Te escribo porque hay cosas que ya no sé decir en voz alta.
Porque cuando hablo, siento que no me entiendes, y cuando callo, me pierdo un poco más.
Quiero que sepas, antes que nada, que te amo mucho.
No es una duda, no es un reclamo disfrazado.
Es una verdad que sigue ahí, incluso cuando todo se vuelve confuso.
Pero también es cierto que hay cosas que ya no comprendo.
No entiendo tus silencios,
ni en qué momento dejamos de mirarnos como antes.
No entiendo por qué a veces siento que estoy contigo
y, aun así, tan lejos.
Yo sigo intentando,
sigo buscando la forma de acercarme sin invadir,
de quedarme sin desaparecerme.
Pero hay días en los que me canso de no saber
si lo que doy llega,
si lo que siento importa.
No te escribo para pelear,
ni para señalarte con el dedo.
Te escribo porque me duele no entenderte
y porque me duele más
sentir que ya no me entiendes a mí.
Te amo, sí.
Pero amar también es admitir
cuando algo empieza a doler distinto.
Ojalá podamos hablar,
ojalá podamos encontrarnos otra vez
en un punto donde no haya dudas,
ni miedos,
ni distancia.
Con amor,
yo.
#6561 en Otros
#1748 en Relatos cortos
#638 en No ficción
amor, amor juvenil rencuentros de la vida, poemas cartas y un poco de tristeza
Editado: 09.01.2026