Pov narradora:
El sol apenas comenzaba a asomarse, pero en la casa de los Seren ya había movimiento, en específico la habitaciòn de Olivia, la “pequeña” de la casa. Aún le quedaba una hora en la que podría disfrutar de su sueño, pero prefirió invertirlo en prepararse para la escuela. No era el tipo de emoción de comenzar un nuevo año, era esa emoción de comenzar el último.
La rutina de Oliva no tenía nada de particular, se levantaba, armaba su cama y se encerraría en el baño por 30 minutos o 1 hora hasta estar lista. Como hoy decidió hacer todo antes le sobró tiempo, bajó tranquila a la cocina, se hizo su desayuno y se dispuso a escribir hasta que escuchó a sus padres en el piso de arriba saliendo de su habitación.
–Olivia, cariño, despierta. Prepárate para el colegio– dice su madre cuando pasa por al lado de la habitación de Liv.
–Estoy despierta— responde ella elevando un poco la voz para que la escuchen en el piso de abajo.
–Buongiorno, stella mia.- Saluda su padre, dándole un beso en la frente –Te levantaste temprano, Che ti è successo?– Le bromea
–Ay, papà, no pasó nada. Solo no quería llegar tarde al primer día. Acaso eso es un delito?
–Liv, escuchame. Yo no los acompañaré hoy, tengo una reunión importante. Pero tu papá si irá, ¿estás bien con eso?– Dice su madre interrumpiendo la conversación con su padre.
–Tranquila mamá, está bien. – La tranquiliza con una suave sonrisa.
Mientras Liv espera la hora para ir al colegio le escribe a su mejor amiga: Mora Clairen
Moritaa
holaa, ya estás lista para el primer día?
buenos diassss
Nací lista, ese infierno es nuestro
Liv sale con una sonrisa en sus labios del chat. Pero se desvanece rápidamente cuando ve ese 1 en archivados. Solo significaba una cosa. Como la duda siempre mata al gato, ella entró, aunque se había prometido no hacerlo.
Leyó el mensaje con una cara de desagrado, no decía nada extraño, solo un “nos vemos” que Liv no entendió.
–Imbécil– Fue lo único que pudo murmurar sin despegar la vista del teléfono.
Se quedó tan absorta en sus pensamientos que se sobresaltó cuando su padre tocó la bocina del auto para que se apurara. Se levantó, tomó su mochila para volver a la Academia Crestwood sin saber que el universo tenía planeado molestarla de la mejor forma: como solo lo hacen las historias que alguna vez dolieron de verdad.
Editado: 08.01.2026