Han pasado cuatro meses desde que Amelia se fue, he tenido altibajos con mi hija sin embargo aquí estoy luchando día a día por darle lo mejor y educarla tal como me lo pidió su madre.
De mi vida no hay mucho que contar a puros empujones logré graduarme a los quince días después de su huida, aunque por poco perdía el año ya que no tenía cabeza para estudiar además de que empecé a tomar y a perderme de nuevo, si no hubiera sido por mi familia y mis suegros a saber en dónde estaría en estos momentos. Logré ingresar a la universidad estudiando administración de empresas me costaba los primeros días porque mi hija estaba muy apegada a mí y no me permitían llevarla, mientras estudiaba, mi suegra cuidaba de Monse al salir pasaba por ella, se acabaron las salidas, las fiestas, las borracheras y me convertí en un hombre responsable, hasta que me ganó la depresión no había día en que no extrañara a mi princesa, me aconsejaron vender la casa sin embargo desistí de esa absurda idea, en esa casa estaban todos los recuerdos que viví con Amelia.
De mis negocios se encargaron mis amigos, cada día estaba peor hasta que dejé la universidad. No me interesaba absolutamente nada empecé a descuidar a mi hija, pasaba borracho y fumando, eso sí nunca le hice daño a mi muñequita, mi casa parecía un chiquero porque hasta corrí a la servidumbre. Fue entonces cuando Jessica la super Jessica hizo acto de presencia de nuevo en mi vida, me dio una regañada de señor padre y Jesús mío haciéndome ver qué necesitaba ayuda psicológica con urgencia, pero yo Austin Parker nunca iría con un loquero.
Hasta que toqué fondo con una intoxicación alcohólica de la cual me logré salvar, tuve que tener fuerza de voluntad para dejar el licor y así fue como poco a poco lo logré. Vendí la casa, mudándome con mis padres al menos ya no estaría solo.
Meses después
Mi hija cumplió un año, no tienen idea de cuánto me dolió celebrarlo sin la presencia de su madre, sé que a esa edad los bebés no tienen idea de lo que es un cumpleaños quise festejarlo con toda la familia, amigos y familia de nuestros trabajadores. Se me volvió a romper el corazón a la hora de ayudarle a soplar la velita a mi hijita y darme cuenta que si no hubiera sido por mis tonteras en estos momentos mi lindura estuviera soplando junto a nuestra bebé, pero aquí estoy solo, siendo un padre luchón.
A los dos meses del cumple de Emily Monserrat, se cumplió un año que Amelia se fue, me dolía recordar, por mas que la busqué, no pude encontrarla.
Intenté salir de la depresión, pero me fue imposible cada vez estaba peor, mis amigos me visitaban a diario intentaban animarme, hasta apareció de nuevo Camille esta vez le fui claro diciéndole que se regresará por donde había venido no tenía intención alguna de ponerle madrastra a mi hija.
Pasé la segunda navidad y año nuevo sin mi princesa y todo esto me dolía cada día un poco más, su ausencia me afectaba, todas las noches soñaba con ella cuando despertaba siempre estaba sudando como puerco.
Hasta que al fin entre en razón decidí rasurarme y cambiar mi aspecto de pordiosero fui de paseo con mi hija preciosa al mismo parque donde fui con Amelia cuando estaba embarazada.
Años después
Ahora mi hija ya cumplió sus tres añitos soy muy feliz con ella, sigo viviendo en casa de mis padres o a veces nos vamos unos días a casa de nuestra querida Jessica, ella ha sido una gran amiga para mí y tía para Monse, no volví a insistir con el tema de mis sentimientos porque siento que aún no estoy preparado para enamorarme de nuevo, lo de Mel me dejó tan dañado que siento que no tengo derecho a enamorarme en lo que me queda de vida.
De mis amigos pues que les diré, Scott hace unos meses terminó muerto en manos de Matt, Matt anda por ahí como si nada de novio con Tamara, Alfred ahora es novio de Skyler, Sophia es novia de Josh, Jess está soltera y el famoso Nick vive en Canadá después de mi fallido intento por asesinarlo.
Sigo viendo pasar el tiempo con el remordimiento y dolor de haber perdido a la mujer que me amó aun sabiendo la porquería de hombre que era, no le importó el monstruo en el que me convertía y quiso apostar todo por ser feliz sin saber que en vez de felicidad terminaria huyendo de mí..