Mi Vida, Mis Reglas

CAPITULO XI. TENSIÓN

No podía esperar menos de ese hombre, no he terminado de salir de la empresa y ya se esta revolcando con esa mujer respiro de manera mecánica mientras el chofer maneja rumbo a la casa, todo en su vida siempre ha sido asi silencio, rechazo, desinterés y humillación, esto debe cambiar me digo a mi misma debo dejar de ser una sombra ahora estoy yo, estoy aquí y no permitiré ser un juguete nuevamente, ya no nas seré algo util a conveniencia, jamás volveré a permitir que me usen y me desechen.

Me bajo, mandó a reunir a todo el personal y me dirijo a la cocina.

  • Todos tienen el día libre - les digo.

Quiero estar sola y estoy segura que Ignacio estará muy ocupado hoy.

  • Pero señora, no hemos hecho la cena aún.
  • Yo me prepararé algo, no hay problema.
  • Pero ¿Y Nacho? - pregunta su nana.
  • Sabes perfectamente que él no vendra Nany - le doy una sonrisa triste - nunca ha cenado aquí así que no vale la pena preparar comida y que se queden tan tarde por una persona que jamas llega, a partir de hoy su saluda sera a las 3 de la tarde, vayan a casa y pasen tiempo con sus familias.

¿Para que vivir por alguien que simplemente estas paredes no le importan? Para él esto es una prisión por eso evita pasar tiempo aquí, veo como uno a uno se van y la casa por fin se queda en silencio pero no es un silencio amigable, ya debería estar acostumbrada pero hoy las paredes me parecen enormes demasiado espacio para una sola persona, esta casa es tan perfecta y fria que definitivamente no se siente como un hogar. ¡Que tonta fue Ciara al creer que podia convertirse!...

Escucho el auto llegar, pero sigo sentada con mi copa de vino mirando el amplio terreno que se extiende frente a mi, tratando de entender porque alguien decide aguantar tanto a cambio de miserias, como una mujer tan hermosa pudo neutralizar su esencia, su brilló por alguien tan ruin como Ignacio Del Vecchio.

  • ¿Era mucho pedir que fueras sensata? - es lo primero que me dice a penas me ve.
  • ¿Disculpa? - digo volteandome y encarandolo.
  • Ahora no gritas pero te encargas de jugar sucio - dice lanzándome unas hojas.
  • ¿Que se supone que es esto? - digo mirando las hojas donde se ve a Angie y el en una situación bastante sugerente.
  • El titular de mañana, ¿Hasta cuando debo arreglar tus explosiones? Estas afectando a la empresa.

Y como siempre la culpa es mía porque ¡se dejo fotográficar con la amante y lo cacharon. De verdad que hay que ser bien descarado y cínico para culpar a otros de su propia estupidez.

  • Disculpa pero yo no estoy retratada aqui, quizas si mantuvieras a tu amiguito dentro de tus pantalones no estarias concursando para ser primera plana siempre. No pretendas seguir culpandome porque tus descuidos - le digo lanzándole las hojas.
  • No empieces Ciara, estoy harto de lo mismo.
  • ¿Que te hace creer que yo no? - lo encaro. Pero sabes ya no me interesa, ya no me importa puedes hacer lo que quieras no es mi problema y eso no lo hice yo, investiga y quizás te lleves una o varias sorpresa no tan agradable - le digo pasando por delante de él.
  • ¿Desde cuándo cambiaste tanto? - su tono denota desconcierto ante mis palabras - ¿Desde cuándo te convertiste en una mujer tan fria?
  • Tengo 5 años aprendiendo del mejor, felicidades me enseñaste muy bien. Ahora entiendo perfectamente bien que esto es solo un contrato que me da rentabilidad y sostiene mi estilo de vida y a los objetos Ignacio jamas se le invierten sentimientos. Así que quedate tranquilo porque no volveré a molestarte.
  • ¡MIENTES! - dice acercandose - te sentí vibrar cuando te bese, pude sentir tu entrega y eso no se finge - dice pegándome a él.
  • SUÉLTAME - le grito.
  • ¿Por qué? ¿Tienes miedo que tu cuerpo te traicione? Puedes fingir que cambiaste y parecer fria pero te conozco perfectamente bien yo se lo que hay dentro de ti - lo dice con seguridad - pero esta Ciara, esta nueva Ciara me esta volviendo loco - habla muy bajo que apenas puedo escucharlo mientras se acerca a mi boca y la toma.

No es un beso posesivo ni voliento, es una mezcla de necesidad con descubrimiento de algo que estoy segura que no entiende y quiere saber, le respondo y el toma eso como un permiso para ir mas allá y la cremallera de mi vestido se abre haciendo que este caiga, una parte de mi quiere detener esto pero cuando besa mi cuello mi parte pensante deja de funcionar.

Puedo sentir la misma necesidad que siente en él, mis memorias se activan y esa parte de la Ciara real, la que no puede vivir sin él vuelve como una ola queriendo arrasar con todo, arqueó mi espalda para darle acceso a zonas mas sensibles.

  • Nacho necesitamos hablar esto no puede seguir hay controlar... - y la voz de la mujer se ahoga al ver la escena. Yo, yo... - ese tono tan patéticamente mal actuado de fingir fragilidad - ¡Nacho!
  • ¿Que haces aquí Angie? - dice Ignacio evidentemente sorprendido y algo molesto.

Tomo mi vestido y me lo vuelvo a colocar, subo la cremallera como puedo y me dispongo a salir en silencio.

  • Ciara - me llama Ignacio - Angie vete.
  • Pero Nacho.
  • No - digo esquivando su mano - se supone que esto no sucede asi - lo digo mas para mí que para el y salgo dejando a un Ignacio totalmente confundido.

No se que me paso, iba a permitir que me tomará en la cocina. Esto no debe suceder, esto no sucede en el libro él no me llama solo me deja ir, yo soy la sacrificable, la que él olvida siempre soy invisible y ahora él parece verme y me da miedo porque todo lo predecible lo que creía saber puede cambiar.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.