Mi Voz O Tu Amor

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-Hola- dijo Su Jin optando una posición recta, ya sin mis tacones realmente era pequeña a lado de él, apenas le llegaba al hombro y tenía que elevar mi rostro para poder mirarlo a los ojos, me pellizque ligeramente las palmas para darme un empujón hacia el mundo real, fruncí mi ceño y cruce los brazos debajo de mi pecho y mire con mala cara al chico guapo que estaba frente a mí.

-no me gustan que me den órdenes, y tu mensaje sonó como una orden- reclamé tratando de hacer muy notorio mi enfado, las mejillas de Su Jin se tiñeron ligeramente de rosa y una sonrisa tímida enmarcaron sus labios.

-oh ¿enserio sonó así?- dijo avergonzado, alce mi ceja derecha un poco incrédula a que después de todo su atrevimiento ahora sienta vergüenza, asentí confirmando su pregunta.

-lo siento, no quería transmitirte esos sentimientos, pero si me lo permites quiero recompensarte- Su Jin retrocedió dos pasos más atrás y abrió la puerta de la Ford para después hacer una pequeña reverencia con su mano y cuerpo incitándome a entrar – por favor- dijo mirándome entre sus pestañas con su cuerpo aun encorvado, dude un momento ya que aún estaba enojada pero la curiosidad pudo más, suspire aceptando mi derrota y subí al asiento del copiloto de la camioneta y abroche el cinturón de seguridad, Su Jin cerró la puerta rodeo el auto y subió al asiento del conductor se colocó su propio cinturón y antes de arrancar me dedicó una sonrisa de labios juntos.

-¿a dónde vamos?- pregunte mientras tomábamos la calle principal con dirección al centro.

-ya lo veras- respondió divertido. Mientras conducía discretamente empecé a espiarlo por el rabillo de mi ojo derecho, por la radio empezó a sonar Black & White de G.na y deje de espiarlo para centrar toda mi atención en la canción, empecé a mover mi cabeza y sin pensarlo empecé a tararearla, la voz de Su Jin se unió a la mía al mismo tiempo haciéndonos girar nuestros rostros y mirarnos fijamente, Su Jin rápidamente volvió su rostro a la carretera y ambos reímos silenciomente. -¿te gusta?- pregunto divertido -si- respondí ahora un poco más relajada, al llegar a un semáforo en rojo Su Jin paro y  las personas que esperaban empezaron a cruzar, al ver que una chica miro hacia nosotros Su Jin bajo su rostro.

-oh Dios lo olvide- dijo buscando algo en los bolsillos traseros de sus pantalones, de ellos saco un cubre bocas negro, el cual se colocó segundos antes de que el semáforo cambiara a verde.

-¿todo bien?- pregunte un poco confundida y mirándolo fijamente, Su Jin me miro fugazmente antes de volver su rostro hacia la calle, bajo el cubre bocas hasta su barbilla e hizo una mueca.

- sí, solo que no quiero que alguien vaya a reconocerme y al día siguiente tu rostro esté en todos lados- sus labios hicieron un mohín y sus manos apretaron con fuerza el volante haciendo que sus nudillos se pusieran pálidos -no quiero perturbar tu privacidad- dijo finalmente, me lleve mi mano hacia mi pecho tratando de calmar la opresión que empezaba a sentir, esto no es bueno, lo que estoy sintiendo no es bueno.

-¿quieres que me ponga uno también?- pregunte aun sintiendo el dolor en mi pecho, él negó rápidamente – oh no, no quiero que sienta que debe ocultarse cuando este conmigo- contuve un risa y sin querer mi ceja sarcástica hizo su show en mi cara, Su Jin rio y me miro rápidamente - ¿pasa algo?- pregunto divertido.

-¿ahora me hablas formalmente después de todo lo que has hecho?– pregunté conteniendo mi risa, Su Jin me miro inocentemente - ¿y que  he hecho?- mi boca se abrió hasta el piso incrédulamente – pues no creo que el hecho de que ya hayas metido tu lengua hasta mi esófago no signifique nada- solté maliciosa y sin ningún filtro; Su Jin freno de golpe.

-¡acaso estas demente!- chille histérica.

- ¿demente? ¿Yo? ¿Cómo esperas que reaccione cuando dices algo así tan a la ligera?- mi incredulidad crecía a cada minuto, gire mi cuerpo hacia Su Jin quedando completamente frente a él - ¿a la ligera?, discúlpame pero tú tampoco encajas con el prototipo de chico coreano tímido y reservado- dije un poco malhumorada, nos miramos fijamente hasta que a borbotones empezó a surgir la risa, ambos soltamos una carcajada que nos hizo doblarnos en nuestros asientos.

-aún no tenemos ni nuestra primera cita oficial y ya estamos discutiendo- dijo Su Jin mientras quitaba las pequeñas lágrimas que se habían formado en las esquinas de sus ojos.

-¿cita?, ¿esto es una cita?- pregunte mientras volvía a mi posición anterior.

-¿Qué pensabas que era?- respondió Su Jin guiñándome un ojo antes de volver a conducir, sentí como mi rostro se calentaba y mis mejillas ardían.

Su Jin parqueo el auto en la parte de atrás de lo que parecía ser un restaurante, antes de bajar me sonrió, camino rápidamente hasta mi puerta y me ayudo a bajar de la camioneta, regalándome una sonrisa completa me guió hacia una puerta de metal y toco tres veces, un señor de unos 40 años muy bien conservado abrió la puerta haciéndonos una reverencia a modo de saludo cuando nos vio –bienvenidos chicos, su mesa esta lista síganme -Su Jin tomo mi mano y me guió por el pequeño pasillo, mi corazón se aceleró debido al contacto y mis deseos de apretar su mano me volvían loca, el señor que nos recibió paro frente a una puerta y la abrió para nosotros, ambos entramos a un cuarto muy parecido a los del restaurante en la empresa pero ahora más pequeño y la mesa en el centro tenía un mini asadero al carbón, nos sentamos uno frente al otro.



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En el texto hay: romance, coreano, grupo

Editado: 15.04.2020

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