CAPITULO IX. NO SOY LA MISMA
No voy a negar que poner un pie fuera del auto hizo que mi estómago se encogiera, la infraestructura es imponente adornada con una hermosa fuente en el centro, cada diseño fue estrictamente pensado para crear un impacto visual en sus visitantes, me obligo a respirar porque esta es la columna vertebral de toda la historia, el orgullo de los Del Vecchio, todo es extrañamente familiar porque lo conozco pero a la vez lo estoy viendo por primera vez.
Camino al lado de Ignacio, ya no atras mientras su asistente una pelinegra alta y delgada que muy bien puede ser modelo en una pasarela le informa su agenda, obtengo miradas curiosas que ignoró deliberadamente porque necesito concentrarme, debo ajustar mi respiración y mis pensamientos.
- Su cafe y su te señora - dice una mujer entrando.
- ¿Puedes cambiarlo por cafe? - le solicito.
Su reacción de sorpresa es evidente pero no dice nada y se limita a hacer lo solicitado.
- Nacho necesitamos hablar sobre la situación de esa ....
Las palabras quedan suspendidas al verme.
- Puedes hablar tranquilamente, supongo que "esa" soy yo y me gustaría también estar enterada - digo sin quitarle la mirada a la revista de finanzas que estoy ojeando que estaba en la mesa - pir mi no te detengas.
- Ciara por favor no empieces - suelta Ignacio como si su actitud fuera correcta y el defenderme fuera algo impensable.
Respiro y tomo otro sorbo de mi cafe dejando la revista y me levanto con mi taza dirigiéndome a la puerta.
- ¿A donde vas? - pregunta Ignacio.
- A darles espacio para que Angie pueda destruirme frente a ti con toda la libertad y tu la escuches con total tranquilidad sin que pueda tener oportunidad de defenderme, ni corregir sus sabias y certeras sin que pueda interrumpirles.
- Ciara hoy no - vuelve a repetir
Lo miro de arriba abajo y sencillamente mi pregunta de ¿Que le vio realmente Ciaraba este imbécil? Vuelve a resurgir, ¿Que tan ciego puede estar alguien que permite este trato hacia la mujer que es su esposa? Y solo concluyó que no es ceguera es solo que no le importa y mi mente vuelve al final de todo y no puedo evitar mirarlo a ella y a él. No permitiré que todo acabe así.
- Tranquilo que estare afuera - digo finalmente - ustedes sigan en lo suyo.
Su falta de empatía hacia mi me duele y es algo que no voy a fingir que no sucede pero ajusto mis emociones porque ya perdí todo por poner por encima mi lado sentimental y no voy a permitir nuevamente que otros me usen y me desechen cuando no sea útil.
Entro al tocador y mojó mis manos, y coloco detras de mi nuca un poco de agua y salgo, me dirijo a la sala de juntas sin perder detalle de o que sucede a mi alrededor porque aunque finjo que no los veo las miradas de desprecio y superioridad se posan en mi, verles esa actitud desdeñosa me hace sentir compasión por Ciara y estoy decidida a reivindicarla y que a partir de hoy nadie se vuelva a atrever mirarla por encima del hombro.
Veo a todos tensarse y no tengo que voltear para darme cuenta que Ignacio a entrado, camino con pasos seguros y me siento a la derecha de la cabecera.
- Estas ocupando mi asiento - escucho a Angie hablar.
Levanto la mirada de manera lenta, sin intención de moverme.
- No sabía que la convocatoria de hoy era de empleados - hablo con un tono de voz elevado que logra llamar la atención de todos - hasta donde tengo entendido esta reunión es exclusiva de los socios lo que hace que tu presencia aqui sea innecesaria - Veo como su mandíbula se aprieta.
- Ignacio - llama al cretino de mi esposo.
Pero antes que pueda decir algo uno de los viejos socios habla
- La señorita Montesinos tiene razón, esta es una reunión extraordinaria de socios - escuchar mi apellido de soltera hace que reconozca en el hombre un aliado y que se haga evidente su descontento hacia el hombre que dirige la empresa.
- Yo solo protego los intereses de Ciara - se defiende Angie.
- Yo nunca he solicitado que nadie represente mis intereses y además ya estoy aqui asi que no tienes necesidad de seguir tratando de ocupar mi lugar en el futuro - sentenció y puedo sentir la mirada de Ignacio.
- Bueno empecemos - dice Ignacio.
- La empresa esta sufriendo perdidas considerables debido a inestabilidad de algunos de sus socios principales - habla el hombre y puedo reconocer quien es, pero no lo interrumpo - perdimos la cuenta de Thompson and Beckets - se el valor de esa cuenta y el impacto que tiene en la expansión hacia los mercados Europeos - no podemos continuar asi.
- ¿Y que propones? - intervengo antes que Ignacio lo haga - porque supongo que tienes un plan o alguna estrategia viable para implementar o simplemente solo hablas con la única intención de destruir. Estoy segura que todis queremos escuchar tu plan para minimizar los riesgos que haz dejado entrever que yo he causado.
- Yo no he dicho....
- Dijiste y citó tus palabras "La empresa esta sufriendo perdidas considerables debido a inestabilidad de algunos de sus socios principales", ¿Quienes son esos socios? Todos queremos saber, ¿Cierto? - digo fijando la mirada en cada uno de ellos.
- Yo, yo lo que intento decir es que la empresa esta pasando por un mal momento - su voz pierde la seguridad inicial.
- Eso no fue tu argumento de partida y convocar a una junta extraordinaria para difamarme y mal ponerme frente a otros socios es un delito que se paga con carcel y esta sera la última vez que permita que pasé situaciones asi. La próxima vez que me ataquen sin traer pruebas pueden tener la plena seguridad que personalmente iniciare el proceso legal pertinente - digo de manera contundente.
- Es que la prensa....
- Y deciden acusar sin pruebas, porque alguien de manera maliciosa pago volver un accidente en algo mas turbio.
Nadie mas habla del tema y al final la reunión se centra en implementar estrategias para recuperarnos, puedo ver como Ignacio me mira cuando habla, su mirada tiene algo diferente que no había visto pero estoy agotada mentalmente después de todo el stress vivido en las últimas horas que no tengo fuerzas para buscarle interpretación a su mirada.