Epílogo
Un año más tarde:
Me encontraba terminando los preparativos para el día de hoy. Hoy finalmente es la ceremonia oficial del ascenso de Jared como alfa. Esta ceremonia tuvo que haberse llevado a cabo hace ya un tiempo atrás, pero hubieron demasiadas complicaciones, mucho acuerdos por llevar a cabo, el tema de la limpieza de la guerra contra Clan Este tuvo un pequeño fallo, pues unos humanos se encontraban acampando cerca de la zona donde se llevó a cabo la batalla, y al día siguiente ellos encontraron algunos de los cuerpos, pero no fue nada que un poco de magia e hipnosis no pueda solucionar.
—Ayúdame, por favor... me duelen los brazos. —Tania se acerca a mi y me entrega a su lindo bebe de 4 meses bastante grande y regordete llamado Derek.— ¿Puedes cambiarle la muda? Realmente estoy exhausta.
Asiento.
—Hola Derek —hablo haciéndole muecas al pequeño bebe de Tania.
Llevo al bebe dentro de la casa, si bien es una casa grande en ella solo vivimos Colton, Summer, Tania, Ian, el pequeño Derek, Jared y yo... sin contar que a veces vienen Jacob y Jake de visita.
Jake y Summer se han hecho grandes amigos, aunque Colton a veces se vuelve un poco celoso, en especial cuando a Summer le entra la idea de hacer un trío entre los tres, pero se que en fondo los celos de Colton no son reales, pues sabe que a mi hermano le van más los hombres que las mujeres, la que realmente debería comenzar a tener celos es Summer.
—Hola, amor —Jared llega a mi lado recién duchado.
—Hola —le doy un beso en los labios—. ¿Puedes ir a la habitación de Ian? me pidieron cambiar la muda y la ropa a este bombón.
Beso las regordetas mejillas de Derek y este ríe.
Los bebés lobos crecen más de lo normal, por lo menos hasta los tres años, de ahí en adelante su crecimiento se mantiene acorde al de los humanos.
Jared sale de la habitación dejándome sola con el pequeño Derek.
El nombre del bebe fue pensado desde el primer día, si era hombre recibiría el nombre de Derek y si era mujer sería Olivia, ya que el segundo nombre de Derek era Oliver. Decir que la maternidad para Tania ha sido fácil sería una mentira, se que ella ama mucho a Derek, como también lo hace Ian, pero tener a un bebe es una enorme responsabilidad, y ellos solamente se dejaron llevar por la emoción de ser padres sin pensar en toda la responsabilidad que trae eso consigo, por suerte nos tienen a nosotros con Jared y a Summer con Colton que todos amamos al pequeño Derek con todo el corazón y nos hemos adaptado configurando la casa para todas la necesidades que este pueda tener.
Jared vuelve a entrar a la habitación, esta vez con todo lo respectivo para cambiar de mudo al pequeño Derek
—¿Sabes a qué hora llegarán los invitados? —Me pregunta Jared sentándose al lado mio y ayudándome a cambiar a Derek.
—Dentro de una hora yo creo, la invitación fue para las seis de la tarde y son un poco más de las cinco —Le tiendo el pañal a Jared y este lo bota a la basura en el baño. Cuando vuelva ya tengo cambiado al pequeño Derek—. Mira tio, estoy muy bello hoy para tu coronación como alfa.
Beso las regordetas mejillas de Derek y él ríe, Jared también ríe ante lo que dije, y como lo dije.
Ambos salimos tomados de la mano y con Derek en brazos, y al llegar al final de las escaleras le tiendo el bebe a Tania y esta se lo lleva con Ian, sonrió cuando los dos comienzan a jugar con Derek.
No me molesta en absoluto ayudarles en lo que puedo, se que Tania necesita a veces su espacio para ella sola.
Por la puerta principal ingresa mi madre, Jake, Mi padre y Jacob, este último me abraza con fuerza, para después abrazar a Jared y ambos salir a platicar.
—Hola, papá —Le sonrió, al igual que mi madre y a Jake.
—¿Podemos hablar? —Me pregunta mi madre, la miró extrañada pero asiento.
Ambas caminamos hacia la salida, hasta que llegamos al patio de la casa donde se realizará la ceremonia.
Al llegar nadie habla, por lo que se forma un silencio incomodo que debo romper.
—¿Cómo has estado estos últimos meses? —Le pregunto.
—Bien, gracias... ¿Tu decoraste el lugar? —Pregunta y asiento.
—Con ayuda de Summer, ella tiene muy buen gusto para estas cosas.
—Lo siento —Me dice de la nada mi madre—. Siempre te presione y estuve a favor de todo lo que hacías cuando se trataba de tener una relación con algún alfa, o alguien importante, me deje llevar por las palabras de tu abuela... Cuando naciste ella me dijo que un día ibas a ascender hasta lo más alto de la pirámide los hombres lobos, e ibas a brillar. Me deje llevar por sus palabras e intente moldearte para que seas una persona con ambiciones, pero no me di cuenta que hice mi trabajo mal.
Marge me sonríe como puede y aparta la mirada. Pongo una mano en su hombro y la acarició.
—No hiciste todo tu trabajo mal, mamá. También hiciste cosas buenas.
Niega.
—No intentes justificarte, cuando Jared interrumpió en la ceremonia para ofrecer tu mano y se presentó como alfa, todas las palabras de Hildalia cobraron sentido, si los pícaros eran una manada, eran una de las más fuertes y tu al ser la mate del alfa serias la luna, la mujer con más alto rango, ascenderías mucho, serias la luz de la manada.
Sonrió.
—Mamá, no tienes porque....
—Debo hacerlo, Jadelyn, debo hacerlo Perdón por todo, por como te he tratado, como te he pedido que seas una persona con gusto por el poder, cuando solo tenias que ser tu misma...
La callo con un abrazo y un beso en la mejilla.
—No necesito escuchar nada más mamá, te perdono. Se que la abuela fue una persona bastante manipuladora, que a veces no medía sus palabras y terminaba lastimando al resto.
Continuamos hablando de la abuela por un momento.
—Recuerdas la historia que te contó Hildalia antes de morir, ¿Verdad? —Asiento—. Pues mi madre, ella no tuvo una vida fácil, el destino del que ella tanto hablo y del que convenció a Steven de su existencia hasta el punto de casi volverlo loco existió, fue alguien de carne y hueso, alguien que mi madre tuvo que enfrentar varias veces, alguien que solo causo dolor en su vida, destruyó a su familia y la dejó prácticamente sola en el mundo. Solo que el destino murió, Jade. o eso fue lo que ella me dijo cuando pequeña.