La presentación del prototipo había dejado claro que Leonor, Ismael y Pedro eran capaces de resistir la tormenta. Sin embargo, los herederos no estaban dispuestos a aceptar que tres jóvenes pudieran convertirse en un símbolo de estabilidad dentro de la empresa, o al menos eso es lo que creen ellos.
Mariana se acercó a Leonor con una sonrisa calculada.
_ Tu eres la más organizada ¿verdad?. Si trabajas conmigo, te aseguro que tu futuro aquí será brillante.
Julian, en cambio, busco a Ismael.
_ No seas ingenuo. Esta empresa caerá en mis manos, si te alineas conmigo, te garantizo poder y reconocimiento.
Clara, más insegura, se dirigió a Pedro con voz temblorosa.
_ Yo solo quiero que esto no termine mal… Si me ayudas, puedo convencer a mis hermanos que te respalden.
Los tres compañeros se miraron, atrapados en su juego peligroso. La presión era evidente: Los herederos intentaban dividirlos, convertirlos en pieza de su disputa. Leonor dudaba, Ismael parecía tentado, y Pedro, consciente del peligro, decidió intervenir.
_ ¡¡Ya basta!! _ exclamó con firmeza, alzando la voz en medio del pasillo _. No somos parte de su mugrosa herencia ni de sus estúpidas peleas de niños chiquitos. Estamos aquí para trabajar, no para ser usados como sus armas en su patética guerra.
El silencio fue inmediato. Mariana frunció el ceño, Julian apretó los puños, y Clara bajó la mirada. La valentía de Pedro había expuesto lo que todos temían: que la disputa por el testamento estaba contaminando en cada rincón de la empresa.
Yahir al escuchar el alboroto decidió interferir también, al llegar a los escritorios donde los demás empleados estaban realizando nuevos expedientes. Yahir se acercó con pasos rápidos y le dio un fuerte puñetazo a Julian y a sus hermanas, dejando en claro a Mariana que no escuchó absolutamente nada lo que Yahir le había dicho la otra vez en frente de Ismael.
__ ¡¡Yahir, ¿Qué haces? me dolió!! _ grito Julian estando en el suelo.
__ ¿Qué? les estoy dando un escarmiento a ustedes tres ¿Que no es obvio? _ dijo Yahir con una mirada fría y furiosa _ Veo que siguen atormentando a los empleados de nuestro padre, incluso sobornando creen que ellos les harán caso a los tres… Leonor, Ismael y Pedro. No son interesados y ambiciosos, intentando conseguir algo que no les pertenece, así como lo son ustedes.
Mariana, Julian y Clara quedaron atónitos al ver el rostro de su cuarto hermano hablando exactamente igual a Ramiro, lo cual para ellos tenía sentido de que a Yahir no le interesaba la herencia de su padre. Ya que él prefería mil veces la moda y el corte y confección.
Ramiro apareció justo en ese momento, atraído por el alboroto. Observó a su hijo Yahir furioso y a sus empleados atónitos por el miedo, menos Pedro, y aunque no dijo nada, su mirada reflejaba una mezcla de orgullo y preocupación. Pedro había marcado límites, pero también había encendido una chispa que podía desatar consecuencias imprevisibles.
Y Yahir les pone un alto a las locuras a sus hermanos dentro de la empresa.
El ambiente era asfixiante. Los tres compañeros sabían que estaban siendo atacados no sólo como empleados, sino como símbolos de resistencia. Pedro, que había intervenido hoy para frenar la manipulación de los hermanos Ochoa, ahora se encontraba en el centro de la tormenta.
La empresa se dividía cada vez más, y la herencia seguía extendiendo su sombra. Leonor, Ismael y Pedro entendieron que la verdadera prueba no era sólo técnica, sino moral: resistir las represalias sin traicionarse entre ellos.
_ Pero que hice… acabo de cometer el error más grande de mi vida _ dijo Pedro devastado en la mesa de la sala de juntas _ ¿De que estas hablando? Ponerle límites a esos desgraciados es un error? _ preguntó Ismael _ Tú solamente les gritaste y Yahir te ayudó dándoles en la madre a los tres.
_ Si, pero a lo que se refiere Pedro, es que ahora tendremos serios problemas mas adelante _ dijo Leonor tallando la espalda de Pedro _ Ademas, ni siquiera que haran esos inútiles para que nos atormenten y luego nos saquen a patadas. “Sin ofender Yahir”.
_ No te preocupes Leo… Mis hermanos son unos grandiosos inútiles. _ dijo Yahir con el rostro aún más furiosa.
Más tarde en el restaurante donde siempre van, estaban planeando estrategias para que los hermanos Ochoa no lo siguieran molestandolos. Hasta que Ismael recordó el proyecto que Ramiro había encargado recolectar demasiadas pruebas para que se les caiga su orgullo que tanto presumen ante el ojo público.
_ Aún no hemos terminado el proyecto sombra _ dijo Ismael volteando a Leonor y a Pedro. Mientras que se preguntaron a sí mismos ¿Cuál proyecto sombra? Y finalmente lo recordaron.
_ ¡Es cierto! _ dijo Leonor levantándose de su silla rápidamente _ El jefe dijo que necesitamos recolectar suficientes pruebas sobre los trucos sucios de los hermanos Ochoa… Ya sea adentro o afuera del edificio de la empresa.
_ Pero si queremos recolectar toda esa información, necesitamos ayuda de otras personas, o víctimas de cualquier truco, puede que habrá consecuencias graves y legales y ellos sabrán que no habrá paz. _ dijo Pedro argumentando.
Pero para su sorpresa, había 20 personas en el mismo restaurante. Al escuchar la conversación de los tres, decidieron cooperar también. Ya que las 20 personas eran víctimas de los hermanos Ochoa, uno de ellos fue brutalmente golpeado por Julian Ochoa con un bat de baseball mientras estaba ebrio en una cantina hace unos días. Y un adolescente de aproximadamente 18 años, había sido abusado sexualmente por Clara Ochoa al consumir todo tipo de drogas y estando ebria durante una fiesta.
Leonor, Ismael y Pedro aceptaron sus colaboraciones y dijeron que trajeran suficientes pruebas, les prometió que habrá justicia para todos.