Mi Peor Pesadilla

Capítulo 33

Amelia

No era tan difícil sobrellevar el instituto y mi embarazo a la vez, había días en los que ni yo misma me soportaba, en algunas ocasiones prefería no ir a la cafetería ya que no soportaba el olor a comida. Con mis compañeros no tuve ningún problema al contrario todos estaban al pendiente y me cuidaban, las únicas que se burlaron fue Nicole y sus amigas las plásticas huecas esas, gracias al cielo rápido intervino Austin y el director poniéndoles de castigo limpiar los vestidores de hombres y mujeres por quince días después de clases.

—Amiga iremos por un Frape ¿Quieres ir con nosotras? — preguntó Sophie.

—Vayan ustedes, iré a visitar a Jessica que ya le dieron de alta y está en su casa, otro día las acompaño.

Me despedí y subí al auto que me esperaba, desde que empezamos a estudiar, de la casa al instituto me vengo con Austin y me regreso con el chófer porque Aus sale antes y no me espera.

—A casa de Jessica por favor, Lemuel— le indiqué.

El camino fue en completo silencio me encantaba observar las calles, también me gustaba pensar en lo que pude haber fallado para que Austin en poco tiempo haya cambiado, siempre evade mis abrazos y mis besos, por las noches trata de quedarse viendo TV hasta muy tarde y sube a la habitación cuando cree que ya estoy dormida.

—Llegamos señorita, ¿Gusta que la espere o me llama para que venga enseguida a traerla? —

—Ve a tomarte un café Lemuel en lo que platico con Jessica y al terminar te llamo— saqué dinero de mi bolso para dárselo.

A tocar el timbre iba cuando veo que su hermana se estaba aparcando así que preferí esperar a que ella abriera.

Se encontraba en su habitación así que subí con mucho cuidado las gradas, ya que había ocasiones en las que me daba uno que otro mareo.

Toqué la puerta y seguido escuché un adelante.

—Jess me alegra muchísimo que te estés recuperando— le di un fuerte abrazo —tuve mucho miedo de no volver a verte, cuando me dijo Nick que te habías atravesado.

—Por un momento pensé que no la libraría Mel, me da gusto volverte a ver, sobre todo saber que seré tía— acarició mi vientre.

Me cuenta que el director le dio tiempo para que pueda reincorporarse de nuevo a las clases y espera estar de vuelta en el instituto dentro de unas semanas. Poniéndonos al día se me fue el tiempo, debía irme pronto para darle de cenar a mi chico. Marco el número del chófer para informarle que ya debe venir por mí, él me dice que ya se encuentra fuera de la casa. Me despido rápidamente, me voy contenta de verla mucho mejor.

Espero que Austin aún no haya llegado, aunque de ser así me hubiese llamado, voy arriesgarme por tercera noche en hacerle cena, desde anteayer no ha querido cenar conmigo dice que cena en la calle y se encierra en la habitación qué ambientó como salón de juegos.

Subo a cambiarme de ropa poniéndome más cómoda, saco mi móvil de mi bolso y bajo para empezar a preparar la cena. Veo la hora y faltan diez minutos para las siete de la noche, no tarda en venir de hacer sus negocios que no tengo idea de que se tratan. La cena está lista solo es de esperar que venga.

Ya son las nueve y ni rastros de que pueda aparecer, le he llamado cuatro veces sin embargo no responde y los mensajes los deja en visto al menos sé que los lee. Decido lavar lo que ensucie para ir al living a ver un ratito TV.

Estaba viendo una película a la cual no le puse atención, veo la hora en mi móvil me sorprendo de que son las once de la noche decidí subir a mi habitación para descansar, en ese momento la puerta principal se abre apareciendo Aus por esta, camino para ver si está bien o le sucedió algo.

—Me voy y regreso cuando ya estés dormida no se me da la maldita gana de ver tu cara— me sujetó del cabello —por eso vine hasta esta hora— intenté quitar su mano hasta que logré quitarla.

—Estas tomado, quédate me iré a dormir a la habitación de invitados y tú duerme en la nuestra.

Me dirigí a la cocina para guardar la cena estaba claro que no iba a comer.

—No guardes nada que tengo hambre— estaba parado atrás mío.

Le serví lo que había preparado y antes de subir a la habitación le dije buenas noches, lo que recibí fue un empujón e insultos. Me dirigí a sacar mi ropa para el día de mañana también saqué mis cosas que iba a necesitar.

En cuanto me acosté mis lágrimas no tardaron en salir ¿Por qué había sido tan grosero y violento conmigo? Me lastima con su indiferencia. He estado ahorrando el dinero que me da, utilizó lo necesario y lo demás lo guardo, debo tomar la decisión de irme de este apartamento si ha dejado de quererme y mi presencia le molesta lo mejor es desaparecer, no sé a dónde ir a mi casa no puedo regresar.

Veo que entra a la habitación una parte de mi tuvo la esperanza de que fuese a decirme que no puede dormir sin mí, para qué engañarme es algo que no pasará.

—Mira Amelia he estado tratando de que esta relación no se vaya por el caño, la verdad ya no me apetece tocarte y tampoco sé lo que siento por ti, quiero que lo sepas por mí no por alguien más, estoy saliendo con otra chica.

No podía creer lo que estaba escuchando, me estaba confesando que está con otra, esto es mucho para mí y no puedo soportarlo, mi corazón se rompe en mil pedazos, al momento de pararme mis piernas me tiemblan así que me es imposible mantenerme en pie.




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