Jared:
Observó como las mejillas de Jake comienzan a tener más color, ya que este se encuentra recuperando energía desde un roble a varios kilómetros de distancia desde donde estamos acampando.
En estos momentos nos encontramos rumbo a Canadá, hacia Clan Este y es nuestro segundo día de viaje, podríamos perfectamente trasladarnos en camionetas, o en automóviles pero sería demasiado sospechoso y debemos pasar desapercibidos para los humanos trasladandonos por medio de los espesos bosques que rodean la frontera de Canadá y Estados Unidos.
Jake ha estado ocupando su magia a nuestro favor, ocultando nuestro olor, pero por lo visto todo aquello que le hicieron en Clan Este le afectó. El hacer magia, hasta la más pequeña gota de que salga de su cuerpo lo debilita a tal grado que tuvimos que cambiar nuestra ruta a las más cercanas a los robles.
¿Qué tienen los brujos con los robles?
—¿Cuántos muertos? —Pregunta Jake alejándose del roble.
Si bien Jake oculta nuestro olor gracias a su magia, eso no quiere decir que no nos hayamos encontrado con algunos vampiros, más de alguna pequeña guerrilla se ha llevado a cabo en estos dos días, guerrillas en las que ellos no han salido con vida, y lastimosamente algunos de los nuestros tampoco.
—Quince vampiros y cuatro lobos —susurro mirando el cielo entre las hojas de los árboles.
¿Así se siente el amor? me siento debil por no tener a Jade a mi lado, sobretodo después de haber pasado todo lo que pasamos, por fin todo iba bien y ella ya no esta a mi lado, y eso me debilita, pero de igual forma tengo fuerzas para ir a buscarla, es increible como me siento tan débil emocionalmente, pero tan fuerte físicamente para lograr tenerla nuevamente a mi lado,
—Estamos cerca de Clan Este, atravesamos la frontera esta mañana —Murmura Jake tendiendome su bolso. No dudo en tomarlo y quitarme mi ropa para posteriormente me transformo en un lobo. Jake se sube a mi lomo y comienzo a correr hacia donde se encuentra su manada descansando.—Si sabes que somos pocos comparados con Clan Este, ¿Verdad? Cuanto más avanzamos menos esperanza tengo de ganar esta guerra.
Gruño ante las palabras de Jake, no necesito en estos momentos de su pesimismo, si se muy bien que somos pocos, pero aun tengo a mi manada, ellos son mis respaldo y Summer se está encargando de eso, se que mi padre en cuanto sepa que voy a la guerra me respaldara con soldados, mi manada tiene guerreros fuertes. Los Moon también tienen guerreros fuertes, como los míos casi al mismo rango, pero Jake tiene razón, cuando se trata de vampiros contra lobos, eso que dicen de calidad es mejor que cantidad no aplica, no cuando los vampiros son rápidos, nosotros igual lo somos, pero Clan Este, su número llega a ser cinco veces más que mi manada, y eso que somos bastante.
Llegamos al pequeño campamento que los lobos montaron, no veo a Drago por ningún lado, pero Summer me está esperando ansiosa, ya que corre hacia nosotros en cuanto me ve llegar.
—Jared —Murmura llegando a nosotros, pero el olor de intrusos la detiene.
Jake se baja de mi lomo y cierra los ojos. —Es mi tío, pero no viene solo.
Comienzo a olfatear el aire, el olor de Drago está camuflado con el aire gracias a Jake, pero el de los intrusos no, son alfas.
—Manada —Drago aparece entre los árboles—. Tenemos compañía.
La sonrisa en la cara de Drago me genera desconfianza, estamos yendo a la guerra y él sonríe. Estamos yendo a la guerra y vienen más alfas, a este paso el esfuerzo de Jake para ocultar nuestro olor y que los vampiros no nos detecten será en vano.
Suelto un gruñido al ver a tres alfas de distintas manadas del sur de Canadá, cada manada dio pelea cuando los debilitamos, como sus manadas se encuentran algo alejadas de la mía, no es factible que pertenecieran a la mía, pero si el debilitarlas era bastante complaciente. Extraño esa época donde solo me encargaba de asustar a las manadas. Lo mismo que quise hacer con la manada de Jade, y quizás quitarle su dominio y tener finalmente una manada en Estados Unidos, pero no lo logre.
—Ellos quieren saber sobre tu manada, Jared. Están dispuestos a pelear con nosotros solo si le comentas de tu manada, ellos no creen que exista una manada de pícaros.
Summer rie, Colton e Ian se ponen al lado de mi hermana, mira a Jake y este me arroja el bolso, lo atrapo con mi hocico y me alejo de los demás lobos para poder cambiarme.
—Si existimos —Murmura Summer—. Somos reales, somos descendientes de pícaros y le damos segundas oportunidades a los desterrados, todos se la merecen.
—Necesitamos pruebas, solo así lucharemos con ustedes —Habla el Alfa Jairus, gran alfa, tiene buen gancho derecho.
—Creo que la vez que asuste a tu manada fui bastante calculado y acertado, ¿No te extraño eso? Por lo general los pícaros no pueden organizarse, son rebeldes. —Salgo del lugar donde me estaba vistiendo.
La cara de Jairus es un poema, como también la de los otros alfas.
—Jared —Gruñe Jairus.
—¿Cómo has estado, Jairus? —Preguntó con una sonrisa burlesca—. ¿Qué tal te ha tratado la vida?
Jairus cierra los ojos, se que tiene ira, deje muy débil a su manada cuando los ataque.
—¿Es tu manada la de los pícaros? ¿realmente existen?
—Si existimos, porque crees que logre debilitarlos tanto —Preguntó sonando desinteresado.
Jairus ríe y mira a los demás alfas, estos mantienen una cara de asombro, pues también me conocen, pero fue la manada de Jairus la que sufrió más daños, pues dieron mas pelea y no se rindieron tan fácilmente, más bien nos divertimos más peleando.
—¿Cómo sé que esto no es una broma? —vuelve a preguntar Jairus.
—No lo es, confía en mí. Es mi compañera la que está en Clan Este... si me ayudan, si luchan conmigo prometo mostrarles mi manada, y prometo no volver a atacarlos, firmaremos un tratado que los respalde.
—Eso suena bien, bastante bien —Habla ahora el Alfa Cedrik. —Acepto, el enemigo de mi enemigo, es mi amigo.