Mi primer amor

Capítulo 22. Chist

Habíamos estado ya desde hace un rato adentro, más no me había acercado tanto al centro de la casa de Frederic, a la gran casa de Frederic; si no fuera porque vengo con Adam definitivamente ya me hubiera perdido.

La música me es muy familiar... ¿Acaso no será...?

Me separo de Alan y empiezo a avanzar para la zona principal donde suena la música, las personas bailan en esta zona parece más bien una zona de baile especial solo para eso. Empiezo a medio empujar a las personas, si no hago eso no podría pasar entre ellas. Por alguna extraña razón necesito llegar a donde proviene la música. 
Desde donde me encuentro puedo ver qué hay un grupo tocando. No me digas que es...

Lo primero que veo es un Frederic muy platicador con una chica que están junto a la Banda, pero lo cierto es que este no parece estar tratando de ligar como lo había visto meses anteriores, parece una plática normal y me sorprende mientras me sigo abriendo paso entre los adolescentes que siguen bailando sin control.

Ya cuando estoy más cerca lo veo y me quedo ahí parada, un tanto sorprendida y un tanto encantada. Así que decido acercarme más.

Al final de todo la Banda que se escuchaba por toda la casa era la Banda de Alexander. Por la plática que había tenido con él hace varios días imaginé que casi no se relacionaba con su primo, pero ahora que lo veo... Tal vez pensé mal.

Me acerco un poco más, mis amigas tenían razón, no puedo dejar de verlo porque... bueno realmente me llama mucho la atención, estoy llegando a casi un punto en el que puedo decir que...

"Así que baila chica y demuéstrame de lo que estás hecha" —Aquella letra la había tartamudeado una y otra vez Alexander—. "Enséñales a todos por quien mueres".

Por lo que había comprendido aquella canción trataba de que la chica moría por un chico, pero a la vez el estaba encantado con ella por lo que estaba hecha.

"Ven, ven y baila conmigo. Que mientras estés a mi lado nada te pasará" —Simplemente no puedo dejar de ver como canta, es como si aquello fuer algo hipnotizante para mi—. "Enséñales a todos de lo que estás hecha"

Y la canción continúa hasta que la mirada de Alexander se topa conmigo unos cuantos segundos y este se atrasa, pero nadie lo nota porque todo el mundo está entretenido bailando o simplemente perdido en su mundo. Dejo de respirar unos cuantos segundos, apostaría que se atraso porque se sorprendió al verme. Y al saber eso provoca que yo no respire, bueno ya lo hago necesito respirar.

Y entonces Escucho una voz no de mi agrado. Suspiro, todo el encanto de ha perdido.

—¿Por que tan atenta en Alexander?

Frunzo el ceño, como dije y seguiré diciendo Frederic es demasiado listo, asimila todo antes de saber si está en lo correcto o no. Siempre un paso adelante. Y lo cierto es que gracias a eso yo empiezo a tartamudear. Me he quedado ahora si sin aire.

—Trabajo con él —No tiene casi ocultarlo—. Y era la primera vez que presentaba esa canción.

Trate de soñar lo más indiferente posible, pero ante la sonrisa de Frederic se muy bien que él piensa qué hay algo más detrás de la parte de trabajar con él.

—Lo ves con unos ojos tan... —Trago saliva, si sin la menor duda Frederic lo sabe—, soñolientos.

Tengo que salir de aquí, me gustaría quedarme para seguir viendo a Alexander, pero no quiero que Frederic lo mencioné. Necesito salir de ahí a toda prisa.

Y es lo que hago corro del lugar, o bueno eso intento mientras empujo a todas las personas que se encuentran en mi camino. No sin antes escuchar que alguien llama mi voz, podría jurar que era la voz de mi jefe, pero no quería voltear. No quería ver a Frederic que siempre sabía muy bien lo que ocurría, era tan listo y siempre viendo lo que pasaba antes de que uno mismo lo hiciera.

Necesitaba salir, pero no podía irme de la fiesta no sin antes llevar acabo mi plan. 
Había perdido a Adam hace rato, pero tampoco quería estar con él.

Así que optó por ir al baño, dicen que el baño es el lugar más seguro para cuando vas a una fiesta. Pero antes de eso encuentro una cerveza sin abrir y me la llevo. A veces beber alcohol en este tipo de situaciones me tranquiliza, o bueno eso pienso yo ya que solo bebo un algo cuando salgo a fiestas y siempre me tranquiliza sin que yo lo desee.

Termino mi cerveza para cuando encuentro el baño, por fortuna no hay nadie. Y entró sin más.

Suspiro mientras cierro la puerta con seguro y me recargo en ella.

Tenía que huir, aunque Frederic no supiera con certeza que estaba pasando sabía muy bien que se daba a la idea de lo que me estaba sucediendo hacia su primo. Mis sentimientos. Y lo último quería es que Frederic los supiera.

—Su primo no puede enterarse —Susurro para mi porque se que no hay nadie.

Si me hubiera quedado lo más seguro es que hubiera soltado toda la sopa, soy pésima mintiendo respecto a mis sentimientos. Pero aún así, el huir tampoco habla nada bien de mi.

Unas voces me sacan de mis pensamientos, son de unas chicas apenas las escucho.

—... creo que ha intentado algo... no ha podido —Me acercó más a la puerta, necesito una distracción—. Es que Matías es tan lindo...

—... y ni hablar de... Amber está con él.

Claro, tenían que hablar de Matías... El chico nuevo y misterioso por el cual todas las chicas están muriendo. Hago una cara de asco.

Alguien toca a la puerta, imagino que es alguna de las chicas.

—Un Segundo —Respondo mientras me alejo de la puerta, no quiero que suene tan cerca.

Las chicas no responden pero se muy bien que me escucharon.

—... y Aranza asegura que le está tirando la onda.

—... No puede ser —Parece sorprendida una voz.

Suspiro necesito salir de ahí, estoy cansada de todo esto y de los chismes.

En cuanto abro la puerta reconozco a las chicas, la mayoría son del club de las porristas, comparto clases con algunas de ellas.




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