- Gracias por hacer esto – digo pasándole un bowl con palomitas a Miranda
- Oh descuida, no es nada – me sonríe y se acomoda en el sofá – tristemente para mí, no tengo mucho que hacer un viernes por la noche
Mi padre y mi hermano tuvieron una cena en la oficina para celebrar el fin de año, yo sigo molesta con mi padre así que no quería ir, por suerte Miranda aceptó venir a cuidarme, realmente es un sol.
- No es por ser entrometida, pero ¿está todo bien con tu padre? Noté un poco de tensión entre ustedes
Suspiro profundamente y le comento todo lo que ha pasado entre nosotros el último mes, ella escucha atentamente y sin juzgarme, definitivamente es la versión femenina de Fran.
- ¿Has intentado hablar con él?
- Es inútil, simplemente no quiere escuchar, tampoco quiere entenderme
- ¿Y tú? Has intentado escucharlo y entenderlo
La veo con confusión y ella suelta una risa baja
- No puedes solo exigir, a veces tienes que aprender a dar, verás mi querida Ariana, para poder resolver las cosas es necesario poner las cartas sobre la mesa, para negociar un poco.
- No tiene sentido, él simplemente ya decidió que no quiere que practique más
- Como puedes estar tan segura si no le has preguntado, créeme, no hay nada mejor para resolver todo, que hablar con honestidad.
La observo brevemente, preguntándome si habla desde su propia experiencia, aun me parece increíble todo lo que pasó durante esa cena.
- ¿Puedo preguntarte algo muy personal?
- Claro – dice cómodamente viendo el televisor
- ¿Aún tienes sentimientos por él?
Sé que no debería preguntar, pero necesito saber, veo como pausa la película, se endereza un poco en su asiento y por unos segundos imagino que mi pregunta le ha molestado, porque muerde un poco su labio, luego suspira profundamente.
- Es un poco más complicado que solo sentir, hay demasiadas cosas en juego, no se trata solo de los sentimientos que él o yo podamos tener, hay más personas involucradas.
Me parece asombroso que ella piense en los sentimientos de Hanna, sobre todo considerando la manera tan hostil en la que se portó con Miranda durante la cena.
- Me siento culpable por todo lo que pasó, tal vez no lo parezca, pero yo tuve mucho que ver en cómo se dieron las cosas – dice con sonrisa triste.
- No creo que debas sentirte culpable, no creo que tu tengas la culpa de como Hanna te ha tratado, al final por lo poco que entendí, creo que ella es la principal responsable
Miranda se gira hacia mí, acomoda su rostro entre su mano y el respaldo del sofá.
- No, yo tuve la culpa de no luchar por el amor que sentía en ese momento, verás, cuando Aaron y yo comenzamos a salir, él quería hacerlo oficial de inmediato, pero yo decidí mantenerlo en secreto, me daba un poco de miedo que Hanna se molestara e intentara separarnos.
- No te imagino como alguien insegura.
- Bueno ahora no – sonríe – pero en mi juventud era muy insegura sobre mi apariencia, mis sentimientos y sobre todo ... pero Aaron – suspira – él siempre me hacía sentir linda, segura y me demostraba lo mucho que me quería.
Definitivamente no me imaginaba a Aaron como alguien dulce, ella se carcajea un poco de la mueca de sorpresa e incredulidad que pongo.
- Sí, sé que es difícil verlo así, pero siempre fue así conmigo, nunca conocí otra faceta de él que no fuera esa.
- Aun así, sigo sin creer que sea tu culpa
- Yo lo deje ir – sus ojos se vuelven tristes – aun salíamos en secreto cuando se comprometió con Hanna, estuvimos cerca de tres años así, porque yo no quería que nadie lo supiera, nos veíamos a escondidas, buscábamos cualquier excusa para vernos sin que nadie se enterara.
Ella suspira profundamente, y desvía su mirada al suelo, cierra los ojos como si tratara de contener todo lo que al parecer aún se mueve en su interior, yo solo escucho atentamente.
- Hanna se enteró de nuestra relación y convenció a su padre de que le hiciera una propuesta muy tentadora al padre de Aaron a cambio de un matrimonio arreglado
- Eso es lo más horrible que he escuchado
- Si puede ser, pero la entiendo un poco, ella siempre estuvo enamorada de él, supongo que en su desesperación creyó que así conseguiría ser feliz
- Pero eso no justifica sus acciones, y sobre todo no justifica que Aaron haya aceptado y haya terminado contigo.
- Yo terminé con él – mi boca se abre por la sorpresa – me propuso que reveláramos la verdad, que le contáramos a todos lo nuestro, pero simplemente no pude
Sus ojos se humedecen un poco y yo tomo su mano
- Ahora comprendo que solo tenía miedo, me daba miedo no ser suficiente, temía que mi decisión de hacerlo oficial afectara a nuestras familias, dejé que mi miedo e inseguridad tomaran el control y terminé con él, le dije que aceptara estar con ella, porque ... porque yo ... no estaba segura de amarlo
Por la expresión en su rostro ahora mismo y lo que vi en la cena, sé que eso es mentira, es más que obvio que estaba y sigue estando enamorada de él.
- Debió ser algo muy difícil para ti
- Lo sigue siendo – se limpia una pequeña lagrima – aun así, me quedé tranquila porque creí que él sería feliz, ahora me doy cuenta que nos condené a ambos a la infelicidad, por no decir a tiempo lo que sentía.
Sus palabras hacen eco en mí, supongo que el negarte a la realidad de lo que sientes, puede condenarte al dolor y la tristeza, Miranda pasó alejada de su familia casi dos años para tratar de evitar a su gran amor, se aisló a sí misma para tratar de superar aquello que sentía por dentro.
- ¿Qué se siente al estar enamorada? – pregunto con genuina curiosidad
- Es muy diferente para cada persona – sonríe – pero lo sientes, es como si tuvieras constantemente esa sensación de que algo te falta, pero en el instante en que ves a esa persona, en el momento en que lo tienes cerca, todo dentro de ti parece completarse a la perfección.
Editado: 30.03.2025