Mi mejor desición.

~Capítulo38~

Luego de acomodar mi maletín, nos pusimos en marcha hacia el trabajo.

-Apenas llegue a la oficina, le comunicaré al señor Rodriguez del embarazo y la carpeta.

-Me parece bien cariño. -Dice apoyando una de sus manos en mi pierna.

Luego de despedirme de mi novio, salí del ascensor y entre a la oficina.

Aún no había llegado nadie. Así que me acomodé tranquila.

-Buen día. -Veinte minutos habían pasado cuando Clara entró en la oficina.

-Hola, buen día Clara. -La saludo con un beso en la mejilla una vez que se acerca a mi escritorio.

-¿Llegó alguien más a parte de ti?

-No, por ahora somos nosotras dos. -Le respondo mientras espero que el ordenador encienda.

-perfecto, voy hasta el bufet, ¿te traigo algo? -Me preguntó mientras

-Traeme un alfajor de maizena. -Le digo con una sonrisa. 
Tenía antojo de algo dulce.

Una hora después llegaron Víctor y el señor Rodriguez a la oficina.

Me levanté del escritorio y me dirigí al despacho de mi jefe. Me planté ante la puerta y di dos golpes despacio.

-Entre. -Contestó dos segundos después.

-Permiso señor. -Digo entrando y cerrando la puerta.

-Pasa, Laura. -Me hace señas de que me siente- ¿En que puedo ayudarte?

-Venía avisarle que después del almuerzo, tengo que salir al hospital, tengo cita.

-¿Paso algo? -Preguntó serio.

-No no, es que ayer me enteré que estoy embarazada y hoy voy por un chequeo.

-Oh, mis felicitaciones a ti y a James. -Dijo con una sonrisa Ve tranquila y tomate el resto del día, mañana cuando vuelvas hablaremos de tu carpeta.

-Lo que pensé fue en seguir trabajando unos meses más. Igual depende de lo que me diga el doctor.

-Eso lo hablaremos luego. -Dijo haciendo un gesto con la mano restándole importancia.

-Gracias, voy a seguir con mi trabajo. Apenas tenga todo listo, le traigo los expedientes.

-Perfecto. Y de nuevo. Mis felicitaciones a ambos.

-Gracias. -Luego de decir esto. Me levante del sillón y salí del despacho dejando nuevamente solo a mi jefe.

Volví a mi escritorio y proseguí con mi trabajo.

Cuando se hicieron las doce, tomé los documentos y se los entregué a mi jefe, al salir del despacho me encontré con mi novio esperando en mi escritorio.

-¿Estas lista hermosa? -Preguntó levantándose de mi asiento.

-Si amor, aguarda que acomodo mis cosas y vamos. -Dije acomodando unas carpetas en uno de los estantes- Clara, ¿Te podrás hacer cargo por hoy? Tengo que hacer unas cosas y ya no vuelvo por hoy.

-Si Lau, quedare tranquila que yo me encargo.

Aún no le había dicho del embarazo.

-Ha, antes de que me olvide, el sábado los esperamos a ti y a Dylan, con James daremos una cena muy importante. 
-Mmm ¿Se puede saber el motivo? -Preguntó Clara con una sonrisa.

-No, aún no. El sábado se van a enterar. -Clara se quedó muda mirándonos alternadamente a James y a mi.

Y sin más nos giramos y salimos de allí.

Al llegar al auto, subimos y mi novio lo puso en marcha.

Luego de manejar por las calles de Barcelona, llegamos al estacionamiento del Hospital central. Allí atendía mi ginecóloga. 
Nos anunciamos en recepción y esperamos en la sala de espera.

Me encontraba nerviosa, la prueba que me había hecho decía ser confiable, pero ¿y si no lo era? ¿Qué tal y me daba un falso positivo? No, hora que lo pienso eso no puede ser.

-Tranquila hermosa. Vas a ver que todo va a estar bien. -Dijo mi novio mientras me acariciaba la espalda.

Por lo visto se había dado cuenta de que estaba alterada.

Luego de un rato, la mujer de la edad de mi mamá apareció por una puerta con una bata.

-De Franco -Gonzalez

Nosotros nos pusimos de pié y entramos en el consultorio.

-Hola Laura, ¿cómo estás? -Dijo extendiéndonos la mano a modo de saludo.

-Bien, vinimos, por que ayer, empecé con náuseas y me hice una prueba de embarazo la cual dio positivo.

-Bueno. Para empezar te mandaré a hacer un ultrasonido para ver de cuanto estas. Apenas lo tengas acercate, si no hay nadie, pasas y sino me aguardas un momento.

-Perfecto. -Contesté con una sonrisa.

Salimos de allí y fuimos hasta el consultorio donde me harían el examen.

Un hombre de unos cuarenta años, asomo la cabeza y pregunto si estábamos esperando por un ultrasonido a lo cual afirmamos. 
El médico me hizo acostar en la camilla y procedió a examinarme.

Cuando tuvimos el resultado, James tocó la puerta y esperamos hasta que la doctora nos dio permiso de entrar.

-Bien, si. Definitivamente éstas embarazada. Todo está normal. Lo que si te voy a recetar es ácido fólico, para que el bebe crezca sano dentro de ti. Las pastillas debes tomarla cada mañana una hora antes del desayuno. Acuérdate de que cada mes debes hacerte controles. Y sobretodo debes alimentarte bien, sano, no saltearte las comidas y respetar las horas de sueño.

-En cuanto al trabajo, que me recomienda. -Le pregunto.

-Yo no veo inconvenientes de que sigas trabajando, mientras no surja ninguna complicación, tienes mi permiso de trabajar pero con moderación. -Responde mientras describe en un papel, lo firma y pone su sello- Toma, es un certificado de salud, te lo van a pedir en tu trabajo.

-Perfecto. Gracias. -Respondo. Al ver a James me di cuanta de que no le gustó mucho la idea, pero no dijo nada.

Salimos a la calle y nos fuimos derecho a cambiarnos ya que más tarde iríamos a buscar casas.

-Miriam, necesitamos hablar contigo. -Dice James una vez que llega al la barra.

-¿Me van a despedir? -Preguntó asustada abriendo los ojos de par en par.

-No, no, claro que no, la verdad es que sentimos cariño por ti. -Contesto con una sonrisa- Estoy embarazada.

-¿Qué? -preguntó abriendo más los ojos- Que hermosa noticia. ¿Cuándo se enteraron?

-Ayer a la mañana. No quisimos decir nada hasta estar seguros de que realmente estuviese embarazada. -Al decir esto Miriam me abraza como si fuese su propia hija.




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