¿mi hijo él?

Capítulo 1

Mariana.

Hoy tengo mucho trabajo en el Kínder, tengo reunión con los padres de mis niños, como todos hay algunos que son muy molestosos, pero en especial tengo un niño que es demasiado callado a su edad, no le gusta que le toquen y no se lleva con nadie, en especial es con su padre con el que quiero hablar, en todo el tiempo que llevo siendo su maestra jamás he visto a un familiar suyo.

Aun así, el niño jamás ha venido descuidado, con el uniforme sucio o en mal estado, así que su situación no es del todo mala o eso espero.

Termino de recibir al último padre que estaba afuera y no hay señales del padre de Lucas.

Comienzo a guardar mis cosas para ir a mi almuerzo cuando escucho como tocan la puerta.

-Adelante- elevo la voz para que logren escuchar a través de la puerta.

-Buenas tardes- levanto la vista al escuchar esa voz ronca y baja, observo a un hombre que se me hace familiar, pero no sé de dónde puede ser.

-Buenas tardes- le respondo después del shock inicial.

- ¿Es usted la maestra Mariana? - me pregunta.

-Sí, lo soy, y ¿usted es? - le pregunto, aunque tengo una leve sospecha de quien puede ser.

-Soy el padre de Lucas, Nicolás Ferrer, mucho gusto- me extiende su mano mientras me mira fijamente.

-Bienvenido- estrecho su mano de forma firme.

-Bien me mandó a llamar, ¿puedo saber por qué?

-Por supuesto, mire no quiero entrometerme en su forma de crianza ni nada por el estilo, le pido disculpas si lo que le llego a decir le puede ofender, Lucas es un niño muy inteligente y amable, pero a diferencia de los niños de su edad es muy reservado, no interactúa con los demás niños y no le gusta que lo toquen, considero que eso no es normal, además de que tampoco le gusta jugar nada y siempre se mantiene en silencio.

-Así que piensa que tal vez pueda tener un problema y por eso se comporta de esa manera.

-Bueno la verdad no sé la razón y no me gusta especular nada, pero tal vez debería pasar más tiempo con él o buscar que puede estar causando esto.

-Bien si eso es todo me retiro- antes de que se vaya decido hacerle la pregunta que ronda mi cabeza.

- ¿Nos conocemos de algún lado? - le pregunto antes de que salga de mi oficina.

-Lo hacemos- sin más sale dejándome en las mismas, pero ahora con mayor curiosidad.

El resto de la tarde pasé tratando de recordar en dónde lo he visto o de dónde podemos conocernos, los puntos que más destaqué del hombre fue que es formal, frío y pocas palabras.

Al llegar a casa, mi madre se encuentra regañando a mi hermana porque desaprobó un examen de la universidad que según ella era demasiado sencillo. Mi mamá es algo especial en cuanto al desarrollo académico se trata.

Al verme se acerca a mí a preguntar cómo fue mi día, le explico todo lo que hice y ella me dice que vaya a descansar que me llamará cuando la cena esté lista.

Pienso en lo rutinaria que es mi vida, siempre voy de mi casa a mi trabajo y de mi trabajo a la casa excepto los domingos que son los días en los que vamos a la casa de los abuelos y también a la Iglesia, pero de ahí no hay nada más interesante en mi vida.

No tengo pareja porque hasta ahora todos los candidatos fueron rechazados por mi madre, ella siempre les encuentra algún defecto, mi padre por el contrario siempre discute con ella diciendo que la que se va a casar o va a tener algo con esa persona soy yo y que yo debería escoger con quien estar y no ella, algunas veces pienso lo mismo que él, pero desde pequeña crecí con la ideología de que si esa persona no le gusta a mamá debe ser por algo, eso y que confío en el criterio de mi madre, mi hermana por el contrario es la rebelde de la familia, siempre le encanta llevarle la contraria a todos, su frase más común, es: "Siembre rebeldía, cosecha libertad", aun así es a la que más queremos en esta casa, es la consentida del hogar, pero no se aprovecha de eso.

Cuando llega la hora de la cena, mamá nos llama a todos a la mesa, ya está de buenas con mi hermana, la verdad hoy no tuve mucho apetito, hay días en el mes sin razón en los que mis ánimos están por el suelo, y hoy es uno de esos días simplemente siento unos deseos inmensos de llorar.

***

Este libro va para todas las personas que me apoyan ya sea de manera directa o por medio de un corazón, gracias por su apoyo.

El primer capítulo es corto porque no quiero entrar mucho en detalles, el libro en sí va a ser corto.

Besos y abrazos 

Anis.

 



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En el texto hay: madre, comienzo, sin memorias

Editado: 26.03.2024

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