Mi hermosa princesa

Capítulo 7

Daniel: no quiero que huyas de mí. Porque eso es lo que estás haciendo en este preciso momento y antes de que te vayas quiero que me des un beso de buenas noches.

Amelia: me estas pidiendo otro. Pensé que con el que me habías dado había sido más que suficiente y seguramente te disté cuenta de que fue mi primer beso.

Daniel: eso fue lo que más me gusto cuando termine de hacerlo. Nunca he sido un hombre celoso, pero imaginarme que alguien más lo haya hecho eso hace que por primera vez lo sienta, quiero que seas mía en cuerpo y alma por eso hare las cosas como tú quieres.

Amelia: de nuevo muchas gracias. Nada más que debes de respetar mi manera de pensar para que nuestra relación funcione y mucho más cuando nos casemos.

Daniel: eso es lo que yo quiero para nosotros. Solamente sé que esto fue un simple acuerdo y las cosas jamás serán como parecen en base a mis sentimientos.

Amelia: definitivamente jamás te sabré entender y me gustaría. Ahora será mejor que me ponga mi pijama para poder dormirme en la cama.

Él se acerca a ella y le da un beso, solo que él quería mucho más de su prometida. Además, tenía que respetarla y eso sería hasta la noche de boda, ella no podía evitar verlo a los ojos y se acerca al clóset para buscar su pijama, después de que la tiene en sus manos entra al baño y empieza a cambiarse para posteriormente salir, pero de repente escucha la voz de Daniel

Daniel: al fin saliste del baño, mi hermosa princesa. Precisamente estaba esperando a que salieras para hacerlo yo también y como estas aquí llego la hora de entrar.

Amelia: pensé que habías desistido de la idea de dormir juntos. Ahora me doy cuenta de que me equivoque, sino estuvieras en otra recámara.

Daniel: así es y no puedo evitar mirar lo hermosa que estas con tu cabello suelto. Me gusta ser el único en darme cuenta de eso y necesito dejarte unos minutos sola por lo mientras que termino de cambiarme, pero será mejor que te acuestas en nuestra cama.

Amelia: está bien, Daniel. No puedo evitar extrañar mi antigua casa donde prácticamente me sentía sola, si no hubiera sido por mi nana que quiero como una madre, porque ella fue mi única compañía que calmaba la soledad de mi alma.

Daniel: entiendo cómo te debes de sentir. Por eso tienes ese carácter y sobre todo tú mirada refleja tristeza que gracias a mi lado ya nunca más sentirás.

Amelia: lo único que espero de ti es comprensión. Estoy completamente segura que la tendré y eso me demuestra que eres un buen hombre.

Daniel: debo de serlo para mi futura esposa. Nada más que el destino nos puso en el mismo camino y se perfectamente la razón de eso.

Amelia: entonces también se lo agradeceré al destino. Porque nuestro matrimonio se dará de una manera que nunca imagine en mi vida.

Él se acerca a su cama y toma su pijama para después entrar al baño, en cambio ella se acuesta en su cama para después cerrar sus ojos. El termina de cambiarse y sale del baño, Daniel se acuesta a su lado para acercarla a él, Amelia sentía los latidos de su corazón y ellos tiempo después se quedan profundamente dormidos




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