Mi esposa es una heroína de otro mundo - Oneshot

Capitulo 1 - Una estrella a caído del cielo

(Sonido de la televisión) —¡Noticia de última hora! El país de Broad ha sido bombardeado esta mañana, el incide...

El canto de los pájaros se escuchaba afuera de mi hogar. Mientras regaba mi jardín, escuchaba a lo lejos las noticias.

—Vaya que sí son intensos —distraído, arranqué un pétalo de una rosa—. Uy, lo siento, pequeña. Te prometo que te sacaré más seguido al sol y te daré más atención, ¿vale?

Sí, podrán pensar que estoy loco o que soy algo afeminado por cuidar plantas, pero ¿qué más puedo hacer para distraerme? Al final de cuentas, terminé mis labores a mis veintiséis años y llevo alrededor de cuatro meses haciendo lo mismo.

Me senté debajo de un árbol, observando el paisaje que tenía frente a mis ojos.

—Qué aburri...

¡Pum! Una explosión me interrumpió; cayó justo frente a mí. Varias personas armadas, helicópteros y no sé qué otras cosas más estaban atacando mi domicilio.

—Objetivo eliminado. Al parecer, el objetivo llamado "el Inmortal" ha caído —habló un sicario en voz alta.

—¡Qué mierda dices! Observa allá.

Cuando el polvo se disipó, un campo de energía cubría tanto mi cuerpo como el área de mi casa, para evitar que algo se dañara.

—¡Abran fuego!

—Es inútil. —El campo de energía se desplegó, haciendo que las balas cayeran apenas rozando contra él.

—¡Tch, malnacido, muere! —Un sicario venía furioso con un cuchillo.

[Dos horas más tarde...]

—Qué tranquilidad. Justo esta era la distracción que le faltaba a mi vida.

—Ughhh... ¿dónde estoy?

—Buenas tardes, dormilón. No te preocupes, ahorita viene seguridad pública por ustedes, jejeje —dije sonriendo de oreja a oreja.

Al final dejé a los tipos afuera de la zona de mi condominio. Podría decirse que vivo solo en este edificio. Mi lema es no matar a nadie, y así fue hasta el día de mi retiro como héroe...

—Qué mierda. De solo recordarlo me causa náuseas.

Cuando era pequeño, pensaba que ser un héroe me traería mucha fama y me daría la gratificación de salvar vidas. Bueno, sí lo fue, pero los efectos secundarios fueron quedarme aislado y no poder comunicarme con mi familia. Es triste, pero es el sacrificio que se le exige a alguien que quiso salvar a su país.

¡Pum! Un estruendo sonó fuera del departamento.

—¿Mmm? ¿Acaso hay más sicarios?

Al salir, no pude notar nada extraño. Bajé las escaleras y lo que vi fue algo espectacular: dos sicarios habían caído en una trampa demasiado obvia; estaban atrapados en una red.

—¡Sácanos de aquí de una maldita vez!

—¡Jajajaja! Ustedes sí que son increíbles.

Después de noquearlos y dejarlos fuera de mi condominio, noté una grieta algo grande en la cima de uno de los departamentos.

—Agh, lo arreglaré después.

(Sonido de reloj: pip, pip)

—Ohh, es hora de trabajar. Hurra. En serio, a a nadie le apasiona esto, jajaja.

[Ocho horas más tarde...]

—Señor, aquí está el café que me pidió —dijo Mabel, mi sirvienta general y asistente de inteligencia artificial que se encarga de la limpieza del hogar.

—Gracias, Mabel. Ve a descansar.

—Lo siento, pero soy un robot. Chécate el cerebro, porfa.

Sí, lo único malo de ella es que es bien bocasuelta... después de todo, la programé así.

(Pip, pip...)

La alarma de mi casa comenzó a sonar.

—Advertencia: Intruso detectado en la parte trasera de los condominios —anunció el sistema.

—¿Otro malintencionado? No quiero salir. Mándalo a volar, Mabel.

—Con gusto. Activación de trampa "mandar a volar".

Vi de manera graciosa cómo el tipo salió volando. Sin embargo...

(Pip, pip...)

—Intruso detectado. Habitación F2, planta alta.

—¿Mmm? Veamos qué hay. —Revisando cada espacio en la cámara de esa planta, no logré captar nada—. Parece que fue una falsa alarma.

—Ya regresé, ese tipo sí que gritaba —comentó Mabel.

—Gracias, Mabel. Oye, sería bueno que me hicieras un omelette con dos piernas de pollo fritas y un pastel de chocolate —dije mientras me frotaba la panza.

—En serio que ya deberías de casarte. Ve a comprar algo al súper, mis labores domésticas ya terminaron. --Mabel me respondio con un tono sarcastico

—Reemplazaré tu versión por una más linda.

—Huevos.

—Maldición, no puedo creer que esa cosa me haya ganado en un debate, en serio que es de lo peor —dije a regañadientes mientras caminaba por el sendero que interconectaba el complejo de apartamentos con la ciudad

—Maldición, no puedo creer que esa cosa me haya ganado en un debate, en serio que es de lo peor —dije a regañadientes mientras caminaba por el sendero que interconectaba el complejo de apartamentos con la ciudad.

Iba en dirección al súper más cercano, el cual estaba a diez kilómetros de donde vivía. Para ese punto, el camino estaba despejado, solitario y oscuro; seguridad pública ya había recogido todos los estragos que ocasionaron esos tipos. No me invaden tan seguido, pero está bien así; por lo menos sirven para evitar el estrés de mi trabajo.

El clima se estaba volviendo inestable. De un momento a otro, una ráfaga de aire frío chocó contra mí, y las nubes se hacían cada vez más visibles.

—Vaya, veo que estás de buen humor, ¿no, Atnemrot?

[Mientras tanto, en mi casa...]

(Pip, pip, pip...)

—Alerta de intrusos. Aler... (¡Tsh! Sonido de cortocircuito).

—Muy bien, hemos disipado la primera barrera de seguridad.

—Estén atentos. S1, encárgate de vigilar a la guardiana robot; S5, investiga posibles trampas. El resto, esperemos para emboscar al Inmortal.



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En el texto hay: comedia, romance, slice of life

Editado: 03.09.2026

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