Carolina: me siento feliz porque esta será la primera vez que tendré una cita. Espero que no te decepciones al salir conmigo y descubras que no debemos de casarnos.
Sebastián: tu presencia me agrada demasiado. Además, me gusta cómo eres, ya que una mujer autentica y sobre todo no tratas de llamar mi atención.
Carolina: si nos llegamos a casar será porque queremos hacerlo. Pero nuestra cita se hizo con el único propósito de que nos conociéramos y eso es lo que estamos haciendo.
Sebastián: necesito decirte que cada vez que te veo descubro algo que me gusta de ti. Aunque este momento preferiría besarte y sé que te prometí que no lo haría.
Carolina: debes de cumplir tu promesa. Recuerda que los besos están prohibidos para nosotros y quiero que te comportes como un caballero.
Sebastián: sabes que eso será difícil si te tengo cerca de mí. Solamente que no he podido dejar de pensar en el primer beso que nos dimos.
Carolina: entonces dejar que me besaras fue un error desde un principio. Porque jamás lo hubiera permitido y ahora debo de vivir con ese error.
Sebastián: besarte no fue un error para mí. Solamente que si queremos tener una cita normal debemos de evitar hablar de este tema.
Carolina: te recuerdo que fuiste tú el que empezó hablar de esto. Deberías de evitar recordar eso, porque siento mucha vergüenza, a pesar de que no hicimos nada malo.
Sebastián: para mí sería una demostración de amor. Ahora debes de verlo de esa manera, ya que no quiero que sientas vergüenza cada vez que pase algo entre nosotros.
Carolina: nuestra boda será muy pronto y sé que eso sería normal. Pero te recuerdo también que yo soy diferente y necesitare que me demuestres que me quieres como tu esposa.
Sebastián: pienso demostrártelo de muchas maneras. Porque no quiero que exista ninguna duda de que estoy realmente interesado en ti.
Carolina: lo demuestras demasiado bien y eso me hace sentir especial. Aunque no entiendo el interés que sientes por mí, ya que siempre te recordare mi apariencia.
Sebastián: estas empeñada en recordarme déjame decirte que no cancelare nuestro compromiso. Además, vivirás a mi lado como mi esposa.
Carolina: sabes que seré tu esposa el tiempo que lo decidas. Si nunca llegas amarme será mejor que nos divorciemos, ya que no quiero que te quedes a mi lado por lastima.
Sebastián: contigo me pasa cosas demasiado diferentes. Nada más que no siento lastima por ti, sino algo que todavía no logro entender.
Ellos guardan silencio cuando Sebastián estaciona su auto. El sale para después ayudarla a bajarse, Sebastián toma la mano de su prometida y de esa manera ellos entran al restaurante.