Mi paciencia se agota

Entre sabotajes y pruebas

Ramiro había observado con atención el esfuerzo de Leonor, Ismael y Pedro. Mientras la empresa se desmoronaba bajo el peso de la disputa familiar, ellos permanecían firmes, trabajando con disciplina y sin dejarse arrastrar por el caos. El jefe, aunque consumido por sus propios problemas, decidió ponerlos a prueba.

Pero antes de eso, Pedro le avisó que el proyecto él mismo encargó hace unas semanas. Finalmente está terminada y que está guardado en un USB en dado caso de que lo pierden de vista. Ramiro se puso feliz, y les propuso un nuevo proyecto más. No de la empresa, sino traer evidencias de sus hijos y lo que están haciendo a los empleados, que muchos decidieron irse de la compañía.

_ Quiero ver si realmente son capaces de sostener este proyecto sombra _ les dijo con una voz cortante _ En una semana las necesito para sacarlos del testamento y dejarlo en manos de alguien más. Si lo logran, tendrán mi respaldo “si quieren”. Si fallan, saben que no habrán segundas oportunidades. Y al mismo tiempo, realicen nuevos prototipos que tengan que hacer, y esta vez para la innovación. Además del proyecto de la plataforma que ustedes terminaron a tiempo.

Las palabras fueron como un desafío directo. Leonor sintió la presión como un peso en el pecho, Ismael trató de disimular su nerviosismo con una sonrisa forzada, y Pedro aceptó el reto con determinación, aunque sabía que la tarea era casi imposible en tan poco tiempo. Y salieron con calma de su oficina.

Pero mientras ellos se organizaban para cumplir con la prueba, los herederos comenzaron a moverse en las sombras. Mariana engañó a algunos empleados para retrasar entregas, Julian sembraba rumores de que el proyecto estaba condenado al fracaso, y Clara, aunque más discreta, filtraba información sensible a personas.

Por suerte, Ismael supo hackear las cuentas de usuario de los hijos de Ramiro para recolectar evidencias con la ayuda de pequeñas cámaras que el mismo jefe les dio a los tres.

Y el sabotaje era evidente: documentos desaparecidos, correos se bloquearon, y reuniones clave eran interrumpidas por órdenes contradictorias. Todo parecía diseñado para que toda la compañía fracasará, incluyendo Leonor, Ismael y Pedro. Pero el jefe Ramiro ahora lo sabía perfectamente.

Aun así, los tres se aferraron a su resistencia silenciosa. Trabajaban hasta las horas de la noche, compartían evidencia en secreto y se apoyan mutuamente para no caer en la desesperación, y que el futuro de la empresa no se vaya a la quiebra. Cada obstáculo se convierte en una prueba de unión, y aunque el tiempo corría en su contra, y también descubrieran que juntos podían enfrentar incluso la malicia de los herederos.

El propósito aún estaba lejos de completarse, pero la batalla ya había comenzado: no solo contra el reloj, sino contra las fuerzas que quieren destruirlos dentro de la empresa. Y en medio de esa tormenta, Ramiro observaba, esperando ver si sus tres empleados eran capaces de resistir a la prueba más dura de sus vidas.

Al día siguiente, en el día de descanso, Leonor, Ismael y Pedro fueron a un hospital donde se encontraba su colega Matilde. Luego de ser empujada por uno de los hijos de Ramiro, pero para su alivio no está muerta como Don Rubén lo explicó sollozando.

_ ¿Quién les dijo que estaba muerta? _ preguntó Matilde incrédula.

_ Nos dijo Don Ruben mientras estaba llorando _ dijo Ismael.

_ Pues no lo estoy, pero estuve a punto.

_ ¿Sabes, quien fue uno de ellos? _ preguntó Leonor _ Si, fue Mariana Ochoa: Cuando el jefe me habló en su oficina hace una semana. Ella y sus hermanos seguían discutiendo sobre ese estupido testamento y quien sería el nuevo jefe o jefa de la compañía.

Mariana quería empujar a Julia, pero. Como yo estuve detrás de él, recibí su ataque mientras me caía desde lo alto del edificio de la empresa. Al ver a uno de ellos, no sentían miedo.

En cambio, continuaron peleando, como si la vida de una persona no importara. Ruben y Macario fueron ellos quienes me salvaron. Los paramédicos que estaban afuera del edificio llegaron a tiempo.

__ ¿Y el bebe está bien? _ pregunto Pedro y Matilde quedó aún más incrédula con la pregunta _ ¿Ruben les contó otra cosa, verdad? *Ay ese Ruben por que informa mal*

__ Entonces… ¿Nunca estuviste embarazada? _ preguntó Leonor confundida.

__ Estaba… pero actualmente mi bebe tiene 2 años, pero como el chismoso de Ruben me vio panzona ese dia despues de dar a luz. Fingí que estaba esperando otro bebe.

_ Oh…

Luego Leonor saca su celular y comenzó a enviar algo a alguien. Matilde le preguntó qué envío, y los tres les confesó que el jefe les pidió que hicieran un nuevo proyecto más. No de innovación. Sino de recolectar evidencias sobre sus hijos y cómo crean sabotajes e intentos de homicidio a cualquier empleado.

_ Por eso, nuestro nuevo proyecto se llama “proyecto sombra” para no ser descubiertos por uno de ellos_ dijo Ismael

__ ¿Si es así? entonces quiero enviarles algo _ dijo Matilde mientras les envía imágenes fuertes sobre Julian Ochoa, desde afuera de un bar agredió y abusó sexualmente a una niña de secundaria mientras estaba ebrio hace 2 semanas. _ Se que al jefe no le gustaría ver esto, porque Julian es un hombre casado. Y aun así abusa a menores estando ebrio.

__ Gracias Matilde.




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