Se había despertado a una hora casi temprana, ya que anoche había puesto la alarma de su celular así levantarse a ese horario. Al inicio, en cuanto empezó a sonar, la apagó de inmediato y decidió no levantarse por unos segundos, hasta el momento que lo hizo.
Al salir de su cama recordó de inmediato que hoy iba a salir con sus amigos, por esa razón se sentía demasiado contento. Bajo al piso de abajo y fue hacia la cocina, creyendo que a esa hora no habría nadie y podría prepararse el descanso tranquilamente.
-¿Qué haces despierto tan temprano?-pregunto su madre, logrando dar un pequeño salto del susto a su hijo por repentina aparición. Estaba apoyando su hombro sobre la pared y cruzada de brazos.
-Me estaba preparando el desayuno-respondio con un tono ligero, fijando la mirada en su madre al responderle y antes de seguir preparando.
Marilyn quedó unos pocos segundos en silencio, mirando cada movimiento de Neal, pensando antes de hablar-¿Y tú? ¿Estás bien?-pregunto, mostrandose algo arrepentida por su antiguo comportamiento y queriendo suavizarse.
-Si, estoy bien-contesto, dejo la taza de té sobre la mesada y miró nuevamente a su madre-¿Papá te contó, verdad?-saco el tema sin pensarlo mucho.
-Si, sabes que me lo iba a decir-menciono. Dentro de ella podía sentir un leve sentimiento de culpa por no ayudarlo correctamente-¿Y te siguen doliendo las heridas?
-No tanto, no les doy importancia-dejo su taza sobre la mesa está vez y se sentó allí, en la punta de la mesa para poder conversar mejor con su madre.
-¿Quienes lo hicieron?-siguio interrogando con un tono serio.
-Unos compañeros de mi aula-Neal empezó a sentirse incómodo ya por la conversación, había pensado que por la charla que tuvo ayer con su padre no sé hablaría más del tema.
-Los nombres-exigio, alzando apenas su voz.
-Mamá, recién empiezo el día y no quiero hablar del tema-aclaro, esperando ser comprendido-Ya le dije todo a papá ayer y el a ti, ya debes saber todo.
Su madre lo entendió, pero seguía preocupada y molesta por la situación, quiso no seguir interrogandole-Como quieras, pero el lunes me das los nombres de todos ellos porque yo y tu padre iremos a la escuela.
-Esta bien-respondio. Dio una mordida al sándwich que se había preparado, ya estaba intentando evitar recordar lo de la escuela.
-¿Y hoy sales con tus amigos, no?-pregunto mientras se preparaba el café, esperando allí mismo, de espaldas ante su hijo.
-Si-contesto con entusiasmo al recordarlo-Nos iremos al parque de diversiones, a las once saldré de aquí.
Marilyn soltó una pequeña risa y lo miro-Con razón te despertaste a esta hora, ¿A qué hora volverias?
-No lo se-respondio-Si quieres me dices o me mandas un mensaje cuando quieras que vuelva a casa.
-Vuelve a las cinco de la tarde, ya si después planean hacer algo más, si o si te quiero aquí a las diez-aviso.
-Esta bien, mamá-sonrio el, eso se le significaba mucho-lo prometo.
Ya el café de Marilyn estaba preparado, ella se sentó en la mesa junto a Neal y se pusieron a conversar tranquilamente. Unos pocos minutos después, ya apareció Odette junto a Hesperia, que se habían despertado juntas.
John no estaba en la casa ya que salió a trabajar desde más temprano, así que los cuatro quedaron platicando mientras tomaban algo. Henry seguia durmiendo en aquel entonces, el siempre se despertaba a una hora demasiado tarde, ya la familia estaba acostumbrada con su horario.
-¿Así que los dos se van?-sonrio Odette.
-Si, pero yo seguro volveré más temprano-menciono la nieta mayor, mirando a su abuela al contestarle.
-Espero que los dos se diviertan mucho-subió un poco más su sonrisa, hablando por sus dos nietos en ese entonces.
-Por cierto, mamá, quería saber si te gustaría acompañarme al centro comercial ya que debería comprar unas cosas-ofrecio Marilyn al recordarlo.
-Claro, no tengo nada que hacer sinceramente.
En unas cuántas horas dejaron de desayunar y alzaron todo lo que estaba sobre la mesa, Hesperia y Neal eran quienes ayudaban a su madre. Odette quería hacerlo, pero se lo negaron.
Marilyn se quedó preparando el almuerzo mientras hablaba con su madre, John en unos minutos llegó a la casa, agotado del trabajo. El apenas llegó saludo a Neal, ya que estaba en el sofá de la entrada principal. En cambio su hija estaba en la habitación, supuso que andaría escuchando música o en llamada con el novio de ella.
John hubiera aprovechado de hablar las cosas si Odette no estuviera en la cocina, pero debido a eso solo se fue a su habitación a descansar, le había pedido a su hija que cuando el almuerzo esté listo le avisé.
En un momento, ya Hesperia le aviso a su padre y a su abuelo que el almuerzo ya estaba. Todos estaban cenando y conversando tranquilamente, quienes no se hablaban en la hora del almuerzo eran la pareja de adultos, solo Hesperia y Odette se dieron cuenta de eso.
Neal estaba completamente feliz al terminar de almorzar, claro ayudo a su madre, ya después de eso se fue a vestirse con prisa y avisando a sus amigos que ya estaba por salir. Estuvo preparado en unos minutos, se despidió de su familia y se fue en taxi hacia el parque de diversiones. La emoción lo dominaba.
-Esta tardando mucho-comento Andrew al mirar la hora en su celular.
-Capaz que no vaya a venir-supuso Nicolás, apenas frunciendo el ceño-Ya me lo esperaba, mejor vayamos entrando.
-¡Pero si dijo que iba a venir!-exclamo Alissa, aún con esperanza de que el llegara-Esperemos un poco más.
De repente, un taxi aparco al lado de ellos, llamando su atención. De ahí bajo Neal, el auto se marcho en cuestión de segundos.
-Hasta que al fin vienes-dijo Nicolás con sarcasmo, tenía sus manos en los bolsillos de su pantalón.
-Hola, yo estoy bien, ¿Y tú?-Neal respondio con una sonrisa y con el mismo sarcasmo de Nicolas.
-¡Neal!-Alissa al verlo fue a abrazarlo, sin dudar ni un segundo-¡Te estábamos esperando! ¡Pensamos que no vendrías!
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Editado: 03.06.2026