Quiero que sepas que hubo palabras que nunca encontraron tu nombre, que se quedaron viviendo en la garganta por miedo a llegar tarde.
Él pensó que el tiempo esperaba, que siempre habría un después para decir lo que sentía. No sabía que el silencio también cansa, que la ausencia se aprende cuando ya es irreversible.
La miró irse sin entender del todo qué estaba perdiendo. No fue falta de amor, fue exceso de dudas.
Quiso llamarla cuando ya no había número, quiso escribir cuando ya no había destinataria. Así aprendió que hay despedidas que ocurren sin palabras.
Él la quiso en secreto, como se quieren las cosas frágiles, con cuidado, con miedo a romperlo todo. Y al final, lo que se rompió fue él.
Ahora guarda lo que siente como se guardan las cartas que nunca se enviaron: con nostalgia, con respeto, con una tristeza que no se grita.
Quiero que sepas que no siempre el abandono es irse, a veces es quedarse sin decir nada.
Y él aprendió demasiado tarde que el amor que no se nombra también se pierde.
La biblioteca en Booknet es una lista útil de libros, donde puede:
guardar sus libros favoritos
ver fácilmente las actualizaciones de todos los libros de la biblioteca
estar al tanto de las nuevas reseñas en los libros
Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.