Dicen que por cada acción hay una reacción igual y opuesta. Yo digo que eso es mentira. En mi vida, por cada pequeña acción, el universo responde con una catástrofe de proporciones bíblicas.
No me malentiendan, no soy pesimista. Soy realista con experiencia.
Había una persona que daba sentido a mi caos y ese era Lucian Sterling. Él era el orden, yo era el desorden. Él era rico, yo era la cuenta de ahorros en cero. Él era el sol del instituto... y yo, según él, solo era una Supernova a punto de estallar.
Lo que no sabía es que, cuando una estrella explota, se lleva todo lo que tiene cerca por delante. Y Lucian estaba demasiado cerca.