Mi Primer Amor

Nueva Vida

Es hora de partir, Hany se sube al avión y toma asiento a lado de la venta, mirando las nubes, con miedo y sola, deseando ver a su tía Elizabeth con ella. En el transcurso del viaje, Hany se durmió profundamente hasta no escuchar nada, poco después una asistente del avión, la despierta.

—Niña, ya aterrizamos, ¿Estás sola?
—Si-bostezando y estirando sus manos-¿Ya llegamos?
—Si, ¿Quieres que te acompañe?
—N-no, gracias-Se le corta el bostezo, puesto que recuerda las primeras reglas de mamá al salir "No hables y no te vayas con extraños-. Adiós.

Me levanto del asiento y tomo mis cosas, siendo una niña con miedo, bajo de él, y entro en la estación telefónica, marco a mi tía Elizabeth, pero no responde.

Con expresión de miedo y seriedad, cuelga, toma sus cosas, y se sienta en las bancas de espera.

Veo como llegan bastantes familias por sus seres queridos, veo a padres que se encargan de recoger a sus hijos, ahora me veo a mí, estoy sola una vez más, jorobada en las sillas de espera con mis maletas, esperando que alguien venga por mí, han pasado ya cuatro horas y nadie llega, muero de hambre... Una persona se me acerca, preguntando mi nombre, es extraño.

—¿Hany Wilson?

Ella no responde, tiende a evitar la mirada llevandola a la derecha, y la respuesta.

—Hany soy yo, el hermano de Esther.
—¿De dónde te conozco?
—Cuanto has crecido, no te he visto desde que tenías cuatro años-Una leve sonrisa se dibuja en su rostro- Te llevaré con mi madre Elizabeth, estarás mejor.

Sin responder en lo absoluto, recoje sus maletas y se sube al automóvil.


El hermano mayor de Esther llamado Leonel, nunca se encontraba en casa, ya que por cuestiones de trabajo, tuvo que mudarse a Nueva York, ve a su familia una vez al año, decidió ver a Hany ya que dias antes recibió la llamada de Jonh, el cual confía en Leonel, lo que el no sabia fue que su vuelo llegaba cuatro horas antes, así que llegó tarde.

En el transcurso del viaje, Hany observó bastantes paisajes los cuales no eran nada parecido a Kansas, ella pudo sentir la brisa en su rostro y el calido aroma a naturaleza.

Si tan solo la ciudad pudiese oler así también como yo, se darían cuenta de la destrucción que están provocando.
Pienso en Edward y en esa escena en que estallaron mis emociones, pobre chico, lo traté tan mal y ya no lo veré nunca más.
Veo la cabaña de mi tía Elizabeth, es hermosa, la última vez que había asistido aquí, fue cuando lo conocí.

Elizabeth estaba tan sola como siempre, en cuanto vió el auto de Leonel, su hijo de 23 años, salió con emoción, primero a Leonel con gran emoción y esplendor, despues Hany, con lagrimas, sabiendo la verdad del por qué se encontraba aquí, con ella.

—Mi niña, ¡Cuanto has crecido!-Tomando sus mejillas con sus manos, besándole la frente lagrimiando-Pasa.
—Gracias tía, ¿Y Esther?
—Está dormida.

Elizabeth le muestra su habitación a la pequeña niña, tomandole la mano, la sienta en la cama, demostrandole que nunca estará sola y le abraza.

En el plazo de los días fue conociendo completamente lo que es su habitación, el jardin donde antes jugaban Esther y ella, el lugar donde hicieron aquella fogata que le provocó ciertos recuerdos y nostalgia, la casa completa, un cambio bastante drástico, el vivir en el hogar en el cual antes visitabas, es difícil acoplarse a las cosas que no son parte de tu rutina, más no es imposible, y ella lo sabe.
después de días, se dio cuenta que su prima cambió, no era la misma niña de antes a la cual le contaba sus absurdos sueños y fantasías, cambió a tal modo que empezaron a ser incompatibles y dejaron de hablarse.

Esther tiene 9 años, su madre Elizabeth la cuida tanto, es por eso que todo padre sobreprotector dice equivocarse en algo sin saber en qué, a sus ocho años fue su primer novio, salía más a la calle, Elizabeth sólo quería verla feliz, por lo que asintió a todo lo que pedía, su pensamiento cambió, y dejó de ser una niña, Elizabeth nunca pudo darse cuenta del error que cometió, cumplir caprichos y sobreproteger a tu hija es el peor error que puedes hacer, ya que lo haces para hacerle un bien, pero intenta ponerte en sus zapatos, ¿A caso ella desearía que estuvieras sobre ella en cada momento, cumpliendo sus caprichos? por un lado esta bien, pero por el otro, sin comentarios, no es correcto, arruinando infancias gracias a descuidos, bien se dice que uno no sabe ser padre.

Mientras tanto en la soledad de Hany Wilson decidió irse a conocer ciertos lugares cerca de la cabaña, y conocer el camino que la llevará a su futura escuela, las vacaciones han terminado, es hora de entrar a la escuela, con nervios al pasar, se presenta.

—Hola... Mi nombre es Hany Wilson y me mude aquí, con mi tía Elizabeth.
—Hola Hany,-repiten todos-.
—Toma asiento.

Al tomar el asineto puede darse cuenta que todos la observaban, la chica nueva y timida, pensaban de ella.
llegó la hora del receso y conoció a una chica de su mismo salón, el cual se le acercó y le comparatió la mitad de un sándwich.




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