Mi último deseo

CAPITULO SEIS: NUEVO Y EXTRAÑO

A una hora muy temprana, Marilyn se encontraba en el hospital yendo a visitar a su hijo, quien en ese momento dormía como le era de esperarse. Había decidido que el día de hoy no estaría presente en el trabajo, ya informando que no iría el día de hoy cuál fueron comprensibles con ella.

Neal seguía durmiendo boca arriba, su madre solo estaba sentada a su lado en silencio, creyendo que era lo suficiente para acompañarlo. Pasaron las horas y su hijo aún no se despertaba, temia pensar si estaba desmayado o algo peor que eso, solo le quedó esperar pacientemente a qué se despertara.

En cuestión de minutos el abrió sus ojos y vio a su madre, no la esperaba por nada y no tenía tiempo para fingir estar dormido, pues ella ya lo había visto despierto.

-¡Hijo!-Marilyn lo abrazo al instante, llorando de emoción-¿Cómo estás? ¿Te sientes mejor? ¿Te duele algo?

-Estoy bien, mamá-contesto con una sonrisa-Y no me duele nada, me siento mucho mejor.

-Igual deberías estar reposando unos días más, todo por la culpa de ese enfermo-menciono su madre con preocupación.

-Pero me aburro aquí, quisiera irme.

-Es por tu bien, Neal-respondio-Solo serán unos días más, ya te dirán cuando.

-Ojala que ya pronto-contesto, acomodando su posición en la camilla-Desearia ahora tomar algo fresco, hace mucho calor en este lugar.

-Justo te había traído algo, tu bebida favorita-menciono Marilyn con una sonrisa y buscando aquello bebida sobre su bolsa así luego entregarsela a su hijo-Ten.

-Gracias, mamá-Sonrio Neal al tomar la bebida, abriendola con cuidado-¿Cómo está papá y Hesperia? ¿Los abuelos?

-Ellos están bien, ahora de seguro deben de estar durmiendo-respondio-Y Hesperia en la escuela.

-Que raro que no estés en el trabajo-recordo en ese momento, mirando algo extraño a su madre-¿Todo bien?

-Si, solo pedi este día libre para poder verte-contesto-Estuve aquí desde temprano.

-No hacia falta que me acompañes-Neal sonrió ligeramente-Igual muchas gracias, mamá.

-No me tienes que agradecer ese tipo de cosas, soy tu madre-menciono con una sonrisa burlona-Aun así ya a las nueve me tengo que ir de aquí, tengo que ir a cobrar unas cosas.

-Ya en unos minutos seria-supuso Neal al mirar al reloj.

-¿Qué? ¿Qué horas son?-pregunto algo nerviosa.

-Falta, son las ocho y cuarto.

-Bueno, a las ocho y media me iré de aqui-comento Marilyn, al acomodar su bolso dirigió la mirada por un segundo en la silla que estaba del otro lado y cerca de su hijo, para luego mirarlo a el-¿Estuvo alguien más aquí?

-Eh, no-respondio algo nervioso-¿Porque la pregunta?

-¿Y esa silla que está a tu lado?-pregunto-¿Se sentó alguien ahí?

-Eh, si-contesto sin pensar mucho-Vino una médica a acompañarme y se fue, eso está desde anoche.

-¿Quieres que la haga a un lado? Así después no te molesta cuando te despiertes.

-No-exclamo al instante levantando un poco su voz al ver que su madre estaba por ir-Dejalo allí, seguro después vienen mis amigos y se quieren sentar ahí.

-Si tu lo dices-Su madre se volvió a sentar, dejando su cartera sobre el suelo.

Siguieron conversando normalmente por unos cuantos minutos, al ser ya las ocho y media, Marilyn se levantó despidiendose con algo de prisa a su hijo. De nuevo, Neal parecía estar completamente solo en la sala. Cuando perdió de vista a su madre, cambio de posición dando espalda a quien viniera, mirando fijamente cierto punto. No apartó su mirada de ahí, se encontraba pensativo, pero no sé sentía tan nervioso como la última vez.

No sé percató de ningún momento en la hora, solamente miraba con curiosidad. Rápidamente su atención se centro en su grupo de amigos que recién entraban a la sala para visitarlo, acomodándose a la anterior posición.

-¡Hola, Neal!-sonrio Nicolás, sentándose en una de las sillas-¿Cómo estás, mejor?

-Si, estoy mejor-respondio con una pequeña sonrisa-los extrañaba.

-Nos vimos ayer, no pasó mucho tiempo-comento Alissa, sonriendo al igual que el resto. Ella se sentó al lado de Nicolás, en la silla donde la madre de Neal había estado.

-Igual aún así-contesto-¿Qué hicieron el día de hoy? ¿Hubo alguna tarea o nuevo examen?

-Si, habra un...-Elijah estaba a punto de avisar.

-¡No te sientes ahí!-Neal alzó un poco su tono al ver a Andrew a punto de sentarse en la silla que estaba a su lado, dejando callado a todos por esa actitud.

-¿Qué? ¿Por qué no me puedo sentar?-Andrew miró confuso a su amigo, antes de sentarse en esa silla.

-La silla está rota, las médicas me dijeron que la dejarán ahí para que después vengan a buscar para arreglarla.

-Pero si yo la veo en perfecto estado-Andrew miraba detenidamente la silla, cada parte de ella-No va a pasar nada, me sentare.

Neal soltó un suspiro de alivio, pero eso cambio en cuanto vio que en cuanto Andrew se sentó la silla se rompió por la mitad, haciendo que se caiga y se lastime contra el piso.

-Te lo acaban de decir, tonto-Elijah dijo entre risas al igual que el grupo, acercandose a su amigo-¿Estás bien?

-¿Pero como es que se va a quebrar? Si la silla es de madera-Andrew frotaba su mano sobre su codo, ya que pego fuerte contra el piso. No sentía gracia y estaba molesto con la situación-¿Por qué van a dejar una silla así en una sala donde habrán visitas? Que pares de imbéciles.

-¿Te duele mucho?-Neal fue el único que no se había reído de la situación, sintiendose mínimamente culpable.

-No es nada, ya paso-Andrew se levantó, prefirió quedarse parado-Te hubiera hecho caso.

-¿Cómo les fue en la feria de ayer? ¿Se han comprado algo?-pregunto Neal al acordarse.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.