Te quiero,
pero no como antes.
No con las manos temblando
ni con la esperanza intacta.
Te quiero
desde un lugar cansado,
desde el sitio donde el amor
aprendió a soltarse
para no romperse más.
No te deseo mal,
solo te deseo lejos.
Lejos de mis noches largas,
lejos de mis dudas,
lejos de este corazón
que te dio demasiado
y se quedó sin nada.
Te quise cuando dolía,
cuando quedarse era más fácil
que aceptarte ausente.
Te quise incluso
cuando amar ya no era amor,
sino costumbre
y miedo a estar solo.
Hoy te quiero distinto.
Te quiero sin esperarte,
sin pensarte a diario,
sin buscarte en cada persona nueva.
Te quiero
como se quiere lo que ya no encaja,
lo que fue,
lo que enseñó,
lo que no se queda.
Porque amarte cerca
me hacía perderme,
y quererte lejos
me devuelve a mí.
No es odio,
no es rencor,
es aprendizaje.
Es entender
que no todo amor
está hecho para durar,
pero sí para transformar.
Y aunque una parte de mí
aún pronuncie tu nombre en silencio,
el resto ya sabe
que mi paz
empieza
donde tú terminas.
Te quiero…
lejos de mí.
#6300 en Otros
#1726 en Relatos cortos
#606 en No ficción
amor, amor juvenil rencuentros de la vida, poemas cartas y un poco de tristeza
Editado: 07.01.2026