Pero ya sé de qué hablarte ahora.
Es que hoy, sin querer, porque en verdad fue sin querer, recordé el momento en el que cruzamos. Y me dio gracia pensar en eso, en cómo algunas personas llegan así, de repente, sin aviso, como si el destino se distrajera un segundo y decidiera juntar dos caminos que no iban en la misma dirección.
Nos cruzamos.
Solo eso.
Dos personas en un mismo instante, en un mismo espacio, compartiendo conversaciones que parecían más largas de lo que realmente fueron. Y aun así, hubo algo. Algo difícil de explicar. Como si en medio de tanta gente, por alguna razón, hubiéramos sabido reconocernos.
Luego dejamos de coincidir.
De cruzar palabra, de estar cerca, de saber del otro.
Y está bien, supongo. Nunca estuvimos hechos para caminar el mismo tramo, al menos no en ese momento. No estábamos en el mismo camino, y quizá por eso todo se quedó tan breve. Tan pequeño. Tan imposible de sostener.
A veces pienso que si nos hubiéramos conocido en otro tiempo, en otra versión de nosotros, tal vez habría sido diferente. Tal vez hubiéramos tenido más conversaciones, más excusas para quedarnos, más razones para no dejar que el silencio hiciera su trabajo.
Pero no pasó.
Y curiosamente, no me duele.
Solo lo recuerdo.
Como se recuerdan ciertas tardes, ciertas canciones, o ese olor que aparece de pronto y te lleva a un lugar donde fuiste feliz sin darte cuenta. Te pienso de esa manera: como un recuerdo inesperado que llega sin pedir permiso y, en vez de hacerme daño, me roba una sonrisa.
Porque hubo personas que llegaron para quedarse, y otras que solo vinieron a enseñarte que también se puede sentir algo bonito en lo breve. Que no todo lo que importa tiene que durar. Que a veces basta un instante para dejar una marca silenciosa en la memoria de alguien.
Y hoy, mientras recordaba ese momento en el que cruzamos, entendí algo:
quizá nunca fuimos una historia.
Solo fuimos un “qué bonito habría sido” guardado entre mis pensamientos.
Y no está mal.
Hay recuerdos que no necesitan continuar para ser especiales.
#7977 en Otros
#2062 en Relatos cortos
#818 en No ficción
amor, amor juvenil rencuentros de la vida, poemas cartas y un poco de tristeza
Editado: 17.05.2026