10 años antes.
El aire olía a polvo y risas, a tardes que parecían no terminar nunca.
Kiara corría, esquivando a José, con las zapatillas llenas de tierra y el cabello desordenado pegándosele a la cara.
—¡No vale! ¡Empujaste! —protestó, riéndose, mientras él levantaba las manos como si fuera inocente.
—Eso no cuenta como empujar —respondió José, orgulloso, aunque tenía una raspadura reciente en la rodilla.
Se dejaron caer en el pasto seco, jadeando, mirando el cielo como si fuera el techo de su pequeño mundo.
Hubo un silencio cómodo. De esos que no incomodan... de los que dicen aquí estás bien.
José giró la cabeza hacia ella.
—Oye, Kiara...
—¿Qué?
Él dudó un segundo, como si lo que iba a decir fuera importante de verdad.
—Vamos a ser mejores amigos por siempre, ¿verdad?
Kiara lo miró. No pensó demasiado. A los diez años, las promesas no pesan... pero se sienten eternas.
Sonrió.
—Sí. Siempre vas a ser mi mejor amigo, José.
Él extendió su meñique.
—Promesa.
Ella entrelazó el suyo con el de él, sellando algo que ninguno de los dos entendía del todo.
—Promesa.
El viento sopló suave, llevándose sus risas.
Como si el tiempo, en ese instante, hubiera decidido escuchar.
Nota:
Antes que nada... ¡hola! 💕
Sí, lo sé... me tardé un poco en subir, pero créanme, el tema de la corrección es más complicado de lo que parece... y más cuando toca compartir computadora con mi esposo.
Aun así, ya estoy de vuelta.
Esta historia está casi lista, así que empezaré a subir capítulos poco a poco. No tengo un día ni una hora fija, pero prometo traerles contenido constantemente.
Gracias por la paciencia,
Ahora sí... cuéntenme, ¿qué les pareció el capítulo?
No olviden votar y seguirme en mis redes 🫶
