Por la luz del día que se reflejaba sobre la pequeña ventana de la sala, se despertó en tan solo unos minutos, abriendo lentamente sus ojos. Miró alrededor de dónde estaba, la cuál empezaba iniciar un día como cualquier otro desde que ingreso al hospital. Giró hacia su costado, observando detenidamente con la misma intriga que mantenía ayer. No podía evitar sentir también una sensación de incomodidad, por aquel motivo estaba intentando permanecer lo más quieto posible.
De pronto una de las enfermeras del lugar irrumpio en la sala, llegando hacia quien estaba en la camilla, teniendo una bandeja metálica donde ahí estaba puesto el desayuno. Era una pequeña, trayendo solamente una taza de té junto a un sándwich sobre un plato de plástico.
-Muchas gracias, señora-Neal le agradecio en cuanto tomo con cuidado la bandeja, dejándola sobre su regazo.
-De nada, joven-contesto la mujer con una sonrisa hacia su paciente-Que lo disfrute, le quería comentar que ya le dieron de alta y dentro de unas horas su familia lo pasará a buscar-anuncio.
-¿¡De verdad!?-el chico se mostró contento con la noticia, sin poder evitar soltar una sonrisa al escucharla-Muchas gracias por avisarme.
-No es nada, con permiso me retiro-dijo la enfermera con la misma actitud antes de retirarse de la sala.
Neal tomo la taza delicadamente, antes de tomar miró la bebida unos cuantos segundos. Se sentía alegre por lo que le acababan de avisar-Esto será genial entonces-se dijo a si mismo, tomando un sorbo del té después de hablar.
Se acabó su desayuno en silencio, pues para el no tenía con quien hablar en ese entonces, sintiendose aborrecido completamente. Aunque de vez en cuando, en el momento que desayunaba, miraba aún hacia su costado de reojo. Aún algo incómodo.
El tiempo pasaba, tenía su mirada fija sin apartarla del reloj. Ya quería que su familia llegara por el, solamente desde el momento en que acabo su desayuno esperaba impacientemente a qué sea un poco más tarde. Sabía que sus padres no iban a estar, la cuál posiblemente eran sus abuelos o su hermana los que vendrían a recogerlo.
Luego de un largo tiempo, quienes aparecieron solamente en la sala eran sus abuelos. Neal volvió a sonreír al verlos llegar, ya estaba ansioso por salir de una vez del hospital.
-Hola, Neal-la anciana lo saludo con una cálida sonrisa, acercándose al menor junto a su esposo-¿Cómo estás? Me dijeron que ya tenías ganas de irte, ¿No?
-Si, los extrañe demasiado-se levanto de la camilla y fue a abrazar a su abuela sin pensarlo mucho-Se que los ví hace poco, pero igual los eche de menos.
-Nosotros también te hemos extrañado-quien hablo fue su abuelo, formando la misma sonrisa que su esposa tenía-Que suerte que te hayas recuperado fácilmente, gracias a Dios.
-¿Ya no te duele nada, no? ¿Seguro que estas bien?-Odette le pregunto a Neal únicamente para asegurarse, interrumpiendo al hombre.
-Nada, abuela-confirmo el con un tono claro, seguro en lo que decia-Estoy perfectamente bien, cómo si nada.
-Si es así ese hombre no te habrá atropellado tan fuerte entonces-supuso, sonriendo casi con alivio-Ya nos tenemos que ir, yo y tu abuelo iremos a buscar a tu hermana así nos vamos a comer un helado.
Quien ya salia del hospital se emociono al sentir el plan que propusieron sus abuelos, ya se estaba por retirar de la sala. Por último vio aquel lugar, esperando, pero nuevamente aparto la vista como si nada pasara y siguió caminando con sus abuelos.
En el trayecto hacia la escuela los tres estuvieron hablando de varios temas para ir por Hesperia. En ese entonces, Hesperia estaba en el patio escolar ya despidiendose de sus amigas.
-Hasta mañana, Hesperia-Brittany se despidió de ella con un pequeño abrazo.
-Adios-sonrio la adolescente.
Sin más que decir, el grupo dejo sola a una de sus amigas en el instituto ya que ellas tenían otra cosa pendiente entre si. Hesperia tomo su celular para comprobar si sus abuelos habían mandado mensaje por si ya estaban afuera del lugar.
No encontro ningún mensaje aún, pero aún ella tenía el celular entre sus manos mientras estaria por reproducir música y ponerse sus auriculares. Fue en unos segundos que sintió que alguien por sopresa le jaloneara el cabello de forma agresiva, eso llamó la atención de quienes circulaban en el patio de la escuela.
-¡Maldita zorra!-Gritaba la chica que apareció de forma violenta hacia ella, aún sin dejar de tirarle el cabello con quién tenía problemas-¿¡Así que te gusta meterte en relaciones ajenas, ah!?
-¡No sé de qué me estás hablando!-respondio Hesperia con un tono asustadizo, estaba realmente confundida con lo que estaba pasando. Cuando miró a la otra chica, recibió un golpe fuerte en su cara, cayendo al suelo y siendo pateada en el estómago.
-¡No te hagas la estúpida!-exclamo con furia y sin dejar de patear a Hesperia, una desconocida para ella-¿¡Crees que no me iba a dar cuenta que andas con Thomas!? ¡Maldita perra desgraciada!
-¿Con Thomas?-Miro de nuevo a la chica que la golpeaba-Espera, hablemos las cosas, yo no sabía que estaba con otra.
-¡Cállate, puta mentirosa!-Esta vez la pateó en el rostro, no iba a mostrar piedad ante ella.
Los golpes seguían, aquella chica no estaba dispuesta a escuchar. Debido a la situación, varios se asomaron para ver la escena e inclusos algunos grabar, sin saber lo que realmente sucedía todos estaban a contra de Hesperia, filmandola y comentando cosas malas de ella, tanto en mensajes como en el momento. Quien estaba siendo acosada únicamente se enfocaba en cubrirse de los golpes, sentía bastante humillación por lo que ocurria.
Thomas en ese momento, por más que haya visto como fue el principio de todo, se mantuvo a la distancia sin atreverse a intervenir en la pelea. Intento pasar desapercibido, en cuanto vio que Neal se le acercaba no tardo en huir a otra parte.
-¿Y a este que le pasa?-el de cabello grisáceo se pregunto confuso por la actitud del novio de su hermana. Prefirió no darle importancia, ya que tenía que buscar a su hermana que no contestaba los mensajes y fue enviado el por sus abuelos.
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Editado: 03.06.2026