Mi Ex esposo suplica que regrese con el

Capítulo 4 — Una hermosa familia

Capítulo 4 — Una hermosa familia

Narrador

El día del sepelio llegó y en el cementerio se hallaba reunida una gran multitud de personas para darle el último adiós al gran magnate. Entre los presentes se encontraban los Navarros, una de las familias más allegadas al difunto, junto a un par de asistentes más; quienes eran la crema y nata de la sociedad, políticos, empresarios, personas del medio artístico, los cuales conocieron en vida al hombre.

— ¿Cuándo llegará Vanya? ¿Acaso no se enteró de que al abuelo están a punto de darle cristiana sepultura?

Con intención maliciosa, Sofia hizo este comentario a Zarek, un poco agotada bajo el avasallante sol; luciendo un delicado vestido negro con gafas oscuras a juego que resaltaban su delgada figura. Zarek solo la observó un poco molesto por estar en el lugar, él sinceramente apreciaba al abuelo Solari, pero no le gustaba mucho el teatro que pretendían armar Samantha y Sofia al aparentar estar dolidas por la muerte de él, cuando no lo tomaban en cuenta estando en vida; por lo que después de insistir mucho, no tuvo más opción que salir de una junta solo para acompañarlas. Sinceramente su relación con Sofia no era más que una fachada, la cual pretendía mantener Samantha.

Zarek, luego de su divorcio con Vanya, se había vuelto un adicto al trabajo, pasaba mucho tiempo en su oficina, más que en la casa de sus padres. Es por esto que el hombre optó por preparar un penthouse en el mismo edificio de su empresa, solo para vivir allí, pero como Sofia era insistente, siempre lo iba a buscar y no descansaba hasta sacarlo del trabajo.

— Tal vez esté ocupada... Yo creo que deberían iniciar, los presentes se están cansando y el sol está muy fuerte, así que no le den más larga al asunto.

El padre de Vanya, en un intento de realizar las paces con su hija, quería esperarla para que se despidiese de su abuelo, pero como todo señalaba que no asistiría al sepelio, este no tuvo otra opción que iniciar la ceremonia.

— ¡Queridos hermanos! Nos hallamos en este lugar para darle un último adiós a nuestro amigo.

El sacerdote inició con un par de palabras de aliento hacia la familia, con la intención de consolarlos por su pérdida, sin saber que en realidad pocos lamentaban la partida del anciano; hasta que de pronto su sermón quedó interrumpido por el rugir de un motor que se acercaba al lugar. Movidos por la curiosidad, todos, hasta el mensajero de Dios, guardaron silencio y giraron sus vistas hasta la fuente del sonido a un lado de la carretera, un hermoso auto Ferrari Daytona de ese mismo año, color rojo se detuvo de la nada.

El primero en descender de este al abrirse la puerta fue Elian Veyron, el cual no era invitado a la reunión, pero eso no fue lo que más asombró a los presentes, ya que en ocasiones por cuestiones de trabajo sus caminos se cruzaban con el caballero de ojos claros, barba bien cuidada y cuerpo bien tonificado que dejaba ver un par de tatuajes que sobresalían de su costoso traje; sino que este abriendo la puerta del otro extremo, extendiendo su mano sacó a Vanya, quien lucía hermosa en un vestido negro con transparencias a los costados de su cuerpo y un enorme sombrero a juego con este.

Todos pensaron que este solo era la nueva conquista de Vanya, pero no fue así y descendiendo detrás de su madre, una hermosa niña de ojos azules, cabellos oscuros y labios rosas, dejó a todos atónitos al pensar que esa niña era de Elian.

— Todos nos miran... Has acertado.

Entre dientes el heredero Veyron dijo esto a su amiga, quien solo asintió y tomando la mano de la infante y Elian, se desplazó hasta el lugar que les fue asignado para ella.

Ella quería reír de manera descarada al ver el asombro de todos, no solo los había dejado sin palabras, sino que desviaría un poco la atención de todos al imaginar que el padre de Jade era Elian y no Zarek, quien sintió su sangre hervir al ver a su ex esposa con su mayor enemigo. Uno que se ganó hace un par de años atrás al verlo muy interesado en Vanya, cuando todavía era su esposa, lo cual no sirvió de mucho porque años después, todo apuntaba a que ella le correspondió y hasta una niña tuvo de él, lo cual lo hizo sentir mal.

Parecían ser una hermosa familia, feliz y Vanya se veía mejor que nunca, la hermosa dama parecía una estrella de cine, lo cual solo lo llevó a respirar pesadamente y observar a Sofia, quien jamás esperó ver algo así. De manera cizañosa realizó un comentario que hizo que su prometido, Elian Navarro tensara su mandíbula.

— Es evidente que Vanya es una trepadora... no perdió tiempo y apenas se separó de ti corrió hacia Elian, y al parecer les fue fructífero, porque hasta una hija tuvieron.

La mirada de Zarek siguió a Vanya, quien pasaba justo en ese instante frente a él, tomando la mano de la niña y de Elian, quien llevaba su mano en la espalda baja de su ex esposa, lo que le causó una descarga de ira en todo su cuerpo.

Sinceramente, él sabía que Sofía solo era una mentirosa. ¿Vanya una trepadora? Si a ella lo menos que le importaba en esa vida era el dinero. De hecho, antes de desaparecer de la faz de la tierra, él le ofreció una manutención para que viviese tranquila, y ella solo lo rechazó; así que por dinero no estaba con Elian Veyron. Después de murmurar un par de segundos por la asombrosa llegada de Vanya, el hombre de Dios solo aclaró su garganta y dando inicio al sermón de despedida, todos tuvieron que cerrar su boca unos segundos, solo para despedir al abuelo Solari.



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#8 en Novela negra

En el texto hay: romance, drama, exesposo

Editado: 24.03.2026

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