Como que si que estuviera aqui fuera mi idea, de verdad que me preguntó porque Ciara se caso con esa cosa tan insensible, que le vio aparte de lo guapo que es porque eso si que no se puede negar el hombre parece hijo del mismo Seus, pero de alli ha ser capaz de permitir ese trato tan pésimo y denigrante y de paso quedarse callada mi cabeza no puede entenderlo, dibujo una sonrisa en mi rostro porque ya lei esta escena y se a lo que voy a enfrentarme y aunque no soy tan fuerte el saber que sucedera me da algo de valentía y confianza para enfrentar a los periodistas que estarán esperando afuera para hacerme trizas y comerme viva, pero sobretodo poder lidiar con el tempano de hielo que un papel dice que es mi esposo.
Por un instante parece que va a decir algo pero en el último momento prefiere no hacerlo, no se si porque llego la enfermera o por algún otro motivo que sinceramente no me interesa. Me siento en la silla de ruedas y una enfermera la empuja hasta la entrada, y alli estan ellos como buitres volando alrededor de lo creen que es mi cadáver, pero ya he lideado con pájaros carroñeros como ellos en mi pasado.
Pero pongo un pie deteniendo el movimiento y me levanto.
Me acomodo en el auto y fijo mi vista en el camino, el aire es tan pesado que podría cortar por lo que prefiero mantener mi distancia, él cómo siempre prefiere ignorarme y yo no busco hablarle como lo hubiera hecho en el pasado mi cabeza esta llena de pensamientos en estos momentos como para perder el tiempo con un ser que seguramente ni se dignara a cruzar palabras si trato de iniciar conversación.
Había leído la descripción del camino a casa en el libro pero nada comparado con lo que veia, las palmeras que están a un lado del camino hacen que el paisaje adquiera una vista impresionante muy diferente a la vida cosmopolita de ciudad a la que estaba acostumbrada donde todo eran edificios y casas, estoy segura que Jose Miguel hubiera amado esta pequeña ciudad y no puedo evitar sentir nostalgia por él por todo lo que nos falto por vivir, mi parte consiente como Angela lo extraña muchísimo y una lágrima rueda por mi mejilla que limpio enseguida al pensar en todo los que nos falto vivir.
Cuando el auto se estaciona abro la puerta y me bajo, no lo espere como la verdadera Ciara hacía siempre, ella bajaba del coche después de él, comia después que él empezaba y otras tantas cosas que había sacrificado por él, cosas que él no le daba importancia y que ahora me había propuesto cambiar, así como José Miguel me había enseñado a elegirme, yo le daría ese regalo a ella, no mas bajar la cabeza ni ponerse por debajo de nadie y eso incluia a Ignacio Del Vecchio.
Tenía tantas cosas en la cabeza que solo quería estar sola, tenía que ordenar mis pensamientos, por lo que no me detuve cuando él me llamo como si yo fuera su empleada, ese témpano de hielo no me daba la paz que necesitaba con urgencia en este momento por lo que no vi su expresión de sorpresa y rabia por mi nueva actitud.
Solo subi y llegué a mi cuarto, por alguna extraña razón que no podia explicar aún los recuerdos de Ciara estaban alli en mi cabeza y en mi piel, sus miedos, sus anhelos, sus sueños rotos convivian conmigo, me hacían facil algunos aspectos de mi vida cotidiana pero internamente era un caos entre nosotras porque ambos mundos han decidido converger a cada instante haciendome mas difícil controlar mi estabilidad emocional.
Por lo que decido que esas cuatro paredes que eran el refugio de Ciara también sería el mio ahora, y pude sentir la paz que ella sentía en ese lugar, me dejo caer en la cama necesito pensar mi futuro y en que voy hacer ahora, llevo dos semanas trazandome un plan viable que espero que funcione, quiero salir de esta cárcel, enseñarle a Ciara que hay mas en la vida y quizás darle una oportunidad de vivir.
Pero esa paz se ve afectada por el hombre que entra.
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Editado: 12.03.2026