CAPITULO 7
Ahí me tenían, convertida en una desquiciada, preguntándole todos los días al Tarot por ese hombre. ¿Y qué hacía él? Ignorarme olímpicamente. Yo ya no hallaba qué hacer para llamar su atención: le mandaba los videos más feos y absurdos de internet con la única esperanza de hacerlo reír y lograr que no me dejara en visto. Él me contestaba a duras penas, con monosílabos, pero al menos lo hacía. Como Piscis terca que soy, me convencía a mí misma de que mis esfuerzos servían de algo.
Llegué al punto de la desesperación máxima. ¿Mi última estrategia? Mandarle fotos en traje de baño. ¡Y funcionó! Ahí sí revivía el muerto, ahí sí aparecía mágicamente para contestar de inmediato. Qué tonto era él por ser tan predecible, y qué más tonta era yo por seguir queriéndolo y mendigando su atención.
Para colmo del drama, estaba la dolorosa situación de mi bolsillo: la pobre Blue no tenía ni un centavo en la billetera para comprar un boleto de avión y cruzar el océano. El amor era infinito, pero mi cuenta bancaria estaba en cero. Al final, el man se hostinó de tantos memes y reels sin sentido. El golpe definitivo llegó en diciembre: esa vez, bajo el frío de su país y la soledad del mío, me ignoró para siempre."
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Editado: 27.05.2026