Mi Reocorrido: Un Viaje de Emociones en Versos.

SI EL AYER HUBIESE SIDO HOY

Si el ayer hubiese sido hoy,
quizá habría dolido menos.
No porque la pérdida fuera pequeña,
sino porque la necesidad
habría sido distinta.

Hay ausencias que llegan
cuando más se necesita una voz,
una risa conocida,
una presencia que no pida explicaciones.
Y hay pérdidas
que parecen elegir el peor momento.

Se dice que el tiempo acomoda todo,
pero hay días
en los que solo desordena la memoria.
Porque el recuerdo no avisa
cuando vuelve.

Tal vez habría sido más fácil
si la despedida
hubiese ocurrido en un día cualquiera,
en uno de esos
en los que nadie se siente frágil,
en los que no hacía falta
apoyarse en nadie.

Pero no.
Fue justo cuando la ausencia
pesaba más que nunca,
cuando el mundo exigía fuerza
y no quedaba de dónde sacarla.

Perder a un amigo
no es perder a alguien,
es perder una parte del refugio.
Es descubrir que hay silencios
que ya no saben sostenerse solos.

Si el ayer hubiese sido hoy,
quizá la herida
habría encontrado menos razones
para abrirse.
Quizá la nostalgia
habría sido más amable.

Pero ocurrió cuando ocurrió,
cuando aún se necesitaba
ese nombre dicho en voz baja,
esa complicidad que no juzga.

Y ahora el recuerdo
llega con una tristeza serena,
no grita,
pero acompaña.

Porque hay pérdidas
que no se superan,
solo se aprenden a llevar
con cuidado.

Si el ayer hubiese sido hoy,
tal vez no dolería menos,
pero habría dolido distinto.




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