nicholas...
Olvídalo....
Él me devolvió el abrazo, no me sentí incomoda como con las otras personas, a Enrique, le tengo confianza — Te extrañe mucho, niña.
Él desde niño me llamo niña yo siempre deje que me llamara así.
—Yo no te extrañe para nada—Dije contra su pecho caliente. Mi mejor amigo es un hombre lobo, lo sé porque el me lo dijo cuando éramos niños; yo no le creí hasta que se transformo frente mío, desde ese momento le creí por completo.
Él me soltó lentamente sonriendo.
Y yo agarre los paquetes poco a poco, para llevarlas adentre de la casa, el me quito todas las cajas. Pero yo soy terca y agarre la además cajas.
Caminamos hacia la casa y mi madre me agarra fuertemente del brazo pero luego me suelta bruscamente yo me dejó para que no me grite o insultó
Pero apreté los dientes. Al entrar todo estaba ordenado, los nuevos muebles, la cocina bien ordenado, la sala,los pasillos. No teníamos nada que ordenar en los paquetes solo había algunas decoraciones y adornos.
Ya que la semana pasada vinieron esas personas que amueblan tu casa, no recuerdo sus nombres.
Papá ya estaba tumbado en el sofá descansando, mamá entro después de nosotros en la casa y al ver a Enrique sus ojos brillaron. Mamá se acercó a Enrique y lo abrazó, el se dejó abrazar por respeto a mi madre. Mi madre quiere mucho a Enrique; lo quiere tanto que en una ocasión ella me dijo que tengo que casarme con el, que es un buen hombre, perfecto para mi y que él debe ser su yerno.
Obviamente me sigo negando, no me gusta Enrique.
Ella lo quería tanto que lo trata como si fuera de la familia, ella ni a mí me trata así,es algo imposible entre ambas; y eso que soy su hija y Enrique es solo mi amigo.
Luego ambos se separaron, Enrique le dijo que estaria conmigo en mi habitación; poniéndonos al día, mi madre acepto y aquí estamos en mi nueva habitación.