Mi pequeña bailarina

Introducción

10 años atrás

Me siento agotada y el ritmo de mi corazón me alerta que mi cuerpo se desplomara si no consigo que mi madre se detenga.

—Por favor, ya es suficiente, ya no puedo más —Le imploro sin fuerzas.

—¡Si puedes, eres una Domínguez! Somos mujeres que no le tenemos miedo a nada —murmura cerca de mi oído— Así que, Anna, hazlo de nuevo.

Con un poco de esfuerzo, me pongo de pie y hago mi último paso por amor al ballet. Una vuelta, dos vuelta, tres vueltas. Mi vista me traiciona y veo borrosa a la mujer que me dio la vida y que debido a su obsesión, me la está arrebatando.

—Anna... —Escucho solo el susurro de su voz y cierro los ojos. Dejando que mi cuerpo ser libre por primera vez.

Todo se vuelve negro, escucho pasos y gritos a mi alrededor.

1 Juan 4:16: "Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.