Microrrelatos de una durmiente errante

Enamorarnos

—Sé que ella fingía ser feliz conmigo, pero me hubiese gustado que me lo confesará en vez de traicionarme— expresé, enojado, mirando a mi mejor amiga.

Ella, pensativa, se levantó del banco en el cual estábamos sentados, suspiró y, posteriormente, dijo con la mirada perdida en los niños que jugaban en el parque:

—Y, si...—dudó al hablar. Me observó fijo y asustada, continuó— Y si mentimos... Digo... Tú te vengas de ella y yo..., escapo un poco de esta soledad..., aunque sea un instante.

—¿Estás segura? —pregunté, confuso.

—Solo es un instante, ¿qué puede salir mal? — contestó con ironía.

—Sé que ella fingía ser feliz conmigo, pero me hubiese gustado que me lo confesará en vez de traicionarme— expresé, enojado, mirando a mi mejor amiga.

Ella, pensativa, se levantó del banco en el cual estábamos sentados, suspiró y, posteriormente, dijo con la mirada perdida en los niños que jugaban en el parque:

—Y, si...—dudó al hablar. Me observó fijo y asustada, continuó— Y si mentimos... Digo... Tú te vengas de ella y yo..., escapo un poco de esta soledad..., aunque sea un instante.

—¿Estás segura? —pregunté, confuso.

—Solo es un instante, ¿qué puede salir mal? — contestó con ironía.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.