Mi promesa

19 | Emily

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Tapo la caja de bombones con la ayuda de Lauren que le ata una cinta con la tarjeta que creamos para Charlotte, una dedicatoria romántica de un admirador secreto que pedía que abriera la caja en a la hora del almuerzo para que viera una sorpresa. No había ninguna sorpresa salvo que Lauren y yo estaríamos grabando la reacción de la animadora. Luego de tener ese vídeo en mi poder no estaba tan segura de subir el vídeo o no, sé que ella lo hizo conmigo, pero no voy a pagarle con la misma moneda eso me volvería igual a ella.

Saliendo de mi habitación desayunamos a las apuradas para irnos de una vez y temprano así nadie nos veía poniendo la caja en el casillero de la zanahoria Neumann. Fuimos en el auto de Lauren, su madre le devolvió su vehículo en cuanto le devolvieron el suyo. Llegamos a toda velocidad y aparcamos viendo que éramos las primeras en llegar además de los profesores. Corrimos por los pasillos con la caja en mano hasta que llegamos al casillero de la reina del instituto. Estas cosas son muy fáciles de abrir para mi amiga y sin mucho esfuerzo logra abrir el casillero que nos deja por un instante ciegas.

Mucho material de tapizado brillante de color azul y muchas fotografías en su gran mayoría de Charlotte siendo una animadora estaban en su casillero. Pude reconocer hasta una foto con su ex novio que ahora va a la universidad, está todavía tenía algunos corazones con marcador rojo alrededor del chico que abrazaba a la pelirroja ambos llevando los uniformes él del equipo de básquet y ella de animadora de la escuela. Otra foto que llamo mi atención fue la de Charlotte con otra chica pelirroja de baja estatura y apariencia más joven que la reina del instituto ambas están abrazadas y parecen felices.

– Apresúrate antes de que llegue alguien y nos descubra – me avisa Lauren que estaba haciendo de campana mientras yo colocaba la caja dentro del casillero. Los nervios estaban a flor de piel cuando mi amiga me aviso que alguien venia en los pasillos. Cerré el casillero como si nunca hubiera estado abierto y corrimos por los pasillos escabulléndonos para salir. Debíamos entrar luego sin ser descubiertas así quedaríamos libres de sospechas y la reina zanahoria no nos puede acusar de algo sin tener pruebas.

Las horas antes del almuerzo fueron una tortura me la pasaba viendo el reloj y a Charlotte durante las clases que compartimos. Ella se veía relajada incluso hasta feliz dentro de las clases que por lo general se encuentra quejando todo el tiempo. Lauren intentaba que me calme o mis propios nervios me van a delatar, mi amiga estaba fresca como una lechuga como si nada malo estuviera por pasar. Respiré hondo y me permití relajarme por un segundo sentirme la Emily que antes era. Esa que cuando hacia bromas disfrutaba del momento y no estaba preocupada de que la descubran.

Cuando finalmente la hora del almuerzo llego fui casi corriendo a la cafetería. Tuvimos tiempo de ordenar algo de comer y sentarnos en una mesa que da directo a las animadoras. Pusimos los celulares en posición algo escondidos así nadie nos ve grabando. Pronto jugadores y animadoras llenaron esa mesa dejando un sitio para Charlotte.

La reina no se hizo esperar más entro con la caja aun cerrada y una sonrisa de oreja a oreja. Miro a una de sus amigas pidiéndole que compre su almuerzo sin nada de carbohidratos. Encendí la cámara de grabar cuando ella se sentó de manera elegante en su sitio dio una mirada a toda la cafetería y se encogió de hombros.

Desato el nudo que mantenía cerrada la broma y con suma delicadeza aparto la tapa. Su rostro se desfiguró por una mueca de horror y pegando un grito lanzo la caja por los aires. Muchas cucarachas africanas enormes cayeron sobre la capitana que se levantó para comenzar a sacudirse y gritar.

– ¡Quítenmelas! quítenmelas, quítenmelas de encima – gritaba la pelirroja siendo el centro de risas de toda la cafetería. Algunos jugadores la ayudaron quitándole los insectos para luego matarlos.

La broma resulto como quería y entre risas choque los cinco con Lauren.

💟

Revolviendo mi batido de chocolate escuche atenta lo que me contaba Víctor acerca de la mejoría de su hermanita. No había tenido oportunidad de conocer a Kara, pero si a Melanie y a la señora O'connell. Son personas muy simpáticas y se nota el amor que se tienen como familia. La enfermedad de Kara según me estaba contando Víctor trajo sus cosas buenas y sus cosas malas. Lo que se puede decir bueno es que unió más a su familia, sus padres que vivían para el trabajo y no por su familia tuvieron que dejarlo un poco para cuidar de la pequeña.

Melanie que pasaba ausente por la universidad comenzó a comunicarse más seguido y visitarlos cada que podía. Actualmente se volvió a mudar a la casa, pero según me contó ella en el hospital no solo fue por el estado de su hermana menor por lo que decidió volver.

Luego estaba el lado malo aquello que todos en su familia estaban dispuestos a sacrificarse y pasar ese dolor en lugar de Kara. Las constantes visitas al doctor, repentinas recaídas en la enfermedad y los moratones que aparecen en su piel. No puede ni siquiera salir a jugar porque si se lastima puede desangrarse por que la falta de plaquetas impide que la sangre coagule cerrando la herida.

– Ahora dime tú ¿por qué necesitabas salir a pensar? – tomando un sorbo de mi batido desvió mi mirada para procesar las palabras que debía decir. Charlotte es la amiga de Víctor y no sabía cómo se tomaría el que yo haya hecho la broma de las cucarachas a su amiga.




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