Mi jefe, Mi dueño

Perdidos

Aguantaron sus ganas durante toda la velada, al finalizar se dirigieron a sus habitaciones, cuando llegaron frente a la habitación de Natalie, se detuvieron.

 —Jefe necesito hablar con usted, podría entrar.

Cuando ella le dijo eso, ingresó, pero estaba preocupado ya no podía aguantar más.

Natalie entró y cerró la puerta, se acercó a él, colocó sus manos en su cuello y empezó a besarlo, entonces Nick colocó sus manos en su cintura y se empezaron a perder en ese exquisito y delicado beso que cada vez iba en aumento.

Se separaron y Nick empezó a quitarse la ropa de la parte superior, la cara de Natalie se enrojeció y un cosquilleo pasó por todo su cuerpo instalándose en la vagina de la joven.

Tras quitársela, aparecieron unos músculos y un abdomen levemente marcado, para los ojos de Natalie era perfecto.

Seguidamente empezó a quitarse la ropa de la parte inferior, la respiración de Natalie era trabajosa y cada vez más entrecortada, cuando se quitó el bóxer apareció su miembro, el cual por su tamaño excitó a Natalie, ya quería tocarlo, bajó la mirada a sus piernas las cuales estaban cubiertas por un vello encantador.

Natalie retiró el vestido de su piel, llevaba un conjunto negro con encaje, que apenas si la tapaba, el cual estaba compuesto en su mayoría por una maya.

 —Acuéstate en la cama —le dijo Natalie con una voz tierna y una mirada inocente.

Nick se recostó en la cama sin decir ni una palabra, la belleza de la joven lo tenía hipnotizado.

Se acercó y se subió sobre él, sentía su miembro queriendo atravesar esa delgada prenda, entonces la joven comenzó a pasar sus manos por el cuerpo de Nick, memorizando el recorrido de sus manos, acercó sus labios a los de él y se empezaron a besar desenfrenadamente.

Cambiaron posiciones, Nick quedó sobre ella, separó sus labios y empezó a lamer su cuello, le quitó el brassier y empezó a lamer y chupar sus senos, besó su abdomen, le retiró sus panties, lamía su vagina con un gusto, chupaba su clítoris y metía su lengua moviéndola de distintas maneras y disfrutando su sabor; Natalie se movía, gemía y se contraía del placer que sentía.

Nick acercó su miembro a la boca de la joven, la joven lo tomó y lo empezó a mover de arriba hacia abajo, mientras su lengua lo recorría y se depositaba en la punta y presionaba con la intención de meterla en la pequeña abertura que se encontraba allí; lo chupaba con un gusto, fácilmente podía convertirse en su vicio; de repente sintió un sabor exquisito y tibio recorrer su boca; lo soltó y su mirada se topó con la de Nick y entonces él besó su frente; dejaron así y se abrazaron, estaban felices y tranquilos.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.