Mi pícaro Mate.

Capítulo 25.

—¿Qué?

Las palabras de mi padre se mantienen en mi mente y se repiten una y otra vez, constantemente dejándome un sabor amargo en la boca. Es que simplemente no puedo creerlo.

—Si... él venía con los convertidos.

Mi corazón se acelera. ¿Venía con los convertidos? es decir... ¿Mi hermano mayor ahora es un convertido?

—Quiero verlo, ¿Donde esta?

Steven se acerca y me abraza.

—Está encerrado en un celda.

Abro los ojos sorprendida y me alejo rápidamente de su toque.

—¿Por qué? Es tu hijo, ¿Por qué lo has encerrado?

Comienzo a desesperarme, he tenido demasiado por el día de hoy.

—Jared, ¿Puedes acompañar a Jade hasta las celdas? —Miro a Jared quien asiente sin dudarlo y me observa fijamente—. Jade te guiará, yo hija perdón, pero tengo algo importante que hacer.

Steven sale rápido de mi habitación.

Me siento en el borde de mi cama, mis manos juegan entre ellas debido a mi nerviosismo, mi labio comienza a doler y es ahí recién cuando noto que me lo he estado mordiendo muy fuerte.

—¿Quieres ir a verlo? —Pregunta Jared sentándose a mi lado. Yo solo asiento—. Pues entonces debes guiarme, porque no tengo ni puta idea de donde están las celdas.

Jared toma mis manos y las acaricia. Alzó la vista y sus bellos ojos son los primero que me encuentro.

—Gracias.

Camino con rapidez por el campo de la manada, es un espacio verde y rodeado de vegetación, ideal para poder transformarnos y que los humanos no nos puedan ver, y para que tampoco sepan que bajo estas tierras se encuentran lobos, vampiros, desertores o como es en este caso, convertidos. Todos cautivos bajo estas tierras.

Llegamos hasta una puerta de madera rodeada por ladrillos de cemento, posee un estilo bastante medieval pero es la entrada hacia el subterráneo donde se encuentran las celdas. Esta puerta está justo en medio del prado verde y a un par de metros de distancia se encuentran los árboles.

Miro a mi alrededor y varios guardias que rodean la zona se inclinan ante mí, yo solo les sonrió antes de abrir la puerta y poder finalmente comenzar a bajar las escaleras.

Con cada paso que doy mi corazón se acelera más, con cada paso que doy siento como cada vez estoy más cerca de mi hermano.

Las escaleras son enormes, eso lo se, pero nunca se me hicieron eternas, por lo menos nunca como en este momento.

—No hay luz —Susurro al tratar de encender el interruptor.

—Traigo el móvil, déjame a mi.

Jared prende su celular y enciende la linterna de este.

—¿Porque aun tengo cobertura? —Pregunta este extrañado mirando fijamente su móvil.

—No lo se, supongo que es por que estamos en una colina, y a pesar de estar bajo tierra sigue siendo alto —Le arrebató el móvil de las manos y comenzamos a caminar—. La verdad no tengo ni la menor idea.

Siento escalofríos a medida que voy alumbrando celda por celda.

Los convertidos son horrendos en todo el sentido de la palabra, parecen zombies, llenos de sangre, con la ropa desgarrada, nulo cuidado personal, cabello sucio y barba para los hombres, mientras que para las mujeres de cabellera larga este se encuentra completamente sucio.

Desconozco cómo pueden cazar a humanos con ese aspecto, creo que ni siquiera un perro tendría ganas de acercarse a ellos.

La culpa me invade ante mis pensamientos, mi hermano es uno de ellos, y desconozco su aspecto, puede incluso que él se encuentre peor que ellos.

Avanzó tres celdas más y me detengo.

Ciento como el cuerpo de Jared choca con el mío pero no me molesta, mis ojos se fijan en la persona que está frente a mi.

Jake Black se encuentra de pie en una esquina de la celda, no me mira a mi si no más bien miro la luz de la linterna.

—Jake —Susurró, lo escaneo por completo.

Lleva puesto uno buzo negro y una sudadera negra también, claramente no tiene frio, pero lo más extraño es que no esta sucio, no esta demacrado, esta completamente igual a la ultima ve que lo vi, pero ... ¿Por qué? si el venia con los convertidos ¿Por que no parece uno de ellos?

—Enserio eres tú —Vuelvo a susurrar, se que el me escucha—. Jake yo...

Miro el móvil de Jared y miro la celda, necesito abrazarlo, necesito tocarlo y saber que realmente es él y no estoy teniendo un sueño de mal gusto.

—Jared —Volteo a mirarlo y este tenía la vista fija en mi hermano—. ¿Puedes traer las llaves de la celda?

Jared abre sus ojos asombrado y niega. —No pienso dejarte entrar ahí, me niego completamente. No sabes como esta realmente.

Niego.

—Por eso mismo necesito entrar, soy su hermana, Jar. Le puede hacer daño a todo el mundo menos a mi.

Jared toma mi mano y me lleva con él, alejándome de Jake.

—Jared, no. ¿Qué haces? Suéltame.

Pero él no me toma en cuenta. Jared sigue caminando. Pasamos frente a las demás celdas y se escuchan los balbuceos de estos, pero Jared no se inmuta, no me responde.

Jared se detiene frente a las escaleras y alumbra con su celular el interruptor de las luces.

—¿Cuándo fue la última vez que utilizaron este lugar? —Me pregunta serio y camina hacia los fusiles.

Ruedo los ojos.

—Creo que hace unos cuatro años, no recuerdo muy bien, pero fue poco después de mi transformación.... Me voy con mi hermano.

Comienzo a caminar rumbo a la celda de Jake, pero es Jared quien me toma de la cintura y me voltea. Siento su respiración en mi cara, mi corazón comienza a acelerarse.

—No voy a dejar que vayas sola ahí, Jade. No sabes lo que te puede pasar.

—Jared. —Muerdo mi labio, ya estoy comenzando a enojar—. Entiende que es mi hermano, el...

—Él venía con los convertidos, lo dieron por muerto todo este tiempo y no apareció, ¿Porque venía con los convertidos Jade? ¿Porque se ve tan normal y no parece un convertido? ¿Por qué no apareció antes?

Una lágrima rueda por mi mejilla, Jared tiene razón, ¿Por qué se ve normal?

Siento como limpian las lágrimas que comienzan a salir por mis ojos, yo... yo solo ya no puedo más.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.