En la casa de la familia Hamilton
Carolina: menos mal que llegamos a tiempo a nuestra casa. Solamente falta cambiarme de ropa y si llega mi prometido quiero que le digas que me espere y cuando llegue le tendré que agradecer por mandarme mi hermoso ramo de flores, eso sí que fue un lindo detalle.
Fernando: el solo quiere agradarte al hacer esto. Porque sabe que esta es una manera de conquistarte y jamás me imagine que fuera así.
Carolina: seguramente quiso tener un detalle conmigo. Pero esa sería una hermosa cualidad de su parte y como no quiero hacer esperar a mi prometido será mejor que me suba a cambiar.
Ella sube a su recámara y a los pocos minutos llega. Carolina se empieza a cambiar y sonríe cuando termina de hacerlo. Aunque el vestido era bonito a ella no le lucia bien por su apariencia, Carolina lo había elegido de acuerdo a sus gustos. Ella sale de su recámara para después bajar las escaleras y se detiene al escuchar voces.
Fernando: necesito advertirte algo y es que mi hermana es demasiado importante para mí. Ella espera demasiado de su futuro matrimonio.
Sebastián: el único deber que tengo con ella es hacerla feliz. Eso lo pienso cumplir y sobre todo quiero aprender amarla y sé que la terminare amando.
Fernando: sabes que el amor no se decide. Porque se ama o no lo haces, ya que no es algo simple y deberías de entenderlo antes de que te cases con Carolina.
Sebastián: no deberías de preocuparte por mis sentimientos. Además, siempre respetare lo que quiera mi esposa y ahora seré yo quien la proteja.
Fernando: como te convertirás en su esposo también lo tendrás que hacerlo. Pero como nosotros sabemos su matrimonio tardara poco tiempo.
Sebastián: seguramente te refieres al contrato. Solamente que eso lo hizo mi padre pensando que mi matrimonio no dudaría y algo que se le olvido es que yo tendré la última palabra y ahora solo la quiero a ella.
Fernando: el día de ayer nos dimos cuenta de eso. Espero que no confundas lo que logres sentir por Carolina, ya que si la lastimas no la vas a volver a ver nunca más.
Sebastián: sé que quieres a tu hermana. No me gusta que me digan lo que tengo que hacer y la relación que tendré con tu hermana se dará de poco a poco.
Fernando: menos mal que eres un hombre razonable. Seguramente no debe de tardar en bajar y debemos de terminar con esta conversación.
Sebastián: ella será mi esposa ante los ojos de los demás. Necesito pedirte que no interfieres entre ella y yo, porque si no tendremos problemas.
Ellos guardan silencio cuando la ven, Carolina se acerca a su prometida y le agradece por su hermoso ramo de flores. Ellos se despiden de su hermano para después dirigirse rumbo a la salida y cuando llegan Sebastián la ayuda a subirse para hacerlo también. El mira a su prometida por unos minutos y después de eso empieza a conducir y de esa manera ellos se dirigen hacia su destino.