Mi pícaro Mate.

Capítulo 23.

Abrazo el cuerpo de Jared, quien se encuentra acostando a mi lado, durmiendo.

Ayer, después de una larga charla con Hildalia y ver un poco de la transformación de Jacob el sueño me venció, ni siquiera recuerdo cómo llegué a mi habitación.

—¿Cuánto tiempo llevas despierta? —Alzó la vista para mirar a Jared, este se encuentra frotando sus ojos y bostezando.

Sonrió.

—No mucho la verdad, solo un par de minutos.

Beso la punta de su nariz. Me pongo de pie y salgo de mi habitación rumbo al baño, pero al pasar por fuera del cuarto de Hildalia siento unas enormes ganas de entrar y hablar con ella, saber si todo lo que me comentó ayer es verdad o no.

Debo admitir que en su momento le creí, pero después de todo es mi abuela, es Hildalia y yo la conozco, me crié con ella, se que le gusta inventar historias.

Continuo mi camino hacia el baño recordando todas esas historias que junto con Tania nos contaba cuando éramos pequeñas para quedarnos dormidas.

Una de esas historias era sobre como con sus amigos tuvieron que liberar a su pueblo del mal que lo acechaba y terminó matando al amor de su vida. Otra era sobre cómo casi se casa con su mejor amigo. Todas eran distintas y al final no encajaban, por lo cual cuando fuimos creciendo con Tania nos dimos cuenta que eran completamente ficticias.

Regreso a mi habitación y me encuentro con un Jared de pie frente a un estante, en sus manos sostiene algo, pero no alcanzo a ver que es.

—¿Todo bien? —Pregunto caminando hacia la cama para poder recostarme y cubrirme con las sábanas, el frío comienza a calarse por mi huesos.

—No lo sé —Murmuró Jared. Alzó una ceja sin entender.

—¿Eso qué significa?

—Significa que creo que tengo celos —Abro la boca para hablar, pero al analizar sus palabras lo que hago es morderme el labio para evitar una carcajada. ¿Celoso de qué? —. ¿Quién es él, Jade?

Jared se acerca a mi y me entrega un cuadro.

Lo primero que ven mis ojos es el rostro de Jake, su cabello castaño y rizado, aquellos ojos verdes. A su lado estoy yo, abrazandolo por los hombros con una sonrisa más grande que la de él, si eso es posible.

—¿Quién es él?

—Es... es una larga historias —Murmuró y tocó con cuidado el cuadro, delineo la foto y sonrió. Me había olvidado por completo de la existencia de esta foto e incluso estoy segura que este cuadro se encontraba en los más profundo del estante.—. ¿Donde la encontraste?

—En el estante, estaba viendo que había, perdón.

Niego y sonrió. Jared se me acerca y lo tomó de la polera, mi cara choca contra su abdomen y al momento de alzar la vista sus bellos ojos me hipnotizan.

—Es mi hermano, se llamaba Jake. —Cierro los ojos. Jared me toma de los hombros y comienza a frotarlos, siento como mis músculos dejan de estar tensos. Sin tener la menor idea del nudo que se había formado en mi garganta logró hablar—. El, era genial. Era mi mejor amigo y siempre estaba para mi, para lo que sea, nunca nos llevamos tan bien como ahora con Tania, siempre peleábamos y Jake estaba para mí, siempre nos contabamos todo, absolutamente todo.

El nudo en mi garganta vuelve.

—Jade, si no quieres contarme que paso, te entiendo.

—El murió... y fue mi culpa —Suspiro y tomo aire, esto me está costando más de lo que pensé, pero por alguna razón no tengo ganas de llorar—. Él había encontrado a su mate, y yo estaba muy feliz por él, fuimos a una fiesta pero él al final se arrepintió y solo me fue a dejar, esa noche perdí mi virginidad con un chico llamado Grayson Shepard —Siento como el cuerpo de Jared se tensa—. Cuando se lo conté a Jake él no me dijo nada, solo sonrio, me beso la mejilla y se fue. Durante todo el dia crei que habia hecho mal al perder la virginidad con Grayson, que debia haberte esperado y por eso Jake se había ido. Pero entonces Grayson llamo, me dijo que había dejado un par de cosas en su casa y se ofreció a traerlas.

>>Recuerdo que cuando llegó estaba golpeado, tenía el ojo morado y el labio hinchado. Cuando le pregunte que le había pasado, él solo me dijo que no era gay y jamás iba a aceptar a Jake como su compañero de vida.

—Mierda. —Jared suspira.

—Ahí supe que Jake no se había molestado porque yo haya perdido mi virginidad con alguien que no haya sido mi mate, él se molesto por que la perdi con su mate.

>> Esa noche, Jake no volvió. La semana siguiente tampoco volvió, hasta que un día nos llamaron. Habían encontrado su cuerpo a orillas de un acantilado en la carretera, había chocado y su cuerpo salió volando.

Jared no hablo, solo se escuchaba su respiración, pero me abrazo, me abrazo con fuerza y eso basto para sentirme mejor, mucho mejor.

No se cuanto tiempo pasa, pero si se que fue bastante y solo el sonido de mis estomago proclamando alimento nos logró separar.

En la cocina Jacob se encontraba devorando un gran trozo de pastel, mi padre tomaba café y mi madre, ella lavaba los trastes sucios que habían quedado de la noche anterior.

—¿Cómo has dormido? —Le preguntó a Jacob desordenando su cabello.

—Bastante bien, pensaba que me iba a doler todo el cuerpo, pero Jared ayer me enseñó un truco para volver a mi forma humana y que mis huesos no duelen las primeras veces.

—Uh, eso es muy bueno.

—Jadelynn, ¿Puedes ir a ver a Hildalia? No ha bajado por comida y ya casi es mediodía —Miró el reloj colgado en la cocina, y efectivamente ya casi es mediodía.

Alzó una ceja extrañada, principalmente mi madre no es la primera persona en preocuparse por mi abuela, más bien Marge es la última persona en la lista de quienes se preocupan de Hildalia.

Subo las escaleras con rapidez. Tengo muchas preguntas que Hildalia tendrá que responder más tarde, como por ejemplo si todo aquello que me hizo ver es de verdad, y necesito que me explique bien eso del destino.

Entro sin tocar y la veo acostada bajo las mantas, al ver su rostro me doy cuenta que está fingiendo, pues la sonrisa de sus labios no se ha borrado.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.