CAPITULO 3
"Aunque una parte inmensa de mi vida se fue con ella en ese instante, sus últimas palabras se quedaron grabadas como un tatuaje en el alma: 'No se rindan'. Tengo que hacerle caso a ese mandato, a unas palabras que jamás volveré a escuchar por más que lo desee. Tampoco volveré a oír su risa, ni sufriré su bullying diario... Jajaja, ¿cómo es posible que extrañe que me molestara? Así de loca es la mente.
Pasaron los años. Tantos, que ni siquiera me di cuenta en qué momento crecí. Mi Rueda de la Fortuna estuvo pausada por una eternidad; me pasé la vida encerrada en mi casa, muerta de miedo de enfrentar el mundo real. Y es que, en la imaginación, todo es más feliz, todo es posible, todo es real y todo es infinito. El refugio de mi mente era un lugar seguro.
Pero un día el hechizo se rompe. ¿Cuándo desperté? ¿En qué momento avancé tanto? Hoy miro el Tarot y entiendo que estar estancada también era parte del viaje. Mi rueda estuvo congelada, sí, pero ahora... ahora solo tiene que seguir en curso."
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Editado: 27.05.2026