Microcuentos de terror

104

Soñé que vivía en un enorme edificio. Las habitaciones eran celdas cuyo único mueble lo constituía una litera, y hacíamos fila para recibir los alimentos en una bandeja plástica.

Vivía con incertidumbre y temor, sentimientos que veía reflejados en los ojos de los demás. Entonces desperté y descubrí que había sido solo un sueño.

La realidad era la auténtica pesadilla.

Me encontraba sin hogar y sin familia, siempre escabulléndome de las hordas de zombis que amenazaban con exterminar la humanidad. Aquel edificio de mi sueño era la única esperanza. No obstante, no sabía si realmente existía o era solo una quimera.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.