Microrrelatos/ Historias cortas

AMOR CORRESPONDIDO (parte 2) Nueva Versión

Voy a matar a Evie y lo dijo en serio. Se le ocurrió la gran idea (nótese la ironía) de organizar un juego tipo escape room en una cabaña que tiene de su familia, cerca del pueblo. A simple vista, esto parece algo casual pero lo que no me dijo es que me iba a encerrar a solas con su primo. Sí, él. Con el chico que lleva años siendo mi crush. El mismo que hace que mi corazón se vuelva loco cada vez que me mira.

- ¿Y ahora qué hacemos? – Le pregunto, tratando de mantener la calma.

- Supongo que encontrar una salida – Responde, muy tranquilo, como si no notara lo nerviosa que estoy

Me concentro en buscar alguna que otra pista, pero no soy capaz, ya que él está demasiado cerca. Intento respirar despacio. A decir verdad, ya disimulo un poco mejor cuando está alrededor de mi. Al menos eso creo. Porque ya no soy una adolescente, sino una mujer de 22 años.

- ¿Estás bien? – Me pregunta al verme distraída- Te has quedado muy callada

- Sí – respondo con un hilo de voz – Solo estoy pensando en cómo podemos salir de aquí.

- Pues ahora que lo mencionas, justo estaba pensando en una cosa. De algo que me he dado cuenta

- ¿Y qué es? – Le pregunto, todavía nerviosa-

Él se me queda mirando unos segundos, como si estuviese decidiendo algo. Y entonces da un paso hacia mí y junta sus labios con los míos, pero mi cuerpo reacciona antes que mi cabeza. Me aparto rápidamente y le pego un empujón

- ¿Pero qué haces? – Exclamo, con mis mejillas ardiendo

- Lo que he tenido que hacer hace tiempo – responde en voz baja

- Pero no te he dado permiso para hacerlo – Le replico

- Es verdad. Lo siento – baja la mirada- No he querido hacerte sentir incómoda. Es solo que pensaba que tu querrías eso.

- ¿Pero quién te crees que eres? ¿De dónde sacas eso? – pregunto, atónita por lo que me está diciendo.

Me vuelve a mirar y me doy cuenta de que en sus ojos no hay arrogancia ni burla, solo sinceridad.

- Porque yo también me pongo nervioso cuando estás cerca. Me he dado cuenta de que tiemblas y te pones roja. Y eso es lo que me pasa a mi también desde hace tiempo.

No sé qué decir, así que me doy la vuelta, confusa, tratando de ordenar mis pensamientos. Vale, así que yo tenía razón desde el principio y siempre supo lo que yo sentía por él.

- No eres la única que se queda bloqueada cuando está frente a la persona que le gusta – Añade, detrás de mi

Me giro para mirarlo

- ¿Qué has dicho?

- Que me gustas. Desde hace mucho tiempo. Pero siempre he pensado que te resultaría extraño, que Evie se enfadaría y que tú no me verías igual.

Me quedo en shock. Nunca había pensado que él sintiese lo mismo. Que eso solo era un crush pasajero, un amor de verano, algo que estaba en mi cabeza.

- Puedes comprobar que digo la verdad – Sigue diciendo él, en un susurro.

Y dejo que me coja de la mano para colocarla en su pecho y noto que su corazón late con fuerza. Justo como el mío

- ¿Todavía sigues dudando – Y me vuelve a besar, pero esta vez más lento. Y yo se lo devuelvo.

Pero en ese momento, la puerta se abre y nos separamos rápidamente

- Eh…hola – dice Evie, arqueando una ceja – Como tardabais tanto, venía a echaros una mano con el juego.

- Ya da igual, paso de seguir jugando – me apresuro a decir, con el corazón todavía a mil por hora.

- Yo también, es más, es mejor que me vaya – dice él, que no tarda nada en salir por la puerta.

Evie se queda mirándome

- ¿Se puede saber qué ha pasado aquí dentro?

- Nada – respondo, evitando mirarla

- (_)…

- Vale, sí qué ha pasado algo. Pero no te lo voy a decir ahora.

***

Así que las dos volvemos al pueblo y vamos a tomar algo. Ya allí, cada una pide un refresco y Evie dice, una vez que estamos sentadas en una mesa:

- Vale, ya puedes estar confesando todo

- No sé por donde empezar – digo, mirando mi vaso

- Pues empieza diciendo que te besó - me dice. Porque lo hizo, verdad?

- ¿Cómo lo sabes? – Le pregunto, sorprendida

- Porque los dos estabais como si hubierais salido de una película romántica.

- Sí, lo hubo – confieso sonrojándome – Aunque después me aparté sorprendida, le empujé, se disculpó y finalmente me confesó que hacía tiempo que yo le gustaba. Y me volvió a besar por segunda vez y le correspondí.

Evie se cruza de brazos, observándome con una sonrisa que mezcla sorpresa y satisfacción

- ¿Y ahora qué vas a hacer? – pregunta, dando un sorbo a su refresco.

- No lo sé – respondo – Todo ha pasado muy rápido y yo estaba convencida de que solo era cosa mía.

- Pues parece que no. Y te digo una cosa – apoya el vaso en la mesa – Ya era hora.

- ¿Ya era hora de qué?

- De que alguno de los dos se atreviera a dar el primer paso. Oh vamos, os he visto juntos muchas veces. Tú te ponías roja y él se ponía más tenso que una cuerda. Claro que lo vuestro era obvio…para todos menos para vosotros.

Suelto una risita nerviosa y pregunto: - ¿Y qué piensas de esto? ¿Seguro que no te importa que estuviese con él? Al fin y al cabo, es tu primo.

- ¿Importarme? ¡Por favor! – Dice riéndose – Ya sabes que soy vuestra shippeadora de confianza.

- Gracias – le digo sonriendo por primera vez desde que salimos de la cabaña.

Pasan unos segundos y Evie comenta:

- Bueno, al menos tú has tenido suerte

- ¿Cómo?

- Sí, al menos mi primo siente algo por ti y lo ha demostrado besándote. Yo por mi parte tuve que dejar a mi crush y ver cómo se casaba con otra

- ¿Te refieres a mi primo Francisco?

Ella asiente, triste, y sorprendida le comento:

- Pero Evie…creía que, para cuando mi primo se casó, ya tenías superado ese enamoramiento

- Y yo pensaba que también – me dice – Pero cuando los vi en al altar dándose el sí quiero me di cuenta que seguía enamorada de él



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En el texto hay: crush, amor, metas

Editado: 29.08.2025

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