Mi Voz O Tu Amor

9

-¿puedo hacerte una pregunta?- dije después de que hayamos hecho el pedido de carne para azar en la mesa, Su Jin asintió enérgicamente. -el día en que nos conocimos- la punta de la lengua de Su Jin salió tímida a tocar su labio superior, eso me desconcertó y me hizo olvidar cualquier pregunta que tuviera en mente.

-eh Celina ¿decías?- Su Jin aleteo sus palmas frente a mi rostro sacándome de la hipnotizadora imagen que se había instalado en mi mente, Salí de mi ensoñación y me esforcé por recordar mi pregunta.

-oh lo siento me distraje- dije avergonzada, - decía que ¿porque el día que nos conocimos no soltabas mi mano?- Su Jin sonrió desganado.

 -oh eso-

-bueno no lo sé-respondió suspirando mientras se recostaba ligeramente sobre la mesa.

-tal vez fue el hecho de que estaba totalmente impresionado contigo, o quizás la razón fue que desde el momento en que toque tu mano supe que quería, que tu fueras la mujer de mi vida- el pequeño sorbo de agua que estaba bebiendo se atoro en mi garganta al escuchar sus palabras, haciéndome toser estrepitosamente, su Jin se levantó de su asiento para colocarse a mi lado y darme palmaditas en la espalda.

-¿estás bien?- pregunto preocupado, asentí –graa…cias- dije con dificultad, Su Jin tomo asiento junto a mí con una distancia prudencial.

-lo siento, creo que puede ser un poco intenso para ti mis palabras, debido a que eres Europea- dijo algo arrepentido, Dios ¿podría ser más considerado? Pensé, esta vez fui yo la que tomo sus manos.

-no te preocupes- dije sonriendo - ciertamente si soy europea por mi madre española pero mi padre es coreano, así que entiendo perfectamente tus sentimientos-.

-¿tu padre es coreano?- pregunto con una expresión completamente impactada.

-¿te sorprende?- pregunte divertida – oh bueno es que tu no luces como asiática específicamente- sabía que esa sería su reacción.

-lo sé- dije haciendo una pequeña mueca- no tengo nada asiático a excepción de mi piel y no se tal vez mis ojos un poco pequeños creo yo-

-¿Cómo sabias que soy europea?- pregunte curiosa, Su Jin se removió incómodo en el asiento -bueno puede que le haya hecho varias preguntas muy poco sospechosas al señor Ha- antes de que emitiera mi comentario sorprendido se abrió la puerta, el mismo mesero de antes entro junto a tres personas más llevando bandejas de madera que fueron colocadas sobre la mesa, al terminar salieron silenciosamente dejándonos solos de nuevo, en cada bandeja había algo diferente, en la más grande estaba la carne para azar, en otra había vegetales cortados, también había salsas y un poco de arroz; todo se veía delicioso.

-bueno creo que deberíamos empezar a cocer la carne- dijo Su Jin mientras colocaba varios trozos de carne sobre el asador que ya estaba previamente calentado.

-Su Jin- dije seriamente mirándolo fijamente a sus ojos oscuros, la expresión de él cambio rápidamente a una más seria -¿sí?

-quisiera dejar algo claro entre nosotros-

-¿Qué cosa?- me reacomode en mi asiento y con una respiración profunda llenándome de valor hable – quisiera que nuestra relación desde el principio se base en la sinceridad-

-estoy de acuerdo- dijo rápidamente –pero- dije igual de rápido que él 

-¿pero?-

-pero si algunos de los dos no se siente preparado para hablar sobre algún tema en específico, el otro respetara su decisión y esperara a que se sienta listo; quiero que respetemos nuestros secretos- debía dejar en claro esto, no quería sentirme presionada, ni mucho menos presionarlo a él a que me diga cosas con las que aún no se siente cómodo.

-me parece muy bien todo- aceptó acariciando mi mejilla con sus dedos nuevamente, un olor ligeramente a quemado nos alarmo, cuando miramos hacia el asador la carne que él había colocado antes ya se estaba tornando negra rápidamente la saco del fuego utilizando los palillos y las coloco sobre los platos, ambos volvimos a reír por nuestro descuido.

La cena fue bastante divertida, Su Jin tiene una personalidad muy divertida e ingeniosa, descubrí que si es tímido pero cuando quiere algo es muy perspicaz, tuve que revelarle que soy la nieta del gran jefe a lo que respondió, con un no importa aun así luchare por ti, bueno después de que se sorprendiera grandemente, así mismo prometió no decirle nada a nadie hasta que yo decidiera lo contrario, realmente estar en su compañía era algo muy divertido cuando sacaba su lado de niño travieso y juguetón.

Pero también podía ser alguien muy profundo cuando se trataban de cosas más serias, al terminar la comida pagó inmediatamente la cuenta, por lo cual refute con él haciéndolo prometer que la próxima invitaba yo; fuimos guiados por el mismo pasillo por el que entramos y al igual que antes Su Jin me ayudo a subirme al auto antes de ir a su sitio tras el volante.

Durante el trayecto nos distrajimos cantando a todo pulmón las canciones de la radio y riéndonos por la muecas que hacia cada uno, al llegar a la parte trasera de mi casa donde le pedí que me dejara el ambiente se tornó un poco sensible, ninguno quería despedirse primero – bueno hemos llegado- dijo apagando el motor. –Si- respondí desabrochando mi cinturón.

-gracias por la cena- dije sin querer despedirme de una vez – no, gracias a ti por la compañía- Su Jin se acercó eh inclino su cuerpo hacia mí, nuevamente acaricio mi mejilla y se acercó aún más a mi rostro, ¿iba a besarme de nuevo?



#8493 en Joven Adulto
#33980 en Novela romántica

En el texto hay: romance, coreano, grupo

Editado: 15.04.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.