Mi Destino Siempre Fuiste TÚ - Zeenunew

CAPÍTULO 1

— Su alteza, ¿Puedo pasar? — oí su suave voz interrumpir el silencio de la habitación que yo tomaba por estudio.

— Adelante, pase.

La puerta se abrió lentamente dejando al descubierto la presencia de Neville.

Ese joven que todos conocen como el médico personal del príncipe, pero yo lo conocía como la persona de la cual, sin dudarlo le daría mi vida entera.

Es mi joya mas preciada.

Mi secreto aún no revelado.

— Me han dicho que requería de mi presencia, príncipe Zachariah— mencionó dando una reverencia ante mí. Muchas veces le había dicho que no lo hiciera, pero alegó diciendo que era protocolo y prefería evitar problemas.

Asentí levemente.

— Retírense todos. Quiero hablar con él a solas — ordené con voz firme, sin mirarlos.

Todos mis guardias se inclinaron con respeto antes de retirarse. Cerrándose la puerta detrás de ellos.

Neville aprovechó su cercanía a la puerta, poniéndole seguro para que nadie interrumpiera nuestro momento.

Sonreí de lado, negando levemente.

Mi dulce Neville, si supieran que tu no eres el chico serio que todos conocen.

Con una sonrisa dibujada en sus labios avanzó hacia mí. Su presencia era como un imán atrayéndome sin remedio. El sabía como hacerme vulnerable a su presencia.

Mi respiración se volvió mas pesada ante su cercanía.

Sin dudarlo y con un suave empuje a la silla del escritorio, tomó lugar sobre mi regazo, tan cerca que podía sentir el calor de su pelvis contra la mía.

Ese pequeño roce hacía que mi cuerpo se calentara.

— Dígame, príncipe — susurró lentamente, llevando sus brazos alrededor de mi cuello en un toque firme — si algo le molesta, debería decírmelo ahora. No queremos que la reina madre se entere que no le estoy tomando la atención necesaria a su alteza.

Afirmé mis manos sobre su cintura acercándolo aun mas a mí.

— Creo que tú mismo deberías saber la respuesta, no por nada tu eres el culpable de que mi cuerpo te necesite — acerqué mi rostro a su cuello, depositando besos lentos alrededor de él.

Oí su delicada risa.

— Lo sé y por supuesto me haré cargo de ello — me jaló separándome de su cuello para tomar la iniciativa de besarme con fervor.

El toque cálido de sus labios contra los míos es sin duda la mejor sensación, esos labios esponjosos eran mi adicción.

El beso se tornó más brusco, más necesitado. Neville, incapaz de contener el fuego que lo consumía, comenzó a moverse sobre mi regazo con desesperación, buscando saciar el deseo que nos envolvía. Y yo no me negué, mis manos se aferraron a su cintura, guiando el ritmo de sus movimientos.

Gemidos brotaban de su garganta haciéndome perder la razón, mientras su movimiento sobre mi regazo se volvía cada vez más urgente.

El aire comenzó a faltarnos en un momento, obligándonos a separarnos.

Dejé mi frente sobre la suya, aún sin querer separarme.

Con la respiración errática, logré susurrar.

— Te amo Neville.

Sus ojos brillosos me miraron tiernamente, sus labios se separaron con la intención de responderme, pero algo lo cambió todo.

Su cara cambió a una expresión asustada llena de terror.

Yo no entendía que estaba pasando.

— ¿Neville, que pasa?

De sus hermosos labios comenzaron a brotar hilos de sangre sin parar. Su piel estaba perdiendo color.

No, no, no.

Caí en cuenta lo que estaba sucediendo en el momento que sus ojos empezaron a cerrarse dándome una ultima mirada.

Mis manos temblaron.

— ¡Neville! — lo sacudía con desesperación — despierta, por favor.

Mis ojos se volvieron borrosos a causa de las lágrimas. Mi corazón latía con fuerza y desesperación.

Por favor Neville... no me dejes solo.

Prometo que te encontraré.
No importa cuánto tiempo nos tome...
Te encontraré.

Lo abracé fuertemente sabiendo que era la ultima vez que lo vería.

✧༚✦༚✧༚✦༚✧༚✦༚✧

Desperté asustado, incorporándome bruscamente.

Pero las punzadas de mi cabeza me hicieron cerrar los ojos.

— Argh... — me quejé, tomándome la cabeza. No sabía porque razón me siento así.

Cuando se controlaron las las pequeñas punzadas en mi cabeza, abrí los ojos lentamente.

Fruncí el ceño descubriendo el lugar.

¿Una habitación de hospital?, ¿Qué hago aquí?

La puerta se abrió interrumpiendo el silencio de la habitación. Una enfermera de estatura mediana, entró notando que me encontraba despierto.

— Me alegra que haya despertado — dijo dándome una sonrisa cálida.

— Si… gracias, ¿usted sabe qué me pasó? — mi voz sonaba rasposa, supongo que era porque acababa de despertarme.

No dudó en responder.

— Ayer por la noche llegó a urgencias, estuvo inconsciente debido un golpe que recibió en la parte superior de la cabeza. ¿Recuerda que pasó antes de eso?

Un accidente...
Asentí dudoso.

— Si, recuerdo estar hablando con mi amigo y después de ello, me alejé del evento para ir a tomar un poco de aire afuera. Pero de ahí no recuerdo que pasó.

La enfermera asintió comprendiendo.

— Vale, por ahora está en observación. El golpe en la cabeza fue fuerte y necesitamos asegurarnos de que no aparezca ningún síntoma grave. Por la tarde vendrá el doctor para evaluarlo y decidir si puede darle el alta.

— Si, gracias.

Se retiró después de anotar algunas cosas en el expediente.

Y otra vez volví a sumergirme en la soledad de la habitación.

✧༚✦༚✧༚✦༚✧༚✦༚✧

No pasó mucho tiempo antes de que un toque en la puerta interrumpiera mis pensamientos.



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En el texto hay: fanfic, bl, zeenunew

Editado: 08.04.2026

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