Mi Peor Pesadilla

Capítulo 31

Amelia

Llamé a mis amigas para que vinieran, les daré la noticia de que serán tías, sé van a emocionar muchísimo, ellas son como mis hermanas y aunque no les caiga bien mi chico estoy segura que van aceptar a mi bebé.

Escucho el timbre sonar, estaba segura que era Sky y Soph, había mandado a los guardaespaldas a comprar así que estaba completamente sola.

—Pasen chi...— mi sonrisa se borró al ver a la persona que me había traicionado, Tamara estaba frente a mí.

—Amelia, por favor necesitamos hablar— es tan descarada.

—Tú y yo no tenemos absolutamente nada de qué hablar, si solo a eso viniste ya te puedes retirar— le cerré la puerta en sus narices.

Llamé al portero para que nunca más la volvieran a dejar entrar. ¿Qué pasaba por su cabeza? No lo sé, no tiene un poco de vergüenza al atreverse a venir hasta acá.

A los minutos el timbre volvió a resonar por todo el apartamento un tanto insegura me dirijo hacia la entrada.

— ¡Amiga bella! — entró una Sophie sonriente.

— ¡Hola, Mel! ¿Qué es eso tan importante que no podía esperar hasta que bajara mi dolor de cabeza? — Skyler parecía tener una cruda de Dios padre y Señor mío.

Solté una carcajada al darme cuenta que venía con su pijama y un bolso en la mano.

—Pasen chicas— cerré la puerta —siéntense por favor. —

Al entrar al living Sky se dejó caer en el sofá para tres personas ocupando el mismo completamente. Era gracioso verla en ese estado. A sentarme iba cuando uno de los guardaespaldas entró con la caja.

—Aquí está su pedido señorita Amelia. —

Lo deja encima de la mesita ratona, se da la vuelta y se va. Observo a mis amigas con una sonrisa divertida mientras ellas están tratando de adivinar que hay dentro del paquete.

— ¿De qué se trata todo esto? — enarca una ceja Soph.

En el momento en que estoy a punto de decirles que lo deben abrir juntas entra mi hermoso Austin al verlas saluda y entrelaza sus dedos con los míos.

—Quiero que lo abran juntas, la sorpresa que está aquí adentro es para las dos— toco la caja —vamos, no se queden ahí como estatuas. —

Ellas solo se ven una a la hora, en el instante en que quitan la tapa salen unos globos, Sky levanta la mirada hacia mí y con la mano la instó a tomar lo que está dentro, son dos tazas con la misma leyenda TIENES LA SUERTE DE SER MI TÍA PORQUE NADIE TE QUIERE COMO YO, ambas se llevan la mano a la boca y corren a abrazarme.

Después de felicitarme y dejarme casi sin respirar decidimos pedir pizza y unos potes de helado de oreo, chocolate y menta, Austin volvió a salir con Alfred a no sé dónde.

Mis amigas estaban muy felices de que serán tías, sin embargo, tenían miedo de que mi novio volviera a ser agresivo y me pudiera golpear lastimando a nuestro bebé. Les dije la verdad que él había cambiado mucho y ya no era el chico agresivo ni violento que ellas habían conocido, no creían que pudiera cambiar era lógico ellas llevaban más tiempo de conocerlo.

— ¿Amiga, estás segura que te es completamente fiel? Porque dudo que él haya cambiado en estos dos meses que llevan de vivir juntos. No es por ser negativa tengo mis ligeras sospechas que está enamorado de alguien que no eres tú. —

Skyler tenía razón hasta yo misma he pensado que su amor pertenece a otra persona y no a mí. En algunas ocasiones mientras duerme dice cosas que no entiendo, estoy segura que sueña con la dueña de su corazón.

—Sí, estoy segura. Entiendo que no crean en él o en su cambio, están en todo su derecho y lo respeto. Con respecto a que no está enamorado de mí ahí si están equivocadas porque sí lo está. — no iba a decirles también sospecho que no me ama.

Tenía un nudo en la garganta quería llorar, muchas veces he querido preguntarle si en verdad me ama o solo ésta conmigo por costumbre o lástima.

No debo de hacerme ideas en la cabeza que seguramente no son ciertas, tengo que ser positiva y pensar de la misma forma. Fingí estar feliz frente a ellas y que creyeran que nada de lo que dijeran me afectaba.

—Mel, nosotras lo único que queremos es que tú y el bebé estén bien. Que tu marido nunca más te vuelva hacer daño, no estás sola nos tienes a tu lado, siempre estaremos para cuando nos necesites. — esas palabras de Sophie hicieron que me rompiera en mil pedazos.

—T-también creo que él está e-enamorado de otra. Nunca me dice que me ama y la que de los te quiero siempre soy yo, él tarda para responder un simple yo también— sorbí mi nariz con un pedazo de papel que Sky me dio —pero lo amo más que a mí vida y sin él ya no puedo vivir. —

Era verdad mi vida dependía de él y no quiero perderlo, no sé qué haré el día que eso suceda, espero que nunca se vaya de mi vida o no podré resistirlo.

—Nosotros nos vamos Mel, cualquier cosa nos llamas y recuerda que debes cuidarte por nuestro sobrino o sobrina— las abracé fuerte.

Hacía ya varios minutos que se habían ido cuando Aus volvió, venía con hamburguesas de McDonald's le encanta consentirnos y soy feliz con esta nueva versión de él.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.