Mi luz

Rey. 8




 

Por otro lado, la familia de Emily no estaba ni una pisca preocupada, todo el pueblo sabía lo que pasaría esa noche y el costo que tomaría, una vida por otras muchas.

Días antes, ese mismo día, el padre de Emily no tuvo tan siquiera el coraje o las fuerzas para a ir a ver a su hija y ser parte de eso, sabia que era su culpa, si no le debiera a todas esas personas, talvez seguirían con su vida normal en Alemania, ella terminaría el último semestre del colegio, y su padre talvez abría decidió de tomar un trabajo decente y valeroso, aun que la vida en la ciudad no era para nada en comparación con la vida de campo, ellos se avía abrían abituado, pero todo fue lo contrario, su padre dentro en una gran depresión y busco su salvación en el alcohol, eso no quitaba el amor tan grande que sentía por su hija... es su adoración, y siempre trato de darle todo lo que pudo.

Esa noche el la avia perdido, su hija ya no estaría más con el, su madre aceptaba sin remordimiento, aun que no del todo, esa misma noche, Emily despues de averse desmayado, todos a su alrededor se inclinaron, como si esto fuera lo más normal del mundo, de la sombras unos hombres, salieron y tomaron el cuerpo de la chica Por otro lado, todo el pueblo sabía lo que pasaría esa noche y el costo que tomaría, una vida por otras muchas.

Ese mismo día, el padre de Emily no tuvo tan siquiera el coraje o las fuerzas para a ir a ver a su hija y ser parte de eso, sabia que era su culpa, si no le debiera a todas esas personas, talvez seguirían con su vida normal en Alemania, ella terminaría el último semestre del colegio, y su padre talvez abría decidió de tomar un trabajo decente y valeroso, aun que la vida en la ciudad no era para nada en comparación con la vida de campo, ellos se avía abrían abituado, pero todo fue lo contrario, su padre dentro en una gran depresión y busco su salvación en el alcohol, eso no quitaba el amor tan grande que sentía por su hija... es su adoración, y siempre trato de darle todo lo que pudo.

Esa noche el la avia perdido, su hija ya no estaría más con el, su madre aceptaba sin remordimiento, aun que no del todo, esa misma noche, Emily depues de aversión desmayado, todos a su alrededor se inclinaron, como si esto fuera lo más normal del mundo, de la sombras unos hombres, salieron y tomaron el cuerpo de la chica inconsciente, y en menos de un segundo las sombras desaparecieron.

Todos alrededor mostraban una sonrisa y gozaban de la alegría, chocando sus botellas llenas de alcohol, mientras que las demás chicas lloraban de felicidad en los hombros de sus familia, todos avía olvidado por completo que se llevaron a una chica, daba igual, nadie tenía sentimientos aferrados asía ella, solo era una simple chica que llegó apenas ayer, y que lastimosamente avía llegado en el día menos indicado, que desafortunadamente... ella... fue escogida.

La madre se Emily permanecía estática, su vista era en el mismo punto de vista, donde estaba su hija, no decía o pensaba en nada, se mantenía sería sin expresión alguna.

-mis condolencias- dijo un hombre en frente de ella, obstruyendo su vista .
-no esta muerta- respondió irritada.
-lo sé... claro que se que no esta muerta, pero recuerda que esta no es la primera ves que hacemos esto- dijo con tal tranquilidad, mientras seguía bebiendo de su copa -todas estas personas ya no tiene fe, que tu hija sea capaz de saciar su sed- sus palabras era ciertas pero muy crudas de escucharlas, camila solo mantenía su calma, cerró sus ojos y se alejo en cilencio sin decir una sola palabra.

Camila se alejaban del lugar y se dirigía a su hogar, al llegar no pudo evitar percibir el aroma alcohol y cigarrillos, mi a su izquierda y hay estaba el sentado con botellas de alcohol en la mesa y piso, y no podría faltar un en su mano, y en la otra un cigarrillo.

-estas feliz...- dijo Victor -mi niña se fue... mi única hija se fue- repetía entre lagrimas, mientras seguía ahogando sus penas.
-¿Tu única hija?- repetí camila con despreció -terecuerdo que yo perdí a mis dos hijos, no sabes nisiquiera lo que dices... ellas nisiquiera es tu hija- grito camila irritada, estaba casada de todo lo que la rodeaba, como era posible que Victor botara tanta lagrimas por ella, cuando nunca lo hiso por hijos que ella abia perdido.
-Yo crié a esa niña... por ende es mi hija, no tiene mi sangre, pero si apellido y todo mi amor... yo vivo por esa niña, y ahora no está... dime camlia estas feliz- el ambiente se estaba tomado cada ves ms sofocante, no por el humo de cigarrillos, si no por todos lo que sus corazones tenía guardado por muchos años, cosas que no fueron capaces de decirse en la cara, cosas que le sigue comiendo la conciencia y los consume por dentro.

No se podría decir o formar un debate de quien estaba sufriendo más, era obvio que los dos perdieron gran parte de su alma y corazón, talves no por la misma manera, pero los dos sufrían en cilencio, y cada uno enfrentaba ese dolor en cilencio.
Camila sin decir nada, se fue a su habitación y se quedó hay toda la noche, al igual que su padre, solo pensaba en una cosa, su hija, el alcohol estaba consumiendo su alma, y era algo que el no podía controlar, era la única medicina que podía aliviar su dolor interno, sin cometer otra estupidez.
 

El sol salía de su escondite, las montañas, alumbrado todo asu paso, se podía escuchar como los pajaritos cantaban saliendo de su nido, al igual que Emily, los rayos de luz se colaban por su ventana, golpeando es su rostro, obligándole a qué despertará, su cuerpo se removió miestra traba de tapar el sol con su mano, pero no fue necesario, alguien se abia parado justo entre la luz que daba a su raro.

-Gracias mamá- dijo entre balbuceos.
-¿Mamá?- repetío una vos ronca y masculina.

De un salto Emily abrió sus ojos, esa vos la avia echo estremecer, y despertar al mismo tiempo, su mirada choco con la de aquel hombre, que estaba en el borde de la ventana iluminado por lo rayos de luz de la ventana, como si se tratará de una entidad celestial, por se miraba tan atractiva y eléctrisantes a la ves, su cuerpo se estremeció y su rostro se enrojesio, Emily nunca avía estado tan nerviosa en su vida, y este día llegó, aquel hombre solo enboso una sonrisa con picardia.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.