Mi Ultimo Deseo es Amarte (editado)

Capitulo 17: Un momento en familia

Narra Jessica.


Es viernes al fin, he visto a Jackson varias veces, aún me lastima verlo porque adentro de mi quiere correr a sus brazos y decirlo que lo perdono, al igual que él me perdono, pero no puedo realmente no puedo, mi mente me lo impide, tengo miedo de pasar esto de nuevo, solo recordar la imagen de ese beso que se dio con Daniela, me hierve la sangre de tantos celos y no lo niego.


Me despedí de Elizabeth, ella me ha protegido varias veces y aconsejado que para mí ya es una hermana, camine hasta la parada, me senté ahí para esperar el autobús y hundirme en mis pensamientos, recordando mi familia, mis amigos y en especial a mi ex.


Movía mis piernas para entretenerme, oí un ruido de motocicleta me hice voltee, al ver la calle lo único que pude ver eran unas motocicletas y me voltio a ver fue mi amor de mi vida, me miro en un pequeño instante, sentí que el tiempo se detuvo al mirarnos pero para mi sorpresa atrás de él iba Daniela sujetándose de su cintura, su seriedad lo demuestra todo, se ha olvidado de mí y ahora anda con ella, debo ser fuerte sabía que solo me utilizo, no me arrepiento haber hecho el amor con él porque será la última vez, ya no pienso tener algo con alguien, cuando se fueron en seguida llego el tomo el autobús y no quiero ir a casa pero me bajo ahí para sacar algunas cosas como ropa, cepillo de dientes, todo lo que me pueda servir para irme a casa de mis padres caminado, los meto en una cartera, no quiero gastar y es mejor ir caminando, ya que llevo semanas de no salir a trotar en la madrugada.


Llego rápido y toco el timbre, mi madre abrió y al verme me saludo muy contenta al igual sentía un alivio estar aquí después de algún tiempo.


-¿Qué tal mi hermosa hija? – pregunta mi madre acariciando mi cabello que está suelto - ¿Por qué no avisaste?


-Se me ocurrió hace poco venir – respondi con sinceridad - ¿y papá?


-Está regando el jardín – me sorprendí a la hora de la noche lo está haciendo – sí, ya sé lo que piensas pero lo vio en una página de internet donde decía que las planta crecen más rápido si se les riega agua en la noche.


-Ya entendí – entre y deje mi abrigo en el perchero para sentarme luego en el sofá y relajarme – espero que no sea un estorbo.


-Para nada – responde mi madre sentándose al lado mío - ¿Qué tal con tu novio? – no, lo peor que podía pasar.


-De eso quería hablar – me siento mejor para poder expresar lo que me ha pasado – veras mamá, la cosa…


-Hola Jessica – mi padre nos interrumpe para abrazarme – que gusto volver a verte.


-El placer es todo mío papá – se sentó junto a mi madre y comenzamos a conversar sobre el trabajo.
Mientras cenábamos nuestros chistes se hacen presente dejado que existan en nuestras vidas, eso era lo que llenaba siempre la mesa de felicidad, las anécdotas de papá son las mejores, les comente que me quedare en la casa.


Después de esa agradable cena, mi madre me cambio las sabanas de mi cama, donde antes dormía.


-Y bien – dice mi madre sentándose en la cama y haciendo una seña para que me sentara con ella – cuéntame que sucedió con él.


-Es difícil de explicar – digo con tristeza, mientras me sentaba al lado de ella – me enamore muy rápido.


-¿Y? – Mi madre hace un gesto frunciendo una ceja - ¿Cuál es el problema?


-No lo conocía del todo – afirmo, sin esperar nada aparecen unas lagrimas en mis mejillas – quería estar con él porque lo amo pero...


-Tranquila Jessica – dice cariñosa cuando me soba la espalda – todo pasa así, ya verás que superaras esto.


-Lo intento madre – digo mientras me quito las lágrimas – pero en realidad lo amo tanto – siento mi desahogo funcionar – era tan bueno, cariñoso pero no sé qué sucedió.


-Si lo amas tanto – mi madre me abraza mientras habla – dale una segunda oportunidad.


-No puedo – respondo negando con la cabeza, ella me observa con atención – lo amo pero es mejor las cosas así – afirmo llorando – nos podemos hacer daño.


-Ya cariño – me abraza de nuevo – ya tranquila – nos mantuvimos así por varios minutos hasta que me dejo descansar.

Pase una parte de la noche en vela, pero al final pude dormir, me desperté por una rara sensación de vomitar que fui a fuera de la habitación y me dirigí al baño a sacar todo, mi corazón se afligió demasiado al ver un poco de sangre, ¿Qué me pasaba? No entendía nada, tenía que recibir el resultado del hospital lo antes posible, busque en internet vi unos casos parecidos, pero me calme al ver que podía hacer muestras de cansancio y estrés o un embarazo.

No, imposible que sea un embarazo, que estupideces se me ocurren.


Tomo una pastilla para los mareos y náuseas, me acosté de nuevo prometiéndome descansar y dejar el cansancio atrás por mi salud, después de una tranquila noche, me levante a cepillarme los dientes y darme una buena ducha para después ponerme un vestido veraniego color rosado, me deje el cabello amarrado en una coleta.


Después me dirigí a la cocina donde mi madre estaba preparando un rico desayuno, salude a los dos para ayudar a mamá con el quehacer, pero primero debía comer y así fue, me senté con ellos y conversamos más, casi me ahogo de los chistes de papá.


Salí a un parque cerca de mí antes hogar, quería recórrelo y sacar a recordar algunas cosas que viví aquí, venía con mis compañeras a hacer deberes en el parque en una mesa para picnics, trabaje toda mi vida sin darme cuenta.


En ese camino hacia mi casa iba cuando me encontré con Valeria Martin quien fue mi compañera en la preparatoria.


-Hola, ¿me recuerdas? – pregunte con una sonrisa en mis labios, se había vestido con una licra negra, un suéter verde que adentro de él tenía una camisa blanca que le cubría sus senos, con una coleta en su cabello rubio y sus ojos cafés.




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